





La noticia, que transmiten Reuters y Efe, solamente se publica en un periódico de Extremadura (Hoy).Existe en España una connivencia para no decir nada desagradable sobre el Protocolo de Kioto. Al fin y al cabo fue firmado por el gobierno de Aznar y ensalzado por el gobierno de Zapatero.Aplaudido durante toda la década por el periodismo en general y jaleado por los grupos ecologistas, que han sido claves en España para fomentar el "decrecimiento" de la economía ... ese camino que a Romney, con toda razón, no le gustaría seguir.En cambio, a pesar de que Polonia es el país europeo que mejor ha sorteado la crisis y que propor-cionalmente más carbón usa en la producción de electricidad (el 90 %), el Protocolo de Kioto le ha resultado un gran negocio. En una hábil negociación (lo que le faltó al trío ecologista Aznar, Rajoy y Matas, en el gobierno español cuando se ratificó) obtuvo el permiso de emitir más CO2 de lo que necesitaba y de poder vender lo que le sobraba. Uno de sus principales clientes ha sido España, cuyos gobiernos se han gastado ya la "broma", —expresión irónica del ministro Arias Cañete en el Congreso—, de unos 800 millones de euros en comprar a otros gobiernos derechos de emisión de CO2.Un escándalo silenciado por todos.España compra a Polonia derechos de emisión de CO2 por 40 millones de euros. hoy.es
Arias Cañete defiende que la reforma energética lucha contra el cambio climáticoDebate. Romney critica las subvenciones verdesOctubre 4, 2012Romney ha estado esta pasada noche contundente en el primer debate televisivo frente a un Obama gris y decaído. Una encuesta de la CNN sobre quién ha estado mejor da un 67 % de votos favorables a Romney y solamente un 25 % a Obama.Poco después de decir que no quiere seguir el camino de gastos públicos de España, Romney ha atacado el favoritismo del presidente Obama al mundo de la energía verde.Obama ha iniciado el debate energético criticando las exenciones fiscales, 4.000 millones de dólares, que recibe la industria petrolera y ha citado específicamente a Exxon, algo que, según él, no debe continuar.Romney ha respondido que en un año el gobierno de Obama adjudica 90.000 millones de dólares al mundo de la energía verde. Ha dicho que eso equivale a 50 años de ayuda a la industria petrolera (¿no serán 25?) y que esas subvenciones han ido a parar a empresas como Solyndra (placas sola-res, quebrada), Tesla, Fisker (coches híbridos de lujo) y Ener1 (baterías para coches eléctricos, quebrada).Le ha acusado con ironía de que su gobierno, por lo que parece, no apoya a los ganadores y a los perdedores, sino solamente a los perdedores. Obama podría haber aprovechado para sacar el tema de las subvenciones exitosas a General Motors y Chrysler, a las que Romney en su día se opuso ostentosamente, pero ha mirado para abajo sin responder y se ha pasado a otro tema.Obama debe tener un dilema: mostrar los recientes logros conseguidos bajo su mandato en la recuperación de la industria tradicional del automóvil y presumir del incremento espectacular de la producción de gas y de petróleo mediante la tecnología del fracking.... o bien, seguir yendo de entusiasta ecologista, y hablar maravillas de coches eléctricos, placas solares y molinos de viento, como hizo en las elecciones de hace cuatro años.

