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Catástrofes que no lo son tanto

Por Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC

Se predice que el calentamiento global causará catástrofes nunca vistas en la historia de la Tierra. Las evidencias científicas y la historia del clima del planeta dicen otra cosa.

Desde hace poco más de un año se ha producido un aumento importante en los anuncios sobre calamidades que se abatirán sobre la humanidad a causa del ya famoso calentamiento global y su hijito el cambio climático. La abundancia de noticias en los medios sobre lo mal que la humanidad la pasará a causa de un cambio de clima, ha sido una constante ya desde principios del siglo 20, aunque esto resulte una novedad para la gente.

De hecho, ya a fines del siglo 19, se alertaba al mundo sobre un inminente enfriamiento del planeta, a pesar de que en esos momentos se estaba saliendo de los rigores helados de la llamada 'Pequeña Edad de Hielo' ocurrida a partir de los primeros años del siglo 12. Hasta esa fecha, el clima había sido tan cálido, que los Vikingos habían conseguido establecer colonias en Groenlandia, a la que habían dado el nombre de Tierra Verde (Gründland), y florecían sus colonias y viñedos en la parte norte de Estados Unidos y este de Terranova. Los climatólogos de mediados del siglo 20 habían bautizado a esa época con el adecuado nombre de 'Pequeño Óptimo Climático', o también como el 'Período Cálido Medieval'. Estaban de acuerdo con que esas tem-peraturas eran las mejores para el desarrollo de la vida en la Tierra y, aunque resulte una novedad para la mayoría de la gente, eran de hasta dos grados centígrados más altas que las actuales.

Pero ha sido desde el estreno de la película del ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, 'Una verdad Incómoda,' que las noticias alarmantes sobre el cambio de clima se transformó en un verdadero aluvión; una catarata incontenible de partes de prensa de todo tipo, sobre “recientes estudios” que siempre terminan descubriendo que cualquier cosa relacionada con el cambio de clima está sucediendo, “más rápido/ más despacio, más alto/más bajo, más fuerte/más débil, antes que nunca/después que nunca, más frío/más caliente,” y así por delante, en una lista interminable.

Gracias al último esfuerzo de Al Gore para “probar” lo inminente y catastrófico de las consecuencias del calentamiento global, el cambio del clima es un tópico caliente en las salas de redacción de todo el mundo. No es la primera vez, sin embargo.

Los medios han alertado sobre el inminente Apocalipsis climático no menos de cuatro veces en los últimos 100 años. El único problema es que no se han decidido si la humanidad morirá ha causa del calentamiento o del enfriamiento –o si todo seguirá más o menos igual. A medida de que el ruido de la controversia fue aumentando, el debate fue siendo ahogado. Los periodistas han tomado sus posiciones como abogados y proponentes, la mayor parte del tiempo ignorando completamente a los científicos que tienen una visión escéptica sobre el tema. Un reportero de la CBS hasta llegó a comparar a los escépticos del calentamiento causado por el hombre con los que niegan al Holocausto.

Pero revisando los archivos de diarios y revistas del pasado siglo 20, nos encontramos con que muchas publicaciones que hoy afirman que el mundo está al borde del abismo del calentamiento catastrófico dijeron lo mismo sobre una inminente edad y hielo –apenas 30 años atrás. Muchos de los grandes medios, incluyendo al New York Times, la revista Times y Newsweek, informaron de tres y hasta cuatro diferentes cambios del clima desde 1895.

Una Breve Historia del Alarmismo Periodístico

Un brevísimo resumen de los cambios climáticos ocurridos durante el siglo 20 nos muestra:

1er enfriamiento alarmante: desde 1895 hasta 1922.

1er calentamiento alarmante: desde fines de la década del 20 hasta mediados de la década del 1940.

2º enfriamiento alarmante: desde fines de la década del 50 hasta fines de la década de los 70.

2º calentamiento alarmante: el actual –desde 1980 hasta el año 2000.

3er posible enfriamiento: desde 2002 hasta nadie lo sabe con precisión.

A algunos lectores atentos les habrá llamado la atención una alternancia de alrededor de 20 años para cada ciclo, un poco más un poco menos. El ciclo comenzado en 1980 parece haber terminado hacia el 2002, que aparece como inicio de un período de enfriamiento. Quizás no les debería sorprender esto tanto, aunque es probable quizás les sorprenda saber que la región centro del país, representada por Córdoba, se ha estado enfriando ya desde 1987, a pesar de toda la publicidad y tremendismo que rodea al tema del cambio climático. Por una razón demasiado simple: el clima varía de manera constante siguiendo ciclos naturales bien definidos, lo hizo desde hace millones de años, y lo seguirá haciendo para siempre. Lo normal es que el clima cambie; lo anormal es que no lo haga.

Pero esto queda demostrado en las variaciones climáticas ocurridas tan sólo durante el siglo, y que la prensa mundial ha contribuido a informar a su público a medida de que iba ocurriendo. Por ejemplo, el prestigioso New York Times ha alertado de cuatro sucesivos cambios de clima desde 1895. Fue cinco años antes del fin del siglo 19 y los principales medios de prensa estaban vaticinando desastrosos cambios del clima. Un titular del NYT anunciaba las graves preocupaciones de los “geólogos”. Sólo que el presidente de entonces no era George Bush sino Grover Cleveland. Y el Times no estaba alertando sobre un calentamiento –le contaba a sus lectores acerca de los peligros de una nueva edad de hielo.

Desde entonces hasta la fecha se sucedieron cuatro períodos diferentes en que los grandes medios de prensa predijeron una inminente crisis climática. Cada predicción llevaba sus propios elementos apocalípticos, diciendo que Canadá podría ser “barrida del mapa” o la disminución del rendimiento de las cosechas significaría que millones morirían de hambre. Del mismo modo en que el tiempo y el clima fueron cambiando, lo mismo sucedió con la cobertura periodística –ya sea soplando caliente o frío con los cambios de temperatura de corto plazo.

Cuando hacia fines de los años 20 la superficie de la Tierra se calentó menos de un cuarto grado Celsius, los periódicos y revistas respondieron con historias acerca de la nueva amenaza. Una vez más, el New York Times salió al frente advirtiendo de que “la Tierra se está calentando de manera sostenida”. Después de un tiempo, la fase dos de las advertencias climáticas comenzó a desvanecerse.

Para 1954, la revista Fortune estaba advirtiendo sobre una nueva tendencia hacia el enfriamiento en un artículo titulado “Clima – La Calefacción Podría Apagarse.” Hace apenas tres décadas, en 1975, el New York Times informaba que “Se considera Inevitable Un Gran Enfriamiento.” La revista Newsweek publicó artículo tras artículo alarmando sobre el próximo Apocalipsis del Hielo.

Esa tendencia también se enfrió y se reemplazó por la actual era de reportes sobre los peligros del calentamiento global. Apenas seis años más tarde, en agosto 22, de 1981, el Times citaba a siete científicos atmosféricos del gobierno que predecían un calentamiento global de “una magnitud sin precedentes.” En total, los medios de prensa han advertido de cuatro cambios de clima separados en algo más de 100 años –frío global, calentamiento, frío otra vez, y quizás no finalmente, calentamiento –pero siempre catastrófico, apocalíptico.

Pero parece que los actuales propulsores de la visión catastrófica del calentamiento han aprendido la lección, y elaboraron una nueva teoría donde cualquier cosa puede y debe ser atribuida al calentamiento –pero al causado por el hombre. Tal como lo describe el Times, el cambio de clima puede significar cualquier variación mayor, haciendo a la tierra más fría o más caliente. Si hay una ola de calor, les una prueba más del calentamiento; si hay una ola polar como la de hace una semana en el cono sur de América, los modelos computados de los científicos “ya habían predicho” que el calentamiento causará olas polares. Es el viejo juego de revolear la moneda diciendo: “Cara, gano yo; ceca, pierdes tú.” Es apostar a los 36 números de la ruleta, y el cero no juega.

La Prensa Como Abogado Acusador

La idea de un periodismo imparcial simplemente no funciona para las historias sobre el clima. Se vuelve algo crucial en el periodismo cuando buscar el equilibrio informativo se vuelve irresponsable. Algunos en los medios argumentará que ellos simplemente informan lo que los científicos les dicen, pero eso es apenas la mitad de la verdad. Se ha inaugurado así una era donde impera una metodología que miles de científicos serios objetan, porque la llaman, la “ciencia por partes de prensa.” Los periodistas no sólo deciden lo que ellos cubrirán, también deciden si incluyen o no los puntos de vista opuestos. Eso es un equilibrio que está faltando en el actual “debate”. Esto no es una cuestión de ciencia. Se trata de si la gente puede confiar en lo que los medios le están informando acerca de la ciencia.

La prensa se ha transformado en un fiscal acusador en un juicio donde al reo no se le ha permitido contar con un abogado defensor. Y quienes se ofrecen como defensores del acusado son tildados de negadores del Holcausto, o una minoría insignificante pagada por la industria del petróleo.

Conclusión y Recomendaciones:

¿A qué otra conclusión se puede llegar después de 110 años de una conflictiva cobertura sobre el clima, además de que el clima cambia de manera constante y los medios de prensa son igualmente caprichosos? Ciertamente, sus archivos hablan por sí mismos. Cuatro diferentes y bien separadas teorías climáticas hicieron blanco sobre un público enseñado a creer en lo que se les decía. Sólo que las cuatro versiones de la verdad no pueden ser acertadas –no todas al mismo tiempo.

Para que la gente ordinaria pueda juzgar la actual versión de los medios acerca del calentamiento global, es necesario admitir que los periodistas han representado mal a la historia las otras tres veces anteriores. Sin embargo, nadie en los medios se está dando por enterado de ese hecho. Los periódicos que se enorgullecen de su política de corrección de los pequeños detalles se encuentran ahora enfrentando un error histórico que es enorme e imperdonable. Es tiempo ya que los medios de prensa admitan un consistente fracaso para informar este tema de manera justa o precisa, con el debido escepticismo sobre las afirmaciones científicas.

Sería difícil para los medios hacer un trabajo peor del que están haciendo con la cobertura del cambio climático. Quizás la sugestión más importante sería recordar las reglas básicas del periodismo y hacer a un lado los prejuicios –una simple sugestión, pero muy lejos de ser fácil de practicar, dada la abrumadora extensión del problema. Tres de las directivas de la Sociedad de Periodistas Profesionales de los EEUU son especialmente apropiadas:

  1. Apoyar el abierto intercambio de puntos de vista, aún aquellos que encuentran repugnantes.
  2. Prestar voz a los sin voz; las fuentes de información oficiales y extraoficiales pueden ser igualmente válidas.

  3. Distinguir entre “abogacía” e “información de noticias.” El análisis y el comentario deberían ser etiquetados y no distorsionar los hechos o el contexto.

Políticos se despegan

Entre el 6 y el 8 de junio, los representantes del G8 se reúne en Heiligendamm, Alemania, para tratar “asuntos importantes”, y mientras los activistas antiglobalización han convertido a la ciudad en un caos, algunos políticos parecen estar intentando despegarse de la histeria que rodea al tema del cambio climático. El ex canciller alemán Helmut Schmidt declaró al diario Bild de su país que es necesario poner fin a la histeria sobre el cambio climático. De acuerdo con Schmidt, el asunto “es histérico, sobrecalentado, y ello se debe especialmente a los medios de prensa.”

Dijo Schimdt que siempre hubo cambios de clima, “Hemos tenido eras cálidas y edades de hielo durante cientos de miles de años,” afirmó, y añadió que las razones que están detrás del múltiples cambios climáticos han sido inadecuadamente investigados hasta la fecha. Pero opina que, “Suponer que el cambio climático puede ser alterado por medio de cualquier plan elaborado en la cumbre de Heiligendamm, es una idiotez.

Y Muchos científicos permanecen escépticos

El 6 de abril pasado, 61 famosos expertos científicos del clima enviaron al Primer Ministro de Canadá Stephen Harper un documento donde se le solicita prudencia antes de comprometer al país a costosas medias impuestas por el Tratado de Kioto. Comenzaba diciendo la carta abierta:

“Como acreditados expertos en el clima y disciplinas científicas relacionadas, le escribimos para proponer que se realicen completas y equilibradas sesiones de consultas públicas para examinar los cimientos científicos de los planes del gobierno acerca del cambio climático. Esto estaría totalmente de acuerdo con su reciente compromiso de conducir una revisión del protocolo de Kioto.”

El Primer Ministro canadiense ya había emitido su recelo acerca de la validez científica del Tratado.

El Dr. Al Pekarek, es profesor asociado de geología en el Depto. de Ciencias de la Tierra y Atmosféricas de la St. Cloud State University en Minnesota, y uno de los firmantes de la carta abierta. Además es compañero internatua de este autor en foros de discusión sobre el clima y me envió hace dos días el siguiente breve comentario sobre el futuro próximo del clima terrestre:

“Esta mañana, en la fría luz de la madrugada, me di cuenta (acepté?) que el clima está llegando con rapidez a varios puntos críticos de desequilibrio. Permíteme explicarte:

“Punto crítico No. 1: La Oscilación Decadal del Pacífico está a punto de invertir su sentido a la fase fría (relativa a Alaska). Las temperaturas de Alaska deberían disminuir de manera precipitada entre 1,5 y 3 grados centígrados en los próximos 3 a 5 años. Los hielos del Ártico se expandirán a un ritmo “alarmante” entre 5 a 10 años.

“Punto crítico No. 2: El Sol está al final de su ciclo 23 y parece estar ingresando a una fase mucho menos activa. Esto causará un enfriamiento dramá-tico (sin precedentes?) durante la próxima década. El enfriamiento debería ser innegable –a menos que los datos hayan sido severamente alterados.

“Punto crítico No. 3: El más alarmante para muchos burócratas. Si los dos puntos de más arriba son correctos, el castillo de naipes del “calentamiento global” se desplomará durante los próximos cinco años. Descansa en Paz. RIP.

“¿Cuánto le llevará a la gente del IPCC a cambiar sus predicciones a los alarmantes escenarios de una próxima edad de hielo? Gocen ustedes del clima cálido mientras puedan!

Al Pekarek
St. Cloud University,
Minnesota. USA”


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