Cuando vi primera vez
esta triste noticia, sólo pude recordar el comercial de la TV que pongo más abajo, y su amoroso y dulce oso polar. La enfermedad del Cambio Climático humano se ha imaginado a los osos polares como esos dulces animales que están siendo amenazados por el calentamiento global… Bueno, en verdad,
no son tan amistosos.Alguien debería haberle dicho eso a Horatio Chapple, quien murió a causa del ataque de un oso polar cuando estaba en una expedición con la
Sociedad Exploradora de Escuelas Británicas, en Svalbard. La expedición, que en 2008 fue llamada “Técnicas para Investigar Cambio Cliático en Svalbard”, realmente
presentaba al famoso oso polar (ambas referencias sólo disponibles por el momento a través del Caché de Google):
Desde su descubrimiento en 1596, Svalbard ha sido un destino épico para diversos grupos como los balleneros, cazadores, mineros, investigadores y exploradores del polo, muchos de ellos comenzaron su carrera hacia el Polo Norte desde aquí. Más de la mitad del archipiélago está cubierto de glaciares y aunque la vegetación es escasa permitiendo fascinantes estu-dios geológicos, hay unas 150 especies de plantas y numerosos aves y mamíferos incluyendo a morsas, ballenas beluga, y al famoso oso polar.Svalbard no es sólo un destino excitante para aventura y exploración sino también de tre-menda importancia en la recolección de datos que ha contribuido históricamente, y lo sigue haciendo, a temas tan importantes como el cambio climático, corrientes oceánicas, procesos glaciales y geológicos, y hasta la forma del mundo.
También resultaron heridas otras cuatro personas antes de que
el oso fuese muerto. Ellos tuvieron la aventura de su vida, por £2.900 euros cada uno. Ellos no verán al oso polar como en el aviso del Nissan Leaf:
Más información fue dada por los jóvenes exploradores, en
el blog de la expedición. En
esta entrada del 27 de julio, escrita por Marcus Wright, ellos estaban ansiosos por el encuentro cercano:
Después de arribar a Longyearbyen para ver nuestro primer sol de medianoche vimos con alivio que nuestras carpas estaban armadas y esperándonos. Creo que más que nada todos nosotros soñábamos con los osos polares porque al día siguiente estábamos ansiosamente esperando que los pedazos de hielo se quebrasen de manera de poder movernos hasta el campamento base. Había un avistamiento de un oso P. al otro lado del fiordo, a una milla de distancia.
Desafortunadamente un viento del oeste y extraños eventos climáticos habían lle-vado a una cantidad de hielo sin precedentes en el fiordo significando que estaría-mos varados aquí por un tiempo.
A pesar de esto todo el mundo estaba de buen espíritu porque encontramos a otro oso polar flotando en el hielo, esta vez tuvimos la suerte de pedir prestado un telescopio a un amable guía noruego para verlo adecuadamente. Después de esa experiencia puedo decir con seguridad que esa noche todos soñamos con osos polares. Los bloques de hielo están aun dominando al fiordo y nuestros movimientos. Comprendemos que la depresión causada por el viento del oeste pueden no irse hasta el Domingo. A la luz de esto hemos planeado levantar campamento y relocalizarlo en una parte más remota de la isla –en caso de que nos sea imposible llevar los botes nuevamente al campamento base.
Durante nuestro tiempo aquí hemos explorado los alrededores de Longyearbyen. Aunque todos estamos impacientes de movernos al campamento base, muchos incluyéndome a mí estamos pensando en casa y en la gente que espera por nuestro regreso. Todos estamos pensando en ustedes y queremos que sepan que todos estamos gozando enormemente. Cinco semanas volarán enseguida por aquí.
Estoy seguro de que la banda de los calentadores climáticos no leerán esta entrada al blog y culparán a la falta de hielo alrededor de Svalbard como la razón para el ataque. Ellos estaban sumamente seguros que podrían domar a esos amorosos osos polares. De
otra entrada del blog:
Los Fuegos emplearon mucho tiempo aprendiendo cómo podrían hacer para hacer sus vidas más fáciles una vez en el Ártico, los equipos aprendieron como hacer funcionar sus estufas, instalar sus carpas y hasta fueron entrenados en defensa contra los osos polares, que es un requisito cuando se pasa un tiempo en Svalvard (no que la Expedición BSES la haya necesi-tado!)
Después de todo, ellos ya habían tenido experiencias anteriores. Vea
cómo ellos enfrentaron al asunto en 2006. Usted puede ver cómo estos Fuegos sienten acerca de los osos polares: