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APOCALIPSIS,
CANCELADO!

(con música de los Roaring 20s)


por Eduardo Ferreyra

Okay, siéntese un ratito y escuche: tengo buenas noticias y malas noticias. La mala noticia es que todos los que están leyendo esto, incluyéndolo a usted, van a morir. Chocolate por la noticia!

La buena noticia es que todos morimos, tarde o temprano, y que la expectativa de vida promedio es actualmente de unos 76 años, días más, días menos. ¿Nació a mediados del siglo 20? Lo más probable es que vea gran parte del siglo 21. Por el contrario, si usted hubiese nacido in 1900, ya estaba básicamente muerto a los 43 años y, si aún estaba vivo, casi todos se preguntaban por qué.

Bueno, en realidad todo el mundo sabía por qué. Usted se resfriaba, usted se moría. Comía algo en mal estado, se moría. Casi cualquier tipo de trabajo le mataba porque el concepto de "máquinas que ahorran energía" no prendió hasta bien entrado los años cincuenta. En verano, usted transpiraba como un chancho porque no había aire acondicionado. En invierno, se congelaba a menos que tuviese una pila de leña o carbón en el sótano o en su patio. Si usted era mujer, tenía suerte si no moría durante el parto de su primer hijo y, si era hombre, lo más seguro era que se transformara en carne de cañón. Las guerras eran un excelente negocio donde la mejor inversión era la vida de los ciudadanos comunes. Sus hijos.

En los "Viejos y Buenos Tiempos de Antes", casi cualquier cosa podía matarlo y, de hecho lo hacía. Hace muy pocas semanas, la gente de Nueva York se asombró al enterarse de que un insignificante mosquito los podía matar. ¿dengue? ¿en New York? En los viejos tiempos, la noción de rociar con pesticidas era algo demasiado nuevo. No se hizo popular hasta después de la Segunda Guerra, pero entonces vino Raquel Carson con su "Primavera Silenciosa" y el DDT fue historia. Los mosquitos nos ganaron por goleada. Actualmente, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos está tratando de prohibir cualquier cosa que podría mantenerlo con vida.

¿Moscas? Estaban por todas partes. En restaurantes, en la carne del mercado, volando por el local donde usted compraba el pollo para la noche, esperaba que el carnicero le cortara el cogote, la desplumara, le sacara las entrañas y se lo envolviese en un pedazo de papel grasiento. Las verduras eran vendidas por quienes las cosechaban. A esa gente se las llamaba chacareros o quinteros, y tenían sus puestos al costado de la ruta. Si había algún producto que no era de la estación, usted simplemente esperaba a que la estación llegase. A veces la estación llegaba pero los insectos se habían comido toda la fruta.

Era un viejo, sucio e inconveniente mundo donde una visita al hospital era algo parecido a un boleto al cementerio. Por otra parte, si usted va a un hospital público de hoy, las probabilidades de que muera a causa de alguna cosa horrible -distinta a la que tenía cuando entró- son bastante similares a las de antaño. ¿Quién tiene la culpa? Usted, por haber creído en los políticos que terminó votando, quién más?

Los días Dorados del Ayer

Donde yo vivía, la leche era entregada por un carro lechero, tirado por caballos. Juro que el maldito caballo esperaba llegar a mi casa para dejar su tarjeta de visita. Pupú de caballo. Bosta. Multiplique todo ese pupú por la cantidad de otros caballos que tiraban de otros tipos de carros, y tendrá varias toneladas para recoger todos los días -y estoy hablando de los años cuarenta y cincuenta! Antes del uso extendido del automóvil, las moscas se multiplicaban tan rápido en los desechos de los caballos, que las enfermedades eran lo normal. Eso es porque las moscas no tienen dientes, de modo que vomitan y escupen sobre la comida para poder absorberla y digerirla. Sí, vomitar y escupir sobre nuestra comida! Son asquerosas... pero cuidado con hacerles daño! La "biodiversidad" prohibe matarlas...

De modo que, gracias a la medicina moderna, mejor higiene y montones de buena comida, estamos todos aquí, a comienzos del siglo 21, viviendo más tiempo, y de mejor manera que en cualquier otro momento de la historia del mundo. ¿Y qué es lo que se nos repite todos días? USTED VA A MORIR! No puede usted abrir un diario, leer una revista o, peor todavía, ver la televisión sin que el incesante mensaje le pegue en la cara como una trompada de Monzón: USTED VA A MORIR! El aire está contaminado y no debería respirarlo. El agua de las canillas está repleto de terribles contaminantes. No la beba. Esto, por supuesto, son macanas de aquellas, pero eso no detiene a la EPA y otras organizaciones que lucran con la mentira, de seguir bombeando basura. H.L. Mencken, famoso periodista norteamericano, escribió en 1925 un brillante análisis sobre el rol del periodismo como el ayudante idiota de la política: "Todo el objetivo de la práctica política consiste en mantener al populacho alarmado -y en consecuencia clamoroso por ser conducido a la salvación- amenazándolo con una serie sin fin de fantasmas y peligros, todos ellos imaginarios". (The Baltimore Sun, 1925). Cualquier ciudadano que recuerde haber leído diarios cinco o diez años atrás, sabe que tanto políticos como periodistas nos han estado mintiendo de manera desvergonzada, impunemente. Y usted les sigue creyendo!

Se le dice que cualquier cosa que coma lo terminará matando. Hamburguesas, comida Mejicana, comida China, gaseosas, costillitas a la parrila. Demasiada fibra. Muy poca fibra. Cualquier cosa que sea SABROSA. No importa. La comida le matará. Usted come demasiado. O no come suficiente. O come los alimentos equivocados. Debería comer yogur. Debería evitar los productos lácteos. La leche es mala para la salud. El café entra y sale tantas veces de la lista de los venenos que ya nadie le presta atención. Y la última moda: las verduras y frutas son resultado de modificaciones genéticas que, adivine: permiten a los granjeros cosechar más y mejores productos en menores extensiones de tierra, a menores costos y sin tener que usar pesticidas. Pero usted jamás se hubiera enterado, por lo menos a partir de la manera que lo muestran los medios de prensa.

De modo que ahora se encuentra pensando, ¿y qué? Total el calentamiento Global nos matará a todos en poco tiempo, ¿cierto? EQUIVOCADO! No existe tal calentamiento global. Es cierto. La temperatura promedio de la Tierra no ha variado en los últimos 50 años. Sorpresa, sorpresa! ¿No lo había leído en los diarios? ¿No apareció en la TV? No espere ver que eso suceda, tampoco. Esos retrasados mentales sólo publican cualquier pedazo de basura que los verdes les alcanzan. Hay más ciencia basura en su diario matinal y en los informativos de la televisión, que en cualquier comentario de la Edad Oscura sobre demonios, brujas y sus gatos negros.

El Caliente Planeta

En febrero de 2001, el nuevo presidente Bush anunció que no iba a refrendar el Tratado de Kyoto ni disfrazado de mono. Hacía tiempo que sus asesores científicos le venían diciendo que el asunto del calentamiento global es el engaño político-científico más gigantesco de la historia. Más grande que el fraude de la capa de ozono, o el del DDT, o el del asbestos y los PCBs. Este es el "Papá de los Curros", y las consecuencias que el Tratado de Kyoto tendría sobre la economía de los Estados Unidos sería simplemente espeluznante. Algo que ni siquiera a Osama Bin Laden se le habría ocurrido...

Antes de partir para Europa, en junio de 2001, pidió un informe a un panel de asesores de la Academia Nacional de Ciencias, cuyas conclusiones fueron anunciadas por la CNN como "una decisión unánime de que el calentamiento es real, se está poniendo peor, y que es provocado por el hombre." El único problema es que lo que dijeron los científicos del panel no era eso, ni tampoco fue unánime. El Dr. Richard Lindzen, uno de los académicos que elaboró el informe (y único científico relacionado con el tema climático en el panel), tuvo que salir a desmentir lo que la prensa estaba distorsionando de manera exquisita. Pateándole el tablero a sus amigos del panel académico, hizo notar que no hay ninguna evidencia o certeza de que (1) la Tierra se esté calentando, (2) que el hombre podría causar algún calentamiento ni que pueda hacer nada para evitarlo, y (3) que aunque el Tratado de Kyoto se implementase tal como está redactado, la temperatura seguiría subiendo o bajando por su cuenta, porque las variaciones de temperaturas son algo absolutamente natural en la historia del planeta, y no dependen de la voluntad del hombre modificarla en cualquier sentido que sea. El sueño de modificar o dominar el clima está todavía demasiado lejos en el futuro. O nunca.

El Tratado de Kyoto está muerto , y no hay nadie que pueda resucitarlo. Sólo Rumania está dispuesta a firmarlo, y eso no es bastante para los países del Mercado Común Europeo. Ah, pícaros! El Tratado era la mejor manera que tenía Europa de desmantelar el poderío industrial y económico de los Estados Unidos. Una vez que hubiese reducido su consumo de energía en un 45% (a un 7% menos que los niveles de 1990), los europeos estarían listos para saltar como un tigre sobre el gigante que, voluntariamente, se había castrado. ¿Alguien creyó jamás que los norteamericanos comen vidrio? Que no sabían desde el principio que todo era una jugada sucia? Por otra parte, el Congreso norteamericano jamás habría refrendado la firma del Tratado de Kyoto, así la hubiese firmado Clinton, Gore o Bush. Desde 1997 el Congreso le ha estado prohibiendo al presidente de los Estados Unidos que siga adelante con el asunto de Kyoto. Las votaciones de 95 a cero, (Jul, 25, 97), o de 97 a 2 (Jul, 18, 2000), o la resolución del congreso de Enero 30, 1998, "prohibiendo que se firme el propuesto Protocolo de Kyoto". Todo el mundo sabía que había un gato encerrado.

De Gatos y Perros

Hablando de gatos. Cuando se refiere a mascotas de cualquier clase, están los lunáticos de los Derechos Animales que (1) no quieren que usted salga de caza o pesca, (2) no consuma carne de ninguna clase, y (3) que no tenga ni perros ni gatos en su casa. Los loritos y canarios también están "off-limits". Estos cerebros de mosquito pretenden establecer derechos legales para Batuque y Peludo, de manera que puedan demandarlo.

En cuanto a los animales que andan por la naturaleza, bueno, los "expertos" están convencidos de que se están extinguiendo. Cuéntele eso a los que viven en los suburbios o en el campo, que hace mucho que no necesitan ir al zoológico para ver venados que tienen pastando en sus jardines, o encontrarse con un oso hibernando en el porche, o un puma o un zorro que sale de desayunar de su gallinero.

Próximamente en su patio, cóndores.

Tornados, Inundaciones, Volcanes...

¿Y que pasa con esos huracanes y terremotos? ¿Más cantidad y peores, no es cierto? EQUIVOCADO . No existe en ninguna parte del mundo ningún aumento de la actividad o intensidad de los huracanes, tifones, tornados ni de mayor actividad sísmica ni volcánica. No es que no haya un montón de sacudidas y soplidos por el mundo, pero es algo más o menos igual a lo que siempre ha ocurrido.

¿Gran asteroide o inmenso cometa viajando para acá? Si existe alguno, usted jamás se enterará sino hasta que sea demasiado tarde para que ni usted ni nadie puedan hacer algo al respecto -a pesar de todas las películas bonitas que vemos donde los científicos hacen volar en añicos tremendos asteroides. Al Universo se le importa un rábano de usted, mi amigo! Como tampoco le interesa a Madre Naturaleza que pasa la mayor del tiempo pateando traseros con inundaciones, incendios forestales, tormentas de nieve, tornados, tifones, y otros tipos de divertidos "eventos climáticos".

Y por último, en la larga lista de los "curros" vistos, estaba el "Y2K", el problema informático que iba a detener a todo el mundo cuando oprimiesen el conmutador del gran globo de Times Square en Año Nuevo 2000. No sucedió. No podía suceder. Otra mentira bien gorda que crea y usted se quedará clavado con un año de provisiones, fideos, leche larga vida, y raciones desecadas para astronautas listas para comer.

De manera que, ahora que el nuevo milenio ha comenzado a rodar por el camino, piense que se trata de un nuevo día, nada más que otro día igual a los que hemos dejado atrás. Arroje su viejo calendario a la basura, ponga el del año 2001 en la pared y dispóngase a vivir una muy larga y agradable vida. El Apocalipsis ha sido cancelado por mal tiempo.


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