Stacey nos hizo notar que un planeta que gira en su órbita elíptica Kepleriana no enviaba tirones energéticos a la fotósfera del Sol, que pudieran explicar el periódico crecimiento de las manchas del Sol. Pero cuando están involucrados dos planetas, a medida que el más rápido sobrepasa al más lento,existe brevemente un efecto gravitacional combinado que es sentido por ambos planetas y, más importante, por el mismo Sol. Esto no es una marea (que es minúscula), sino un "par" (o torque). Las capas gaseosas más externas de esa estrella tienen una viscosidad baja que es susceptible de cualquier cambio en el momento angular, al igual que la atmósfera de la tierra (en contraste con su hidrosfera y litosfera).Dinámica Planetaria y Climática Kepleriana
El "Tirón Solar", El Ciclo King-Hele, y el Reto a la Ciencia Climática
por Rhodes W. Fairbridge
(Publicado en 21st Century Science and Technology)
Un científico senior de ciencias de la Tierra divulga algunos descubrimientos poco conocidos, y la manera en que podrían afectar al clima de la Tierra.
Durante la Guerra Fría, uno de aquellos misteriosos científicos conocidos en Gran Bretaña como "boffins" fue D.G. King-Hele, ubicado en los laboratorios de investigación de la Fuerza Aérea en Farnborough. Sus primeros trabajos fueron, desafortunadamente, sepultados bajo etiquetas de seguridad, pero en las últimas décadas la tapa fue levanta (un poco), y en 1975 publicó un delicioso ensayo en el volumen de kepler de Vistas in Astronomy (Vol. 18), titulado "De la Armonía Celestial de Kepler a los Modernos Armónicos Terrestres
Antes, en 1966, se había destacado (en Nature, Vol. 209) con un breve item titulado "Predicción de las Fechas e Intensidades de los Próximos Dos Minimos de Manchas del Sol". ¿Cómo se llegó hasta esto? Fijánose en los planetas no en los efectos terrrestres, y tampoco, asomobrosamente, en el Sol.
El movimiento de los planetas y su estudio nos lleva hasta la época de Kepler y Galileo. Luego, en la segunda parte del Siglo 20, vino la cohetería y la posibilidad de la exploración espacial. Esto trajo habilidades avanzadas de formulación y computación. Aquí, la NASA y el Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, ingresan a escena. Los Rusos, naturalmente, hicieron lo mismo, y algunos de ellos consiguieron (a través de los Checos) de mantenerse en contacto con los Americanos.
Cada planeta requiere de su propia tabla de tiempo y geografía del espacio. Los retos computacionales eran enloquecedores, erpo fueron conquistados. Armados con esta nueva clase de documentos (las tablas de tiempo planetaria), dos profesores de geología retirados, de la Universidad de Columbia, John Sanders y este autor, pudieron preparar un marco de trabajo planetario para la explicación del clima terrestre. Fue presentado en un volumen titulado "Clima: Historia, periodicidad, y Predecibilidad", editado por Michael R. Rampino (New York: Van Nostrand, 1987).
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El autor Rhodes W. Fairbridge en su cumpleaños 80, Mayo 21, 1994.
El marco de trabajo planetario no apareció totalmente formado, como la Venus de Botticelli, en las costas de Chipre (un templo marca el lugar). Muchos astrónomos famosos le habían prestado mucha atención y trabajo al asunto. En 1801, el Astrónomo Real de Inglaterra, Sir Willima Herschel, discutió la naturaleza de las manchas solares, su variabilidad, su efecto sobre el clima, y la posición de los planetas como posible fuerza causante. Aunque este trabajo fue publicado por la Royal Society, estaba "adelantado a su tiempo". Más de un siglo y medio después, había mucha más información - pero no mucha más luz.
Este escritor organizó en 1961 una conferencia internacional en la Academia de Ciencias de Nueva York (Anales del NYAS, Vol. 95, ed. R.W. Fairbridge). Por lo menos la mitad de la audiencia no estaba impersionada por la evidencia. Pero uno de ellos era un astrónomo aficionado, un antiguo vendedor de máquinas de coser Singer, Clyde Stacey, que vivía retirado en Puerto Rico.
Stacey trabajó a mano, sin la ayuda de una computadora, y ni siquiera una calculadora de bolsillo, usando la analogía mecánica de un sistema de engranajes para dexcribir a los ciclos planetarios. Stacey no tenía cualificaciones académicas, y sus trabajos fueron rechazados por Nature y Science. Se aproximó a nostros después del seminario, y fue invitado a la Universidad de Columbia. Durantre horas explicó sus conceptos. Fue entonces arreglado que la Academia de Ciancias de Nueva York publicara sus trabajos (Anales de la NYAS, Vol. 105, No. 7, 1963), y pocos años más tarde, se incluyeron extractos en la Enciclopedia de Ciencias Atmosféricas y Astrogeología (ed. Fairbridge, 1967).
La foto de la izquierda muestra una muesca inter-mareas (entre marea alta y baja) en erosión, en la isla Kapapa, Oahu. La foto de la derecha muestra una formación submarina de forma similar, a 24 metros de la superficie a lo largo de la costa de Kaneohe, Hawai. Este es un ejemplo de las muchas clases de evidencias que le dicen a los geólogos acerca de los cambios climáticos de largo plazo. En este caso, las claves sugieren ek rápido ascenso del nivel del mar, producido durante el derretimiento que comenzó al final de la última Edad de Hielo, hacen unos 18.000 años.
El baricentro para el sistema como un todo, puede ser más grande que un diámetro solar fuera del Sol., o puede hallarse en el centro del Sol. Hay dos ejes relevantes que considerar: elbaricentro, que es el eje de revolución del sistema planetario como un todo, y el propio eje de rotación del Sol.La revolución de los planetas alrededor del Sol hacen que el centro de masas (o baricentro) del Sistema Solar se mueva de una posición dentro del Sol a un punto fuera del mismo. El movimiento de Júptier, el más pesado de los planetas, causa el desplazamiento más grande. En el cuadro de arriba, cuando Júpiter y los demás planetas pesados (Saturno, Urano, y Neptuno) están a un lado del Sol, el baricentro (marcado por la letra B sobre el triangulito), está ubicado fuera del Sol. En el cuadro inferior, cuando Júpiter está al otro lado del sistema solar, el baricentro cae dentro del Sol. La hipótesis dice que los cambios resltantes en la velocidad angular orbital del Sol causará variaciones en las emisiones solares, afectando al clima de la Tierra.
Figura 2
Figura 3
CORRIENTES CONVECTIVAS ESTABLECIDAS POR EL "TIRÓN SOLAR"