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Especulaciones de una Imposible Realidad

Por Sherwood, Keith y Craig Idso

De su sitio web: CO2Science.org
Mayo 5, 2010

En el material introductorio de su paper sobre efectos potenciales del aumento predicho de CO2 en un futuro cercano sobre la acidificación del océano en la calcificación de la caparazón de ciertas especies de ostras, Watson et al. (2009) informan que durante los dos últimos siglos las emisiones de CO2 por deforestaciones y la quema de combustibles fósiles incrementaron las concentraciones de CO2 desde 280 a 380 ppm, citando los registros producidos por NOA/ESRL y mantenidos por Pieter Tans.

Dicen además que la porción extra de este CO2 que ha sido tomada por los océanos del planeta han causado una caída de 0.1 unidad en el pH de la superficie del mar, lo que parece ser correcto. Sin embargo, ellos predicen que habrá una ulterior reducción en el pH de los mares de 0.3 a 0.5 unidades para 2100, citando los trabajos de Haugan y Drange (1996), Orr et al. (2005) y Caldeira y Wickett (2005), mientras que destacan que estos cambios predichos en el pH de los océanos “no sólo son más grandes sino más rápidos que los experimentados en los últimos 24 millones de años,” citando a Blackford y Gilbert (2007), o “posiblemente en los últimos 300 millones de años,” citando a Caldeira y Wickett (2003), lo que suena muy aterrador. Pero, ¿no suena todo esto como un poco aterrador… como en demasiado aterrador para ser cierto?

Considérese los hallazgos del mismo Tans, a quien Watson et al citan favorablemente en relación a la historia del CO2 que mencionan. En un paper publicado en Oceanography, que nosotros hemos discu-tido brevemente en un editorial previo, (Tans (2009) llegan a la conclusión de que la trayectoria futura del pH oceánico es muy probable que sea significativamente diferente al sugerido por los científicos citados por Watson et al., mientras que al mismo critican valientemente a los informes del IPCC que también han aceptado las altamente infladas predicciones de acidificación de esos científicos.

Ciertamente, mientras que Watson et al, y el IPCC aceptan las afirmaciones de quienes proyectan una declinación del pH del orden de 0.5 a 0.5 entre ahora y el final del siglo, las proyecciones de Tans rin-den una declinación del pH en el rango de 0.09 y 0.17, que es una disminución mucho menor, y que se esperaría que tendrá un impacto biológico significativamente más reducido comparado con los sugeridos por el trabajo experimental de Watson et al para ese punto del tiempo en el futuro.

Basados en los resultados de sus experimentos y la máxima declinación en el pH de las aguas del mar que ellos aceptan, por ejemplo, Watson et al predicen una significativa declinación del 72% del la supervivencia de las larvas en las ostras Sydeny rock (Saccostrea glomerata) para el año 2100.

Sin embargo, usando la información de Watson et al, pero con la máxima declinación de pH calculada por Tans, nosotros obtenemos una nada significativa declinación de las larvas del 14%, basados en nuestra interpolación de los resultados gráficos representados por el paper de Watson et al.

De igual manera, evaluaciones similares de cambios en las mediciones antero-posterior rinden una significativa declinación de 8,7% usando las suposiciones de Watson et al acerca del pH de los océanos, pero un no significativa declinación de tan sólo 1.8% de acuerdo con los cálculos de Tans.

Los correspondientes resultados de las mediciones dorso-ventrales fueron una significativa declina-ción de 7,5% con los valores de pH de Watson et al, mientras que los valores de Tans muestran una declinación de 1,5%.

Para la masa seca de las larvas había una declinación del 50% en el análisis de Watson et al, pero un efectivo aumento (aunque no significativo) del 6% usando el análisis del pH de Tans.

Finalmente, para "las caparazones vacías que quedan," había una significativa declinación del 90% en el estudio de Watson et al., pero una nada significativa declinación de sólo el 6% cuando se usan las proyecciones de Tans.

Resumiendo, basados en su información experimental y las proyecciones del pH oceánico para el final del siglo que son promovidas por ellos y el IPCC, Watson et al hallan lo que ellos caracterizan como “dramático efecto negativo en la supervivencia, crecimiento y formación del caparazón en los estados tempranos larvales de las ostras Sydney rock.”

Por el otro lado, empleando los valores de pH proyectados por Tans, no hay ninguna reducción estadís-ticamente significativa en ninguno de los cinco parámetros biológicos medidos y evaluados por Watson et al, lo que es una asombrosamente benigna respuesta a una amenaza ambiental que está siendo sugerida por algunos de ser más seria y extrema de lo que fue en cualquier otro momento de la historia, y que puede haber elevado su fea cabeza después de 300 millones de años!

Sherwood, Keith y Craig Idso
Centro de Estudios del CO2

REFERENCIAS

  • Blackford, J.C. and Gilbert, F.J. 2007. pH variability and CO2 induced acidification in the North Sea. Journal of Marine Systems 64: 229-241.
  • Caldeira, K. and Wickett, M.E. 2003. Anthropogenic carbon and ocean pH. Nature 425: 365.
  • Caldeira, K. and Wickett, M.E. 2005. Ocean model predictions of chemistry changes from carbon dioxide emissions to the atmosphere and ocean. Journal of Geophysical Research 110: 10.1029/2004JC002671. Haugan, P.M. and Drange, H. 1996. Effects of CO2 on the ocean environment. Energy Conversion and Management 37: 1019-1022.
  • Orr, J.C., Fabry, V.J., Aumont, O., Bopp, L., Doney, S.C., Feely, R.A., Gnanadesikan, A., Gruber, N., Ishida, A., Joos, F., Key, R.M., Lindsay, K., Maier-Reimer, E., Matear, R., Monfray, P., Mouchet, A., Najjar, R.G., Plattner, G.-K., Rodgers, K.B., Sabine, C.L., Sarmiento, J.L., Schlitzer, R., Slater, R.D., Totterdell, I.J., Weirig, M.-F., Yamanaka, Y. and Yool, A. 2005. Anthropogenic ocean acidification over the twenty-first century and its impact on calcifying organisms. Nature 437: 681-686.
  • Tans, P. 2009. An accounting of the observed increase in oceanic and atmospheric CO2 and an outlook for the future. Oceanography 22: 26-35.
  • Watson, S.-A., Southgate, P.C., Tyler, P.A. and Peck, L.S. 2009. Early larval development of the Sydney rock oyster Saccostrea glomerata under near-future predictions of CO2-driven ocean acidification. Journal of Shellfish Research 28: 431-437.




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