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Alucinaciones del Cambio
Climático:Terminan en 2012

por Eduardo Ferreyra
11 de mayo, 2008


En el Australian and New Zealand Journal of Psychiatry, los doctores Joshua Wolf y Robert Salo del Hospital Infantil de Melbourne, describen a un paciente con una alucinación neurótica sobre el cambio climático, un síndrome no reportado anteriormente. Un joven de 17 años fue internado en la unidad psiquiátrica en el Royal Children's Hospital de Melbourne, con un historial de 8 meses de depresión, con visiones de eventos apocalípticos.

El paciente había desarrollado, además, una creencia de que debido al cambio climático, su propio consumo de agua podría llevar en pocos días a la muerte de “millones de personas” a través del agotamiento de las reservas de agua del mundo. Para sustanciar esto citó “búsquedas en la Internet”. El paciente describe, “Me siento culpable de ello,” y que había intentado dejar de beber agua. Fue incapaz de reconocer que su creencia era irracional cuando se le explicó que había nulas posibilidades de que eso ocurriera.

Este efecto de la neurosis del calentamiento global y el cambio climático, se había agravado después de la documental de Al Gore, 'Una Verdad Inconveniente', como también había sido notado por una junta de educadores norteamericanos quienes habían observado que los niños de primaria tenían pesadillas relacionadas con el fin del mundo, y un comportamiento errático y problemático en la escuela. Recomendaron que la documental de Gore no fuese mostrada a los niños porque carecen del espíritu crítico necesario para comprender los límites de la ciencia, dónde termina la realidad y comienza la fantasía y la propaganda política.

Bueno, en realidad, qué importan las pesadillas de los niños si el mundo se acabará en cuatro años más:

Hace dos años, Patrick Geryl, entonces de 51 años, dejó su trabajo como laboratorista de una compañía de aceites francesa. Había ahorrado suficiente dinero como para que le durase hasta Diciembre 2012. Después de esa fecha, pensaba, no lo necesitaría más.

Geryl le dijo al reportero de la ABC News en su hogar en Amberes, Bélgica, “Usted tiene que comprender que no quedará nada, nada de nada. Deberemos comenzar una nueva civilización desde cero.” Geryl, quien había estudiado química desde muy joven, había comenzado a prepararse para el Apocalipsis. Fundó un “grupo de supervivencia” para quienes pensaban igual, apuntando a entrenarlos para vivir y sobrevivir a la catástrofe que él sabía que estaba llegando.

De todos modos, no necesitará su dinero ahorrado porque estará, durante lo que le resta de vida, a cargo del bondadoso gobierno francés, recluido en una institución para locos lindos. Vive la France!

Pero, alegría, alegría!, no hay nada de qué preocuparse!

El Primer Ministro de la Gran Bretaña, Gordon Brown, lo tiene todo previsto y corre a nuestro socorro. Como si no existiesen más paneles de expertos de los que nos gustaría ver, Brown hará campaña para la creación de uno más –internacional, como siempre– que examinará las tendencias a largo plazo en provisión de alimentos y que ofrezca su consejo a los países de manera individual. (¿Los honorarios –quien los paga?) Y, ¿cómo podemos saber si los expertos saben algo sobre lo que estarán aconsejando? Vista la experiencia disponible sobre la eficacia y confiabilidad del Panel Internacional sobre el Cambio Climático (IPCC), esto nos parece que es un nuevo intento de estafa. Ni importa. Uno ya se ha acostumbrado y, después de todo ¿qué le hace una tira más a la cebra?

Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC

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