POLÍTICA | E-mail | CORREO RECIBIDO | EL LIBRO | ARTíCULOS | AMAZONAS | CLIMA | PESTICIDAS | CLIMA | ENERGÍA | Ondas EM | ENGLISH VERSION | PILOT NOTES | LINKS

Hora de Córdoba




Suscríbase al
Newsletter de FAEC
Escriba su Email


Preview | FeedBlitz

Compre ahora el libro
Clima Feroz
Por Eduardo Ferreyra



EL NIÑO/NIÑA



  • Manchas Solares

    Condiciones en el Sol

    Sea Ice Extent
    Hielo Marino


    Temperatura Polo Norte


    Pronósticos del Tiempo


    Blogs: escépticos del clima en Inglés

    William M. Briggs
    Clmate Audit
    Climate Change Facts
    Climate Change Fraud
    Climate Police
    Climate Resistance
    Climate Scam
    Climate Science
    CO2 Science
    CO2 Sceptics
    Friends of Science
    Global Climate Scam
    Global Warming Heretic
    Global Warming Hoax
    Global Warming Skeptic
    GlobalWarming.org
    Greenie Watch
    Bruce Hall
    Warwick Hughes
    Lucia Liljegren
    Jennifer Marohasy
    Warren Meyer
    Maurizio Morabito
    Luboš Motl
    Tom Nelson
    Newsbusters climate
    Niche Modeling
    Planet Gore
    Really Real Climate
    Roger Pielke Sr.
    Fred Singer
    David Stockwell
    Philip Stott
    Anthony Watts
    World Climate Report

    Videos de Interés
    Penn and Teller -Genial!

    El Gran Timo del Calentamiento Global

    El Gran Timo...
    en 8 partes breves
          ARTICULOS
    RECOMENDADOS


    Estudios Solares de Theodor Landscheidt




    CO2 en la Atmósfera y Mitos Estadísticos

    Eduardo Ferreyra
    Presidente de FAEC
    Marzo 25, 2016

    El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC,) ha publicado varios Informes sobre el estado del clima, predicciones y recomendaciones para los gobiernos y quienes hacen las políticas que determi-nan si uno será más rico, más pobre, más sano o más enfermo, más feliz o más desgraciado.

    En la elaboración de sus informes técnicos han tomado parte varios miles de científicos de todas partes del mundo, que han contribuido con sus observaciones y estudios que proveen datos que serán usados por los modelos computarizados del clima para saber de dónde venimos y hacia dónde nos dirigimos. También forman parte del IPCC gran cantidad de personas que no son científicos sino personal político que son quienes dan la forma final a ls informes y los resúmenes para políticos.

    Pero el asunto no es tan sencillo. Las cosas se complican cuando uno recuerda que los promedios de las tempe-raturas no son la realidad sino una estadística, y los promedios estadísticos se pueden obtener de muchas maneras diferentes, y según el método de obtención de promedios que se usa, el resultado puede ser negativo o positivo – usando exactamente los mismos datos.

    ¿Difícil de creer? Lo es cuando se desconocen los detalles. Veamos un simple ejemplo de obtención de tempera-turas, como nos lo demuestran Chris Essex y Ross McKitrick, en su libro Taken by Storm, publicado en 2002. Los científicos de la NASA y de su GISS (Goddard Institute of Space Studies) nos llenan de gráficos de promedios de temperaturas, diarias, semanales, mensuales, anuales, seculares y, por supuesto, todas “globales”. Lo que es notable es la precisión con la que estos tipos de la NASA son capaces de medir algo que no existe.

    Gráfico o no gráfico, no hay tal cosa como “una temperatura global”. Esta es una estadística global de la temperatura, pero no es “una temperatura”. El mundo no está en un equilibrio termodinámico, de manera que no existe una sola temperatura para discutir. Lo que medimos está atado a lugares a través de equilibrios termodinámicos locales. No tiene un sentido global, y una estadística ciertamente no establece si el mundo está más caliente o más frío que hacen 10, 100 o 1.000 años atrás. No hay ninguna manera científica de mostrar tal cosa ¿Cuál es la diferencia entre temperatura y estadística?

    Con cualquier cosa que es medida numéricamente podemos, si así queremos, tomar una muestra de las obser-vaciones, sumarlas y calcular cualquier tipo de promedio. Eso es hacer simplemente estadísticas. Pero algunas veces la cosa que se mide sólo significa algo localmente y pierde su significado cuando se suma o se hace un promedio. Si tomamos el número de teléfono de todos nuestros amigos en el club de golf, por ejemplo, los sumamos y computamos su promedio. Ahora, si discamos este número, ¿nos contestará el amigo promedio?

    Por supuesto que no. Los números de teléfono sólo significan algo individualmente, cuando están ligados a una sola línea. Súmelos a todos y al instante pierden su sentido. El número de teléfono “promedio” es un absurdo sin sentido. De la misma manera, “la temperatura promedio” tampoco tiene sentido. Numéricamente, se pueden sumar un montón de temperaturas y sacar algún promedio, pero no tiene ninguna interpretación física. La temperatura sólo significa algo de manera local, porque las condiciones termodinámicas varían de punto a punto.

    Essex y McKitrick nos describen la manera en que un profesor de física muestra a sus alumnos la manera de obtener los promedios de temperatura del aula, y la variación que habrá cuando llegue la primavera. Ha tomado cuatro temperaturas de diversos lugares del aula, cerca de la puerta, de la ventana, en su escritorio, y al fondo de la clase. Las temperaturas medidas fueron: 17º, 19.9º, 20,3º, y 22,6º C, respectivamente.

    Supongamos ahora que dejamos a los termómetros donde están hasta la próxima primavera. Entonces abrimos la ventana y una cálida y agradable brisa ingresa al aula, mezclándose con el aire. Los cuatro termómetros leen 20º C. ¿Se ha calentado la habitación? La mitad de los alumnos calculan la media de las temperaturas usando la suma lineal dividida por cuatro. El resto hace lo mismo, pero usan la regla de la energía cinética: suman los cuadrados de las temperaturas, dividen por cuatro, luego sacan la raíz cuadrada. ¿Qué obtuvieron?

    La mitad de los alumnos que usó el método de la suma lineal obtuvo +0,05º C, de manera que la habitación se ha calentado durante la primavera. Pero los que usaron la media de los cuadrados, obtuvieron un valor de –0,05º C para el cálculo, de manera que la habitación es más fría en la primavera.

    Si no se tiene una razón física para elegir un promedio sobre el otro, entonces se están haciendo simples supo-siciones. “Calentamiento” o “enfriamiento” de la habitación depende de la fórmula para obtener el promedio y no de las reales mediciones. Pero los promedios no son físicamente significativos. Son apenas dos estadísticas diferentes, y lo mismo se aplica para las temperaturas de la Tierra, ya sean locales o globales.

    La Computadora Encantada

    Nos dicen Essex y McKitrick que quizás una Hada Madrina toque alguna cosa con su varita mágica y la convierta en la Computadora Encantada, que podrá resolver todas las incertezas y desconocimientos que hay sobre el clima, sin importar si las variables y constantes que se usen son las verdaderas. En realidad, lo que los climató-logos del IPCC han estado haciendo desde hace muchos años, es exactamente eso: han usado una Computadora Encantada que ha producido Resultados Mágicos. Partiendo de desconocimientos, incertezas y datos controver-tidos, han reproducido lo que ellos llaman el promedio de las temperaturas globales, y han determinado el comportamiento que tendrá el clima en los próximos 20, 50 y 100 años. Pero a pesar de todo, los meteorólogos le siguen errando al pronóstico del tiempo cuando van más allá de tres días.

    Dicen que Bert Bolin, por entonces cabeza del IPCC, bailaba de gozo el día que le presentaron la edición de la revista Nature donde aparecía el artículo de Mann, Bradley y Hughes sobre la reconstrucción de las temperaturas del último milenio, “probando” que las temperaturas del Siglo 20 eran las más altas de los últimos mil años, y que los niveles de dióxido de carbono de la atmósfera habían aumentado pasmosamente desde el inicio de la llamada Revolución Industrial.

    La alegría de Bolin no era para menos. El artículo de Mann et al, traía un gráfico a colores que mostraba una “curva” de temperatura desde el año 1000, que descendía de manera suave y gradual hasta alrededor del 1860, y luego daba un salto muy pronunciado en todo el Siglo 20, tomando la forma que se parecía a un palo de hockey sobre hielo. Ese gráfico se conoce desde entonces como El Palo de Hockey y junto con la afirmación de Mann et al sobre los bajos niveles de CO2 históricos antes del inicio desbocado de las actividades industriales del hombre, se convirtió en la piedra angular de la teoría del calentamiento global provocado por el hombre.

    Para “reconstruir” las temperaturas, Mann había usado lo que se conoce como “proxys”, o estudios del grosor de los anillos de árboles, crecimiento de corales, y otras cosas, que permitirían hacer comparaciones con medicio-nes actuales e inferir las temperaturas de hace cien, quinientos, mil años o más. También se usaron los análisis de los cilindros de hielo extraídos de perforaciones hechas en las capas de hielo de glaciares en Groenlandia, la Antártida, Europa, el Himalaya, etc, para determinar la concentración de dióxido de carbono en las burbujas del aire atrapado en el hielo hace miles de años. ¿Son confiables estas mediciones? Vistos algunos resultados y después de mucha discusión, el análisis de los cilindros de hielo está siendo muy cuestionado.



    Referencia: Christopher Essex y Ross McKitrick, 2002, “Taken by Storm”, Key Porter Books, Ltd, Toronto, Canadá.

    comments powered by Disqus


    Volver a la página Cambio Climático              Volver a la página Artículos

    Usted es el visitante No:
    desde Diciembre 2006


    Click for Pilar Observatorio, Argentina Forecast

    Locations of visitors to this page

    Pruebe la velocidad de su conexión a Internet!

    Speakeasy Speed Test


    ¿Desde qué países nos visitan?
    ¿Quiénes son los visitantes?
    Ranking entre sitios de la web


    Usted es el visitante número

    desde Noviembre 28, 2008
    Vea aquí nuestras estadísticas


    ¿Desde qué países nos visitan?
    ¿Quiénes son los visitantes?