POLÍTICA | E-mail | CORREO RECIBIDO | EL LIBRO | ARTíCULOS | AMAZONAS | CLIMA | PESTICIDAS | CLIMA | ENERGÍA | Ondas EM | ENGLISH VERSION | PILOT NOTES | LINKS


Hora de Córdoba




Suscríbase al
Newsletter de FAEC
Escriba su Email


Preview | FeedBlitz

Compre ahora el libro
Clima Feroz
Por Eduardo Ferreyra
Apoye la edición independiente: compre este libro en Lulu.


EL NIÑO/NIÑA



  • Manchas Solares

    Condiciones en el Sol

    Sea Ice Extent
    Hielo Marino


    Temperatura Polo Norte


    Pronósticos del Tiempo


    Blogs: escépticos del clima en Inglés

    William M. Briggs
    Clmate Audit
    Climate Change Facts
    Climate Change Fraud
    Climate Police
    Climate Resistance
    Climate Scam
    Climate Science
    CO2 Science
    CO2 Sceptics
    Friends of Science
    Global Climate Scam
    Global Warming Heretic
    Global Warming Hoax
    Global Warming Skeptic
    GlobalWarming.org
    Greenie Watch
    Bruce Hall
    Warwick Hughes
    Lucia Liljegren
    Jennifer Marohasy
    Warren Meyer
    Maurizio Morabito
    Luboš Motl
    Tom Nelson
    Newsbusters climate
    Niche Modeling
    Planet Gore
    Really Real Climate
    Roger Pielke Sr.
    Fred Singer
    David Stockwell
    Philip Stott
    Anthony Watts
    World Climate Report

    Videos de Interés
    Penn and Teller -Genial!

    El Gran Timo del Calentamiento Global

    El Gran Timo...
    en 8 partes breves
          ARTICULOS
    RECOMENDADOS


    Estudios Solares de Theodor Landscheidt



    El miedo a las grasas: un fraude político

    La teoría de que las grasas eran el enemigo fue popularizada
    por un comité del Senado de EEUU por motivos ridículos

    Libertad Digital.com
    Noviembre 25, 2014

    Adolfo D. Lozano

    "En América no tememos más a Dios o a los comunistas, tememos a la grasa". Pocas frases como ésta –pronun-ciada por el científico David Kritchevsky al acabar la Guerra Fría– podrían resumir mejor la nueva ideología nutri-cional que Estados Unidos había exportado a todo Occidente y que en aquellos años 80 alcanzó sus momentos más álgidos. Fue, en pocas palabras, la grasofóbica ideología del bajo en grasa y alto en carbohidratos que pervive hasta nuestros días, aunque es bastante fácil de desmontar. Un muy reciente estudio, por ejemplo, concluye además que los carbohidratos, y no las grasas dietéticas, aumentan la grasa en la sangre.

    Cómo se llegó hasta ahí puede ser un poco complejo de explicar. O quizás no tanto. La mayor parte se debe a una serie de personas fácilmente identificables. Se llaman políticos. Si en los 50 y 60 se produjo la mayor conflagración científica nunca habida a cuenta de la dieta entre los críticos de la grasa (Ancel Keys) y los críticos de los carbo-hidratos (Ahrens, Peters, Cleave), en los 70 llegó aquella clase política y gubernamental para dirimir, a su manera, como de costumbre ignorante, la cuestión. Es lo que podría denominarse la ciencia y la verdad por decreto, gubernamental por supuesto.

    Un protagonista fundamental fue el llamado Comité McGovern, creado en 1968 en el Senado norteamericano con el propósito original de combatir la desnutrición. Fue en los 70 cuando advirtieron que combatir la desnutrición en EEUU tenía cada vez menos sentido así que, bajo la máxima de toda agencia política de no disolverse a ningún precio, de la noche a la mañana aquel comité acabó dirimiendo qué tipo de dieta había que recomendar.

    Así, por arte de la política que todo lo puede (o eso pretende que creamos), la hasta entonces discutida hipótesis de que es la grasa en general y la saturada en particular la que produce enfermedades cardiovasculares y obesidad fue encumbrada a los altares de la verdad oficial. En realidad, es difícil exagerar cuán chapucero fue todo, pues resultaría chistoso si no fuese cierto que el demócrata McGovern, que dirigía este comité, tuvo un sesgo absoluto desde el principio para criticar la grasa porque él mismo estaba haciendo la entonces famosa dieta baja en grasa de Nathan Pritikin.

    De aquel Comité salieron en 1977 los Objetivos Dietéticos para Estados Unidos. Bien es cierto que McGovern acabó dejando con escaso éxito su dieta baja en grasas, pero el daño ya estaba hecho: aquella tesis de que la grasa era poco menos que el demonio ya había sido convenientemente vendida a toda la nación americana. El redactor de estos Objetivos, Nick Mottern, celebró una "revolución en la dieta de nuestro país". Según las estadísticas, de los años 70 a los 2000, los estadounidenses han reducido su consumo calórico de grasa del 40% al 34% en su dieta. ¿Alguien puede decir que estén más sanos y delgados? Por cierto, si piensas que Mottern, el redactor de esos Ob-jetivos, tampoco tenía mucha idea de nutrición, estarás en lo cierto. No dejaba en el fondo de ser otro progresista con ganas de salvar al mundo.

    Pero aquel grupo dispuesto a salvarnos de la enfermedad y la obesidad agitando el muñeco de paja de la grasa no habría sido mucho sin Carol Tucker, la inefable activista de cualquier causa disponible a la vuelta de la esquina. Tucker fue secretaria de Agricultura en aquellos años tan demócratas como grasofóbicos de 1977 a 1981. "Come menos grasa. Vive más tiempo", fue una de las muchas ocurrencias en forma de eslogan de campaña.

    Así acabó imponiéndose la moda del bajo en grasas introducida con el embudo de las élites políticas. El problema, para muchos expertos, es que esta moda duró y dura aún mucho, y ello a pesar de su más que dudoso éxito en forma de resultados.



    Escriba su comentario o inicie un debate sobre el artículo:


    comments powered by Disqus


    Volver a la página Cambio Climático              Volver a la página Artículos

    Usted es el visitante No:
    desde Diciembre 2006


    Click for Pilar Observatorio, Argentina Forecast

    Locations of visitors to this page

    Pruebe la velocidad de su conexión a Internet!

    Speakeasy Speed Test


    ¿Desde qué países nos visitan?
    ¿Quiénes son los visitantes?
    Ranking entre sitios de la web


    Usted es el visitante número

    desde Noviembre 28, 2008
    Vea aquí nuestras estadísticas


    ¿Desde qué países nos visitan?
    ¿Quiénes son los visitantes?