


El gran témpano desprendido hace pocos días del glaciar Petermann en el noroeste de Groenlandia resulta ser otro blooper igual al del infame Glaciar Wilkins de la Antártida. Nada que ver con el “calentamiento global.”
Esta semana el profesor Andreas Muenchow, científico experto en glaciares y hielos oceánicos, entró a la poste-ridad cuando fue citado por todos los medios de desinformación masiva del mundo diciendo que el témpano desprendido “tiene el tamaño de 4 islas de Manhattan. De inmediato el diputado norteamericano Markey hizo su aporte al debate sugiriendo que “los escépticos deberían construir allí su propio país”, infausta declaración que hemos publicado hace cinco días en este mismo sitio web.
Este témpano se convirtió de inmediato en un ícono del calentamiento global, aunque uno mucho más grande se desprendió del mismo glaciar hace 50 años –justo durante uno de los períodos de enfriamiento ocurridos durante el siglo 20.
Es necesario saber que el calor derrite al hielo; no lo quiebra! El glaciar Petermann, como cualquier otro glaciar del mundo, recibe nevadas copiosas en sus cabeceras, que luego se comprimen y se convierten en hielo. El peso de la masa helada empuja al glaciar valle abajo en dirección al mar y la lengua de hielo comienza a extenderse sobre la superficie del mar. Las mareas y el constante avance del glaciar hace que en un momento dado, la resistencia del balcón de hielo disminuya y termine quebrándose. Se desprende un témpano. Y los periodistas del mundo salen corriendo como Pepe Pollito gritando, “¡El cielo se cae, el cielo se cae!”.

Jim Sciana, científico del US National Ice Center dice que desprendimientos de hielo como este es rutinario en el Ártico. Hay entre 10 a 40.000 de ellos ocurriendo durante el año en la región ártica. Lo que es inusual en este es el tamaño.”
Los científicos dicen que no pueden confirmar si el desprendimiento del hielo fue causado por el calentamien-to global a causa de la falta de información. Ellos han estado manteniendo registros del agua de mar alrede-dor del glaciar recién desde 2003.
Lo que la prensa estuvo ocultándole a la gente son las declaraciones que hizo al final el Profesor Muenchow, “Años de información sobre el glaciar muestran que después del evento de este mes, la masa de hielo sigue siendo, en promedio, descargando la misma cantidad de agua que hace normalmente –unos 600 millones de metros cúbicos por año, o unas 220.000 piscinas olímpicas. Una pieza del tamaño de esta en 50 años no es tan significativo. Es nada más que la tasa normal.”
Muenchow le advierte a la gente que no deben saltar a conclusiones apresuradas. “Ante un evento como este, este evento específico, todas las banderas se levanta, 'Oh, expliquemos por el calentamiento global'. Yo no puedo apoyar eso,” dijo Muenchow.
Entonces, lo que sabemos hasta ahora es que el glaciar está en donde estaba hace 50 años. Un gran pedazo se desprendió hace 50 años, y el ritmo del hielo moviéndose hacia el océano o ha variado un ápice. No hay ninguna novedad aquí. Ninguna historia periodística. Es claro que nuestro amigos los calentadores están cada día más desesperados y están haciendo la Gran Goebbels: “miente, miente, que algo quedará.” Como dije antes, realmente patético.
Eduardo Ferreyra
