Las matemáticas son una disciplina científica sin la cual no se podrían practicar casi ninguna otra. Por eso los cálculos que se hacen deben ser exactos, y muchas veces con la cantidad necesaria de cifras decimales. Nuestro amigo brasileño
SandRio nos alertó sobre este curioso asunto.
El responsable de la organización que analiza el clima de la Tierra, el Dr. James Hansen y su ayudante-secuaz-cómplice, Gavin Schmidt, deberían regresar a la escuela primaria para aprender a sumar, restar y sacar promedios. De sus últimas trapisondas sacamos esta curiosidad: las temperaturas medias de la superficie emergida del planeta, la de los océanos, y el promedio de las suma de ambas regiones:
Anomalías de temperaturas oceánicas de Junio 2011: -0.04º C
Ahora las temperaturas de la superficie de la Tierra:
Anomalías de temperaturas de superficie de Junio 2011: -0.03º C
Uno creería que obtener el promedio de ambas anomalías es una tarea es una tarea que un niño de se-gundo o tercer grado de primaria podría hacer sin devanarse los sesos, no? … Errado! Las matemáticas en los tiempos del Calentamiento Global tienen comportamientos muy erráticos e impredecibles, sobre todo si la practican los muchachos del NASA/GISS, dirigidos por Dr. James Hansen. Siguiendo sus pre-cisas instrucciones, los alegres bandidos del GISS nos entregan el siguiente gráfico de las temperaturas globales donde la sumatoria y su promedio resulta ser:
-0,01 C!
Anomalías de temperaturas globales de Junio 2011: -0.01º C
Suponiendo ahora que todos los océanos sean monitoreados, lo mismo que las tierras emergidas (algo que no es muy preciso viendo todas las áreas grises del mapa, donde no hay mediciones) el cálculo sería sumamente simple, con una media ponderada de dos valores: (-0,04 x 0,7) + (-0,03 x 0,3) = -0,037. (El 0,7 corresponde a los océanos que representan el 70% de la superficie del planeta, y 0,3 a las tierras emergidas).
Eso sería correcto para cualquier mortal egresado de 6º grado de primaria, pero no para los pseudocien-tíficos de la NASA/GISS. ¡Arriba con la matemática del Calentamiento Antropogénico! Con esta clase de ciencia veníamos mal, pero ahora estamos peor. Con esta precisión en un simple cálculo de sumatoria y promedio, ¿cómo pude alguien confiar en el resultados de cálculos más complejos que incluyen a ecuaciones diferenciales de segundo y tercer grado?
No sorprende que la gente haya perdido toda confianza en estos chapuceros y se comienza a dar cuenta de que la estuvieron estafando desde hace un par de décadas. No sorprende tampoco que las encuestas en Europa y Estados Unidos muestre una caída catastrófica en la creencia del público en el "cambio climático antropogénico."