Fenómeno del El Niño - Conocido también como ENSO (El Niño/La Niña Southern Oscillation) es un fenómeno cuasi-periódico que aparece cada cierto tiempo con devastadoras consecuencias en ambos extremos de tempe-raturas, fuertes lluvias en temperaturas altas y sequías en las bajas. Ocurre principalmente a lo largo del ecuador al este del Océano Pacífico pero sus consecuencias suelen ser globales.
Oscilación Atlántica Multidecádica (Multidecadal) - Es una fluctuación en la temperatura de la superficie marina en el norte del Océano Atlántico. Descubierto en 1994 por Schlesinger y Ramankutty, se asocia con cambios menores en la
circulación termohalina, su frecuencia se encuentra entre 10 y 20 años, y se espera que su mayor pico de temperatura ocurra en el 2020, se asocia con fuertes sequías cuando sus temperaturas son altas.
Oscilación Decadal del Pacífico - Es una variabilidad climática que ocurre en el Pacífico al norte de la latitud 20º N. Ocurre cada 20 o 30 años y en su punto positivo (más caliente) enfría el Pacífico Occidental y calienta el Pací-fico Oriental, y en su punto negativo ocurre lo contrario. Hallada por Steven R. Hare en 1997 mientras estudiaba el patrón de producción del salmón, esta oscilación fue reconstruida hasta 1661 mediante
cronología de anillos de los árboles (dendrocronología).
Oscilación Interdecadal del Pacífico - Similar a la oscilación decadal en el mismo océano, esta fluctuación ocurre cada 15-30 años pero afecta tanto al norte como al sur del Océano Pacífico.
Oscilación Ártica - No tiene una periodicidad particular y es una variación de la presión en la superficie marina no estacional. Se caracteriza por anomalías en la presión de magnitudes positivas o negativas en el Ártico, y anoma-lías de magnitudes opuestas localizadas cerca de los 37-45º N.
Oscilación del Atlántico Norte - Son fluctuaciones en la diferencia de presión atmosférica entre la baja presión atmosférica islandesa y la alta presión de las Azores o anticiclón de las Azores. Se mueve de este a oeste, controlando la fuerza y dirección de los vientos del oeste y las formaciones tormentosas a través del Atlántico Norte. Tiene una alta correlación con la Oscilación Ártica.
Oscilación del Pacífico Norte - Descubierta por Walker y Bliss, esta fluctuación es una
teleconexión que se caracteriza por un sube y baja de la presión al nivel del mar en el Pacífico Norte. En su fase positiva la presión al nivel del mar se ve reforzada sobre una gran región en el subtrópico, que se extiende hacia 40N º y se reduce en latitudes más altas. Los vientos del oeste se refuerzan en el Pacífico central y la temperatura invernal se suaviza a lo largo de gran parte del oeste de la costa de América del Norte, pero es más fría en Siberia oriental y los Estados Unidos en el Sur-Oeste, las precipitaciones se hacen más altas que de costumbre en Alaska y las Grandes Llanuras.
Ciclo solar de Hale - En realidad es un ciclo del clima solar, no terrestre, pero sus consecuencias modelan el clima de la Tierra de forma significativa. Es un ciclo de actividad magnética solar con periodos de 11 años, se distingue en la frecuencia y cantidad de manchas solares. Sus variaciones cambian el patrón de irradiación solar y crea fuertes llamaradas solares en su punto más alto (precisamente mientras se escribe este artículo). Estudios recientes sugieren que el ciclo solar causa cambios en el clima regional creando inviernos fríos en EEUU y el sur de Europa e inviernos cálidos en Canadá y el norte de Europa durante un mínimo solar.
Anomalía Dipolar del Ártico - Es un patrón de presión atmosférica caracterizado por alta presión en las regiones árticas de Norteamérica, y por baja presión en la región eurásica. Este patrón a veces sustituye a la oscilación ártica y a la oscilación del Atlántico Norte. Se observó por primera vez en la primera década de este siglo, y está quizás vinculado con los últimos cambios climáticos. El dipolo ártico permite a los vientos más meridionales entrar al océano Ártico dando lugar a más deshielo ártico.
Ciclos Daansgard-Oeschger - Fueron rápidas fluctuaciones que ocurrieron 25 veces durante la última era glacial. Algunos científicos sugieren que estos eventos son cuasi-periódicos con tiempo de ocurrencia múltiplos de 1470 años. En el hemisferio norte tomaron forma como episodios de rápido calentamiento en cuestión de décadas, y cada evento fue seguido de un enfriamiento gradual en un período de tiempo más largo. Las causas no están claras, podrían ser cambios en la cantidad de radiación solar, cambios en la salinidad marina o efectos debido al tamaño mismo de las capas de hielo.
ConclusiónLas infinitas variables del clima global hacen que cualquier modelo matemático del mismo esté sujeto a mucha indeterminación. Sólo en cuanto a ciclos climáticos, se desconocen causas, periodicidades y efectos a largo plazo de muchas de las oscilaciones conocidas, e incluso pueden existir otros ciclos climáticos cuyo descubrimiento está pendiente. Conocemos a grandes rasgos los cambios climáticos de nuestro planeta pero solamente dispersos detalles del Pleistoceno, se nos escapan la totalidad de detalles de eras anteriores mientras aún falta por descubrir mucho todavía de la era presente.
Siendo así, es arrogante afirmar que el clima global tomará una u otra dirección, nuestra mejor conjetura es que no lo sabemos.
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