




Un lector habitual me envió el link a un post donde se expone las reales motivaciones por detrás de la imposición de utilizar las lámparas bajo consumo. L idea era simple: para la Philips las lámparas incandescentes eran demasiado baratas para generar lucro sustancial, sobre todo teniendo que competir con los chinos. Por eso sacan al mercado a lámparas diferentes, cuyas patentes ellos controlan, obteniéndose además el Amén de los ecolo-gistas, léase Greenpeace. Pero a pesar de todo, nadie las compraba.
Por eso, en marzo de 2007 los legisladores holandeses, presionados (el dinero ejerce mucha presión) por el lobby Philips/Greenpeace, aprobaron una propuesta de prohibir a las incandescentes. Y le instruyeron a la Ministro del Ambiente, Jacqueline Cramer, de exten-der la prohibición al resto de Europa… Una tarea realmente fácil, y rápidamente se decre-tó la prohibición a nivel de la Unión Europea.
Este es apenas un simple ejemplo más de no es la protección del ambiente la motivación de esta avivada, sino el mantenimiento, o mejor aún, el aumento de las ganancias. Y nosotros, los portugueses, aún así hemos comprado la idea, como el caso del Municipio de Seia, cuyo Concejo que se propone distribuir gratuitamente 200.000 lámparas de estas. Y yo y ustedes, mi queridos lectores, somos los que pagamos por esta payasada…