Alguna vez se suponía que el comercio de los bonos de carbono sería la salvación de los problemas climáticos de la Tierra.
Pero a medida de que el tiempo fue pasando, la gente comenzó a darse cuenta que había algo que andaba mal. Como es usual, los mercados financieros se anticiparon al movimiento. A fines del año pasado,
el comercio de bonos de los EEUU se desplomó. Dos semanas más tarde,
el mercado cerró.
En Europa, el precio de las emisiones de CO2 hasta florecieron a principios de este año.
La Unión Europea hizo fuerza por nuevas políticas relacionadas con las renovables. Y Fukushima empujó a la Canciller Angela Merkel a abandonar la energía nuclear, imaginando que las renovables llenarían el hueco.
La semana pasada
Grecia comenzó a rematar sus EUAs (
European Union Allowances = per-misos de emisión europeos). Grecia necesitaba el dinero y probablemente otros países la seguirán, incluyendo Portugal. Pero no tuvieron tanta suerte! Del millón de permisos
sola-mente se vendieron 6.000. La razón:
nadie está comprando…
Mientras tanto,
Polonia ha bloqueado un acuerdo de la UE sobre emisiones de CO2. Los polacos son
los mayores productores de carbón duro en la Unión Europea, y la porción del carbón en la generación eléctrica (fue del 92 en 2004) es la más grande entre los estados miembros de la Unión Europea. Ellos están también empujando por el “
shale gas” o (gas natural de esquistos bituminosos). El resultado para ellos:
el mayor crecimiento del PBI en 2009 y el tercero en 2010, entre los 27 estados de la Unión Europea.
Finalmente, Yvo de Boer ha confirmado lo que todo el mundo ya sabe:
el Protocolo de Kioto está muerto!
El resultado: esta semana la fase 2, 2008-2012 de
Bluenext EUA,
fue desplomándose. Cerró en € 12,21, cayendo desde € 15,41 una semana antes, una caída del 20% en siete días. Después de todo, los mercados de carbono
no están en realidad ayudando a combatir al calentamiento global y el cambio climático, y están abiertos a la clase de especulación y fraude que llevó a la crisis financiera de 2008.