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Efectos Médicos de la Marihuana Sobre el Cerebro
Efectos Médicos de la Marihuana
Sobre el Cerebro


por Karen Steinherz y Thomas Vissing

(Publicado originalmente en 21st Century Science & Technology)
(edición Winter 1997-98, Vol. 10, No. 4)

Nuevas investigaciones sobre la marihuana confirman que daña a la
función cognitiva. La legalización de la droga ampliaría esta disfunción.

La marihuana es la droga ilícita más ampliamente usada en los Estados Unidos, y tiende a ser la primera droga que usan los adolescentes. Se estima de manera conservadora que en los Estados Unidos la fuman semanalmente más de 5 millones de personas. Aunque la Cannabis sativa, o marihuana, ha sido usada por lo menos durante 4.000 años, no fue hasta 1964 que los bioquímicos israelíes R. Mechoulan y Y. Gaoni aislaron al principal ingrediente psicoactivo de la planta de la marihuana: delta-9 THC, o delta-9-tetra-hydro-cannabinol.

Delta-9-THC es la substancia en la planta que produce el "viaje", la sensación de intoxicación que buscan los usuarios. [1] La planta de marihuana contiene más de 400 compuestos químicos, de los cuales 60 son cannabinoides –compuestos psicoactivos que se extraen de la planta cannabis, o producidos en el organismo después de la ingestión y metabolizado del cannabis. Aquí analizamos las ramificaciones de los descubrimientos científicos más importantes sobre la marihuana y su impacto negativo sobre el cerebro. La marihuana puede provocar también daño a los pulmones y al sistema reproductivo, pero esto no será revisado aquí.

Naturalmente, el cerebro es parte de –y absolutamente dependiente de– el funciona-miento del resto de los órganos del cuerpo, por ejemplo, para su abastecimiento de glucosa y oxígeno. Pero el cerebro tiene a su cargo al cuerpo, es el substrato físico de la inteligencia, memoria, deseos y emociones. Sólo la especie humana puede hacer que su cerebro –su inteligencia– cambie el mundo a su alrededor para mejor o para peor.

El Delta-9-THC se encuentra en la resina ubicada, en su mayor parte, en los brotes florecidos de la planta, con menor cantidad en las hojas, y un mínimo en los tallos fibrosos. Como resultado, la potencia psicoactiva de la preparación del cannabis varía enormemente, dependiendo de la parte de la planta usada para fabri-carlo. La forma más potente proviene de la resina pura extraída de las hojas y las flores, y se conoce como "hashish". La concentración de delta-9-THC es allí de entre el 8% y el 14%. Siguiendo en potencia viene el "ganja", muy comúnmnte fumada en los Estados Unidos. (A menos de que se especifique expresamente, nos referiremos aquí a la forma de administración del cannabis por medio del humo, excepto, por supuesto, en experrimentos sobre animales). El Ganja se hace de material seco de la planta tomado solamente de los brotes no polinizados de las plantas hembra. Se le conoce como "sin semilla" y esta versión de la marihuana contiene una concentración de THC de entre el 4 al 8%. [2]

En Holanda hay variedades de cannabis para la venta con niveles de delta-9-THC que promedian el 20%, lo que ha llevado a la preocupación por la elevada potencia y la psicoactividad resultante. Sigue siendo un área de mucha controversia si los niveles de potencia de otros ptios de cannabis se han nivelado en los Estados Unidos a fines de los años 90s, o si están creciendo hasta los niveles de Holanda, o más allá, y la comunidad científica -como también la policía- están rastreando el tema.

La Marihuana Hace Blanco en el Cerebro

El blanco principal del delta-9 THC, como lo es el de todas las drogas abusadas, es el cerebro, y en consecuencia los investigadores han concentrado sus esfuerzos en la investigación de los efectos de los compuestos de esta planta en los órganos más importantes del cuerpo.

El cannabis, como la nicotina, es normalmente inhalado, y por consiguiente tiene rápido acceso al sistema circulatorio. La droga y sus metabolitos son lipofílicos (son solubles en grasa), y así pueden pasar con facilidad a través de la barrera sanguínea del cerebro. Después de ser metabolizado en los pulmones e hígado a sus metabolitos, el THC se mueve con rapidez a los tejidos ricos en grasa del cuerpo, incluyendo al cerebro.[3]

Las sensaciones más comúnmente reportadas por los fumadores bajo la influencia del cannabis son una liberación del estrés, un relajamiento de las asociaciones, y euforia.[4] Puede ser un euforizante o un exci-tante, y puede cambiar. Como descubireron los investigadores, la marihuana es dosis-dependiente, con intoxicaciones más intensas durante las primeras dos o tres horas. La historia psicológica del paciente, su experiencia con la marihuana, y la ambientación social juegan un papel importante en la influencia de la marihuana, en correlación con la complejidad química de la droga y una miríada de efectos de la persona-lidad.

A causa de que el THC y sus metabolitos son solubles en grasa, permanecen en los tejidos grasos del cuerpo durante un tiempo prolongado. Más tarde son liberados otra vez al torrente sanguíneo. Existe una substancial variabilidad humana en el metabolismo del cannabis, pero está actualmente probado que los individuos que usan cannabis a diario están en mayores problemas que los usuarios infrecuentes, a causa de la lenta liberación del THC. El tiempo necesario para la eliminación de la mitad de la dosis de THC administrada difiere entre los experimentados y los sin experiencia; los usarios consuetudinarios acumulan más THC en sus sistemas.
[5]

Se ha comprobado que el componente delta-9-THC produce muchos déficits cognitivos, tanto en humanos como en animales. Perjudica al funcionamiento del cerebro, de manera particular en relación al uso crónico. Numerosas investigaciones han probado que los perjuicios más pronunciados que ocurren son la reducción de la memoria de corto plazo, desórdenes de la locomoción, sentido alterado del tiempo, paranoia, fragmentación del pensamiento, y letargo.[6]

Hasta 1988, cuando se descubrieron receptores específicos del cannabis en el cerebro, no estaba claro el modo de acción de los cannabinoides en el cuerpo humano. Había poca prueba bioquímica o neurológica para ligar estos tipos de desórdenes del comportamiento con las acciones de mecanismos específicos. No había disponibles, en ese tiempo, los productos farmacéuticos que imitan los efectos del THC, llamados análogos, para estudiar la kinesis farmacéutica de la marihuna. A causa de esta falta de hallazgos concluyentes en las investigaciones, precisamente en esas áreas que establecen la adicción – es decir, la capacidad de una droga para crear desórdenes de dependencia y cognición– la marihuana se convirtió en materia de mucha controversia pública. Los medios y el lobby lagalizador de la droga etiquetaron a la marihuana como una droga "blanda". Al diferenciarla de los opiáceos – cocaína, alcohol, o las metanfetaminas, que están categorizadas como drogas "duras" o "adictivas" – el lobby legalizador minimizó los riesgos del uso del cannabis.

Nuevos Descubrimientos en un Campo Viejo

Comenzando en 1988, los investigadores hicieron nuevos descubrimientos en el modo de acción de la marihuana a nivel bioquímico y molecular. Con la ayuda de estos descubrimientos, la investigación sobre la marihuana está en una fase nueva y exploratoria, y los científicos están actualmente rastreando la manera en que el consumo de la marihuana altera específicamente el funcionamiento del hipocampo, la corteza, la glándula pituitaria, y los ganglios basales. Advertimos, sin embargo, que la mayor parte de estas investigaciones, aunque extremadamente útiles, da por supuesta una visión mecanística del funcionamiento del cerebro.

La investigación sobre la marihuana se remonta al siglo 19. El prominente psiquíatra francés, Jacques-Joseph Moreau, (1804- 1884), es conocido como el padre de la psicofarmacología moderna. Fue el primer médico en realizar trabajo sistemático con drogas activas en el sistema nervioso central, y en catalogar, analizar, y registrar sus observaciones. Moreau escribió el libro
Hashish y Alienación Mental en 1845, y su trabajo es hoy tan aplicable como entonces. Moreau identificó el hecho de que los efectos de la marihuana sobre el cerebro eran muchos y muy sutiles, por consiguiente no siempre visibles a primera vista. Después de observar los aguos cambios de comportamiento causados por el hashish en algunos de sus pacientes en el famoso Hospital Charenton para enfermos mentales en Francia, escribió:

"Si, incuestionablemente hay modificaciones (no me atrevo a usar la palabra lesión) en el órgano que está a cargo de las funciones mentales, pero estas modificaciones no son aquellas que uno esperaría encontrar. Ellas siempre escaparán las investigaciones de los investigadores que buscan alegados o imaginados cambios estructurales. Uno no debe buscar particulares cambios anormales ya sea en las estructuras anatómica grue-sa o histológica definida del cerebro; sino que uno debe buscar una alteración de su sen-sibilidad. Esto es para decir, una actividad irregular, acentuada, disminuida, o distorsio-nada del mecanismo específico del que depende la performance de las funciones menta-les. [énfasis nuestro].


La actividad distorsionada que describió Moreau son acciones que se originan por los efectos de la marihuana en el sistema nervioso central. El sistema nervioso central humano contiene tres grandes componentes estructurales:

  • El cerebro medio y el tronco cerebral controlan las respuestas autónomas y los movimientos elementales asociados con la sensación de locomoción, y la copulación.

  • La corteza –la masa de "materia gris" en la parte superior del cerebro de los mamíferos, que es sustancialmente más grande entre los primates y otros mamíferos– se especializa en el procesamiento de información compleja. En los humanos, la corteza es la fina capa exterior del cerebro, compuesta por dos hemisferios. La corteza está asociada con el lenguaje verbal, la memoria, y la habilidad necesaria para leer.

  • El sistema exterior, o tercer sistema, consiste de estructuras entre el cerebro medio y la corteza, tal como la amígdala y el hipocampo. En los mamíferos, se supone que este sistema está asociado con la aparición de las emociones y el desarrollo de aprendizaje más complejo y el comportamiento social.


El Cerebro humano pesa tres o cuatro libras (600 gramos a 1 kg) y contiene unas 100.000 millones de neuronas. Estas células nerviosas polarizadas reciben señales en extensiones altamente ramificadas de sus cuerpos, llamadas dendritas, y envían la información a lo largo de extensiones no ramificadas, llamadas axones..


Figura 1
LA ARQUITECTURA del CEREBRO

Dibujado en (a) están las posiciones de diferentes partes del cerebro: (1) el cerebelo; (2) el cerebro; (3) los dos lóbulos frontales; (4) un área motor; (5) el área de Broca, que se relaciona con el habla; (6) los lóbulos parietales; (7) las principales áreas sensoriales; (8) los lóbulos occipitales; y (9) los lóbulos temporales. Cubriendo la superficie del cerebro y el cerebelo se encuentra una pequeña capa de tejido llamado la corteza, que es conocida comúnmente como "materia gris". El cerebro interno está esquematizado en (b): (10) el hipotálamo; y (12) el hipocampo. La cognición es alterada por el impacto de la marihuana sobre el hipocampo. Fuente: Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Apoplejía.

Existen una multitud de complejas interacciones físicas en el cerebro. En la visión convencional –que es, como se hizo notar, mecanística– la comunicación entre las neuronas se consigue por medio de transmiso-res químicos liberados en contactos especializados llamados sinapsis. Los transmisores químicos son llamados neurotransmisores, y procesan los mensajes químicos que permiten que las células se comuni-quen; los receptores pueden imaginarse como minúsculas puertas en la superficie de las células que permiten ingresar a los mensajes.

Avances Recientes en la Investigación

En 1988, William Devane et al., encontraron un receptor cannabinoide específico en le cerebro de una rata
[8] y subsecuentemente se mapeó la distribución de este receptor en el cerebro humano. [9] Actualmente está generalemnte aceptado que el cannabis actúa sobre específicos receptores cannabinoides del cerebro. (Muy interesante, los opioides también actúan a través de receptores específicos). Los receptores del cannabis se asientan en la membrana celular de las células nerviosas.

En los humanos, las mayores densidades de receptores se hallaron en los ganglios basales y en la capa molecular del cerebelo, lo que resulta consistente con la interferencia de los cannabinoides en los movimientos. También se encontró una densa vinculación en partes del hipocampo, y en las circunvoluciones dentadas y capas I y VI de la corteza. Esto último es consistente con los hallazgos de los investigadores, durante años, que los efectos primarios de la marihuana se daban sobre las facultades cognitivas.

En 1990, Lisa Matsuda suministró concluyente evidencia al documentar el daño de la marihuana sobre las facultades cognitivas, después de clonar un gen para el receptor cannabinoide en el cerebro de una rata que, en colaboración con M. Herkenham, se comprobó que era 97% idéntico al receptor humano.
[10] Resulta muy interesante que el receptor cannabis estaba también localizado en el sistema nervioso de los vertebrados inferiores como las gallinas y aún las truchas, sugiriendo que el gen debe de haber estado presente muy temprano en la evolución. La conservación de este gen implica que el receptor cumple con una función biológica importante en el organismo. Más tarde se encontró otro receptor, en el bazo, y un tercer receptor se encontró en el útero. [11]

Naturalmente, el cerebro de la rata, como el de cualquier otro animal para el caso, no se puede comparar con el cerebro humano. Pero hay muchos efectos, tales como el impacto del cannabis sobre el movimiento, que son más fáciles de evaluar con animales, porque es posible mantener un rígido control sobre las condiciones de laboratorio, dosis e historial del animal. Los investigadores proyectan entonces estos resultados a los humanos, haciendo enormes concesiones cualitativas para la diferencia del cerebro entre las especies.

En 1992, se hizo otro descubrimiento crucial, William Devane y Raphaet Mechoulan, trabajando en la Universidad Hebrea en Israel, identificaron con toda precisión una molécula cerebral de existencia natural, la anandamida, que se liga al receptor cannabis y crea un "viaje" similar al de la marihuana. La anandamida es un compuesto derivado de ácidos grasos, que tiene propiedades farmacológicas similares a las del delta-9-THC. Esto indicaría que la marihuana fumada opera a través de un sistema bioquímico específico que ya existe en el organismo. Si existen receptores para substancias provistas exógenamente, entonces también deben de existir las correspondientes substancias relacionadas químicamente, que ocurren naturalmente en el organismo, y son muy similares.
[12] La anandamida es hallada particularmente en el hipocampo, el tálamo, y en las estructuras de la corteza del cerebro.

Aunque estos descubrimientos contribuyen a nuestro conocimiento sobre cómo actúa el cannabinoide en el cuerpo, también hacen surgir algunas nuevas preguntas desconcertantes. Por ejemplo, en ratas de laboratorio, la anandamida demostró no tener la misma fuerza en el efecto sobre memoria espacial como lo hace el delta-9-THC. ¿Quiere decir esto que el cannabis naturalmente producido, la anandamida, es diferente al cannabis fumado? Si esto fuese así, ¿por qué? ¿cuál es el propósito de la anandamida? ¿Bajo qué condiciones se libera anandamida? Los científicos están actualmente tratando de descubrir la verdadera función de este sistema.
[13] De seguro que no existe en el organismo para que los humanos puedan fumar marihuana.



Figura 2
NEURONAS Y SUS SISTEMAS DE COMUNICACIÓN

Las neuronas (a) tienen tres partes: (13) el cuerpo de la célula, que contiene al núcleo, donde se fabrican las moléculas que necesita la neurona para sobrevivir y funcionar; (14) las dendritas, que se extienden del cuerpo de la célula e intercambian mensajes con otras células nerviosas; (15) los axones, a través de quienes pasan las señales de las dendritas al cuerpo de la célula; (16) una vaina aislante para el axón. Cuando una señal llega al final del axón, estimula pequeños sacos (17), que liberan las substancias químicas conocidas como neurotransmisores (18), a la sinapsis (19). Estos neurotransmisores cruzan la sinapsis y se ligan a los receptores (20) en una célula vecina. Fuente: National Institute of Neurological Disorders and Stroke.

Daño a la Memoria Reciente

En una útil revisión de la literatura científica, conducida en 1993 por Miller y Branconnier, se encontró que el déficit cognitivo más importante que se había reportado en el uso crónico de la marihuana eran los proble-mas de memoria. [14] Actualmente los científicos hace oír su voz constantemente acerca de los efectos que tiene fumar marihuana sobre la memoria reciente. Físicamente, es en el hipocampo donde los investiga-dores localizan la serie de acciones que convierten a la información en memoria de eventos recientes, y quizás, también en la memoria a largo plazo o de eventos antiguos y en "compuertas" de información para la memoria, como también para el codificado de las relaciones espaciales y temporales entre los estímulos. Los científicos piensan que tienen un largo camino por recorrer antes de que comprendan totalmente al hipo-campo. Desde el descubrimiento de la familia de receptores cannabinoides, los investigadores saben que existen grandes cantidades de receptores cannabinoides en esta estructura, como también la anandamina.

La manera en que la memoria humana "se hace humo" fumando marihuana, por sus efectos a largo plazo sobre el hipocampo, fue descrito gráficamente por el Profesor Samuel Deadwyler del Bowman Gray School of Medicine, en Carolina del Norte, en una conferencia de 1995 en el Centro Nacional de Uso de la Marihuana, patrocinada por el Instituo Nacional del Abuso de Drogas.


"Es en esta área, cuando resulta dañada, que pone a los pacientes en un estado de literal incapacidad para recordar nueva información de apenas algunos minutos y está sin lugar a dudas, críticamente involucrada en el bien conocido déficit de memoria en la enfermedad de Alzheimer. Cuando estos receptores de marihuana en el hipocampo se ven afectados, tienen la capacidad de inhabilitar al hipocampo."

"La exposición a largo plazo a la marihuana tiene una doble consecencia para la memoria. Primero, la repetida exposición a la marihuana en los animales, los hace cada vez más tolerantes a este efecto destructivo de la memoria. Sin embargo, esto significa que el uso continuado de la droga requiere de dosis cada vez mayores antes de alcanzar el estado de euforia o de "viaje".

"Por ello, aún cuando la memoria no se ve afectada a la misma dosis que antes, será dañada igualmente tanto porque el individuo tomará más y más droga para alcanzar el estado original. Lo que esto significa es que el uso crónico provocará efectos permanen-tes sobre la memoria, ya que el hipocampo ajustará el almacenamiento de memoria para manejar la menor capacidad o volumen de información producido por la droga. Así, aún cuando la droga no esté presente, el hipocampo será alterado y reducido en su capacidad para rendir a su nivel óptimo Esta puede ser la base para los bien conocidos problemas de memoria en los usuarios crónicos de marihuana
[énfasis nuestro][15]

Deadwyler y sus asociados han estado preocupados, por lo menos durante 10 años, en obtener información más detallada sobre cómo realmente funciona esta estructura. Deadwyler encontró que el 9-delta-THC suprime selectivamente la actividad eléctrica celular del hipocampo en las ratas. También descubrió el hecho que las células granulares suministran un enlace crítico entre la corteza entorinal y el hipocampo. Otro científico, K.A. Campbell, encontró en 1986 que las circunvoluciones dentadas, una zona del hipo-campo, sufre la destrucción de su código sensorial por parte del THC. [15]

Se visualiza las vías neurales como circuitos eléctricos, ya sean paralelos o en serie. Comprender la organización del circuito del cannabis en el cerebro y su relación con otros circuitos del cerebro, no sólo podría ayudar a clarificar la función del sistema cannabis del organismo, sino que podría proveer de información específica sobre el funcionamiento de la memoria misma en el hipocampo.

Ese tipo de investigación está en marcha. El laboratorio del Dr. Billy Martin en Virginia, por ejemplo, estuvo investigando los efectos del THC durante más de 20 años. Recientemente, Martin y Lichtman presentaron datos mostrando que, por ejemplo, los receptores colinérgicos y cannabinoides no están en la serie de disruptores de la memoria en el hipocampo. [17] La acetilcolina es un neurotrans-misor liberado por el sistema colinérgico, que parece dirigir y mantener la atención. Funciones intelec-tuales más elevadas, como la memoria y el aprenizaje, requieren de una atención controlada. El hecho de que ambos receptores –los colinérgicos y los cannabinoides– existan en el hipocampo y en otras áreas asociadas con la memoria, podría sugerir la posibilidad de que estas dos vías neurales funcionen juntas, pero aún no se comprende cómo es que esto sucede.

Los científicos que estudian el cerebro admiten libremente que existe una gran incertidumbre acerca de las operaciones del hipocampo, por ejemplo, la conciencia es posible aún con la extirpación del hipocampo. Pero, como lo hace notar un investigador, una cosa crucial es cierta: Las memorias antiguas y recientes sobreviven a tal lesión
"pero la transferencia de la primera a la segunda se hace imposible" [énfasis nuestro]. [18] No importa la manera en que veamos a la función de la memoria, resulta obvio que el hombre necesita de su hipocampo. Los niños y los jóvenes adultos, en particular, dependen de su memoria reciente, ya que están aprendiendo y recibiendo de manera constante nueva información.

Además, el hipocampo es dependendiente del procesamiento de información y aporte de otras áreas del cerebro que son afectadas por el fumar cannabis. Por ejemplo, hay muchos receptores cannabinoides en el cerebelo. El cerebelo procesa información que está grandemetne relacionada con la función motora. El lóbulo frontal, que proces las relaciones temporales, también tiene receptores cannabonoides. Dada la cantidad de regiones del cerebro que son afectadas, esto significa que, a la postre, todo el cerebro y el cuerpo entero serán afectados.

Los inconvenientes cognitivos causados por el cannabis
no son sin consecuencia. Afectan la conducción de automóviles, pilotear un avión, o emplear una pieza de maquinaria complicada. En tales actividades especializadas, se requiere a cada segundo una atención constante, recuerdos, mapeo visual inmediato, y una cuenta del tiempo medida en décimas de segundo.
[19] O para tomar un ejemplo más simple, ¿que hay del joven adulto que trata de aprender a tocar la trompeta?. ¿Cómo puede un estudiante que ha fumado demasiada marihuana tener control simultáneo sobre los complekos procesos requeridos para ejecutar una pieza de música – memoria, cordinación de manos y boca, emoción, e interpretación?

El sistma Neuroendócrino y el Cannabis

Otro aspecto importante del cerebro y efectos a largo plazo del uso crónico del cannabis es su efecto sobre el hipocampo y su sistema hormonal. Los investigadores J.C. Eldridge y P.W. Landfield están estudiando la relación entre el sistema de receptores glucocorticoides en el hipocampo, y su conexión con el uso crónico del cannabis. El glucocorticoide es un esteroide que es segregado en momentos de estrés. Ellos escriben:

"La adminsitración crónica del THC indujo cambios degenerativos en las ratas similares al envejecimiento, ... y que se asemejaban a los efectos de una exposición al estrés y elevada segregación de corticosterona." [20]



Un equipo de investigación conducido por el Dr. Eliezer Huberman, en el Argonne National Laboratory, ha demostrado que el ingrediente activo de la marihuana, el THC y demás cannabinoides relacionados, impiden la maduración de las células sanguíneas, reduciendo de tal manera la capacidad del organismo para combatir las enfermedades. Aquí, Huberman (izquierda) examina un mapa de proteínas que revela las proteínas individuales en la sangre.

El trabajo de Eldridge y Landfeld fue realizado antes del descubrimiento de la anandamida, de manera que no se beneficiaron del conocimiento del "cerrojo" del cannabis. A pesar de ello, su trabajo sobre las inter-acciones de la marihuana con el sistema hormonal del cuerpo es muy útil, ya que las hormonas juegan un rol central en la regulación de la respuesta del cuerpo al estrés, y porque la marihuana es ostensiblemente usada para aliviar situaciones estresantes.

La importancia de las hormonas puede verse en los efectos de los cannabinoides sobre la glándula pituitaria y la secreción de hormonas. La glándula pituitaria segrega ocho diferentes tipos de hormonas que juegan un papel crucial en las regulación de funciones meatbólicas y reproductivas en todo el cuerpo. La hormona adrenocorticotropina (ACTH) es liberada en respuesta al estrés. La hormona estiulante de la tiroides (TSH), y la hormona del crecimiento (GH), son importantes en el mantenimiento del meatbolismo. Los estudios indican que el uso crónico o agudo de la marihuana pueden muy bien tener efectos sobre el sistema reproductivo y la habilidad del individuo para responder a los diferentes cambios metabólicos y al estrés.
[21] Algunos investigadores también creen que que muy poco estrés no es saludable para el cerebro, ya que entonces el cerebro no está en plena marcha.


Figura 3
VESÍCULAS DE TRANSPORTE EN LA CÉLULA
La célula es como una ciudad bien organizada: esta ilustración artística muestra las varias vesículas de transporte de una célula. Algunas transportan proteínas, hechas en el retículo endoplásmico, hasta el aparato de Golgi, que modifica las proteínas. Otras tranportan proteínas y enzimas dentro y fuera de las células, o las almacenan. Los científicos han encontrado que el cannabinoide THC provoca sutiles cambios en los procesos de las células. Fuente: Tomo Narashima/Scientific American
Claves Biofísicas

Actualmente, la mayoría de los científicos estudian la manera en que el cannabis afectan a las células por métodos químicos y eléctricos de examinar las neuronas en el cerebro. En este método de examinación, los científicos identifican la manera en que interactúan las proteínas. Las proteínas son una gran familia de moléculas biológicas, que se hacen engarzando aminoácidos para formar largas cadenas. hay muchas clases de proteínas; ellas son las "máquinas herramienta" de la célula. Las enzimas, por ejemplo, están hechas de proteínas, como lo son los canales de iones que mueven los iones a través de las mebranas celulares. Es el movimiento de los iones a través de las membranas celulares lo que se piensa que es el principal método de señalización eléctrica en el cerebro.

Hubieron muchos experimentos sobre la comprensión de la electroquímica de la molécula delta-9-THC, y la cinética farmacológica de las uniones de las células en el receptor THC. También, se hizo mucho en las interacciones de las membranas de los no-receptoers y el cannabis.
[22] Naturalmente, después de los descubrimientos post-1988 de los receptores cannabinoides, los receptores cannabis y su ligada investiga-ción sobre la anandamida se convirtió en el método de investigación más lógico y fructifero.

Sin embargo, otra vía para examinar la manera en que funcionan las substancias psicoactivas del cannabis -los cannabinoides- es realizar experimentos y mediciones biofísicas, fijándose en las interacciones físicas entre la droga y la parte de una célula viviente que es su blanco, a una escala microfísica. Este método tiene resultados prometedores para la investigación de los efectos a medio y largo plazo del cannabis sobre el cerebro y el sistema nervioso. El método biofísico de investigación hace preguntas diferentes sobre las células que las hechas por la vía bioquímica. Por ejemplo, ¿hay cambios en el estado físico de una membrana que se correlaciona con la manera en que las moléculas de THC se comportan?

Unas pocas palabras sobre la importancia de la membrana. Cada célula está rodeada por una doble capa de lípidos, llamada la bicapa lípida. "Lípido" es el nombre de ciertas moléculas orgánicas que tienen un extremo que atrae al agua, y otro extremo que atrae a las grasas. Una típica membrana celular tiene unos 5 nanómetros de espesor, comparado con una dimensión celular de 1 a varios micrómetros de sección. (Si una célula fuese del tamaño de un living room, la membrana celular tendría apenas un par de centímetros de espesor)
[23]

Tradicionalmente, se puede pensar en una célula como una ciudad bien organizada, que contiene agua y diferentes organelos, incluyendo al ADN, a medida de que la química sigue su curso. La célula misma está llena de membranas, porque muchas partes de la célula tienen un marco que la rodea, o bicapa. El núcleo, y el aparato de Golgi, por ejemplo, están rodeados por una membrana. De tal modo, gran cantidad de procesos biológicos tienen que interactuar con las membranas. Las fosfocolinas (DPPC) son las principales constituyentes de las membranas biológicas; otros constituyentes incluyen a los esteroles y al colesterol.

Alexandros Makriyannis y colegas, trabajando en la Universidad de Connecticut, en Storrs, han estado haciendo durante cierto tiempo trabajos biofísicos con el cannabis, en colaboración con otras instituciones. Las membranas sintéticas se pueden hacer muy simplemente distribuyendo moléculas de lípidos sobre soluciones acuosas. El uso de dichas membranas modelo es extremadamente útil, porque es posible hacer preguntas muy simples y tener control sobre las propiedades físicas. El grupo Makriyannis agregó moléculas de THC en diversas concentraciones a las membranas modelo, y luego aplicaron distintas técnicas espectroscópicas para medir los cambios inducidos por el THC.

Otra técnica que usó este grupo es llamada "calorimetría de exploración diferencial", (differential scanning calorimetry), que hace uso del acoplamiento entre la temperatura y la transición de fase de una bicapa lípida. Usando distintos análogos del principal ingrediente activo, el delta-9-THC, mezclado con el modelo de membrana DPPC, el grupo Makriyannis descubrió que el estado de gel desaparecía; también encontraron que el cambio de gel a fluido era diferente cuando se aumentaban los análogos del THC.
[24]

Una bicapa lípida tiene la capacidad de cambiar entre distintos tipos de estados físicos, lo que es importante para los procesos biológicos en la célula. Es significante que el THC provoque estos cambios, a causa de la dependencia física de la estructura de la membrana celular de la activiad biológica. También apunta a la potencial influencia del THC como un "perturbador", con implicaciones, en última instancia, para el cerebro y todo el organismo.

Aunque los receptores cannabinoides y la anandamida han sido identificados – esto es, existe un específico sistema bioquímico para que los efectos psicoactivos del cannabis se pongan farmacoló-gicamente en movimiento– este acercamiento biofísico no debería ser abandonado. De acuerdo a Mavromoustakos y Makriyannis, et al., parece que no todos los impactos en el organismo a partir de fumar cannabis están relacionados con los receptores cannabinoides. Como prueba de esto, por ejemplo, los investigadores citan el impacto de los cannabinoides en los sistemas de toma de los neurotransmisores, y sobre las plaquetas sanguíneas.
[25] Y los investigadores han admitido que los usuarios crónicos de cannabis pueden tener síntomas aún en el largo plazo y en un estado de no intoxicación, mucho tiempo después de que el cannabis no es más detectado en sangre o en grasa. [26] Quizás en el futuro, la investigación sobre las membranas pueda explicar algunos de estos fenómenos.

La consideración dominante aquí es que todo el cerebro y el cuerpo entero dependen uno del otro, y operan en conjunto. No podemos subestimar el impacto, en algún momento del futuro, de sutiles efectos como los que describió Moreau en el siglo 19, que tienen su origen en minúsculos cambios microfísicos en el sustrato del cerebro. Moreau se refirió una vez a este fenómeno como una "desintegración molecular" de la personalidad, que es lo que examinaremos a continuación.

La Marihuana Como un 'Agent Provocateur' de la Personalidad

Hasta ahora hemos visto algunas estructuras individuales del cerebro y luego al nivel microfísico. Poniendo otra vez a la cabeza en la parte superior del cuerpo de la persona, podríamos preguntar ahora, ¿cómo funciona realmente la mente de alguien bajo la influencia del cannabis? ¿Y cuales son los signos visibles de esto en el comportamiento de la persona?


Jacques-Joseph Moreau (1804-1884, foto de la dere-cha), un prominente psiquíatra francés, fue el primer médico en hacer trabajo sistemático con drogas activas en el sistema nervioso central, y en catalogar, analizar y registrar sus observaciones. Su libro de 1845, "Hashish y Alienación Mental" es aplicable el día de hoy. Moreau llamó a la marihuana un ”agent provocateur” de la personalidad.

El psiquíatra Moreau ensayó el cannabis no sólo con sus pacientes, sino también en sí mismo y sus colegas del círculo literario, Le Club des Hachichins. De hecho, Moreau administró dosis que excedían en mucho las que se le permitiría usar a cualquier científico de ahora. Sin ninguna restricción por parte del gobierno, Moreau se atrevió a usar hasta 16 gramos! Por ello, cuando uno lee los resul-tados, se tiene que ser cuidadoso acerca de las interre-laciones entre las altas dosis de las que él habla, y el estado mental pre-existente de su paciente. A pesar de todo, las observaciones de Moreau siguen siendo rele-vantes.

Como lo hicieron investigadores posteriores, Moreau descubrió en sus experimentos durante el siglo 19, que los efectos de la marihuana dependen de la dosis. Si la dosis era lo bastante alta y el uso era crónico, Moreau observó que sus sujetos a menudo enloquecían. Con la administración de dosis menores, Moreau identificó cambios a largo plazo en la personalidad que eran más sutiles, incluyendo lapsos de atención acortados, distracción, y una progresiva pérdida de los poderes mentales. Moreau no vió a la progresiva destrucción del poder mental del individuo bajo los efectos crónicos de la marihuana como una adición simplemente lineal de otro déficit cognitivo más en un test de desempeño humano. Moreau declaró que cualquier individuo bajo los efectos crónicos de la marihuana estaba "mentalmente perturbado", según escribió, basado en sus observaciones y conocimiento científico, que destruyendo la unidad de pensamiento en el individuo, éste estaba mentalmente enfermo, aún cuando no pareciese o actuase como un psicópata. Moreau no pensaba que uno podía automática-mente ver esta transferencia a primera vista durante las etapas iniciales:

“Tales son todos, o casi todos, los desórdenes físicos causados por el hashish, desde el más débil al más intenso. Uno puede ver que todos se relacionan con el sistema nervioso. Como ya lo hemos dicho, se desarrollan mucho más lentamente que la perturbación mental, y la mente puede ser cambiada profundamente sin afectar al cuerpo. Parece que el factor causante [esto es, la droga] actúa directamente sobre las facultades de la mente sin la mediación de los órganos, como en el caso de enfermedad mental” [énfasis nuestro].

Moreau identificó cómo la mente es destruida por el fumar marihuana, notablemente a través de la distracción:

Uno de los primeros efectos mensurables del hashish es el gradual debilitamiento del poder de dirigir pensamientos a voluntad. Nos sentimos lentamente abrumados por ideas extrañas sin relación con el tema sobre el que estamos intentando enfocar nuestra atención. Estas ideas, que no hemos llamado voluntariamente a nuestra mente, aparecen al azar y se tornan cada vez más numerosas, vívidas y agudas. Muy pronto, exigen más atención y generan asociaciones bizarras y creaciones fantásticas. Si mediante un esfuerzo retomamos la secuencia de nuestras ideas, las que hemos rechazado siguen produciendo un eco en nuestra mente, pero como si estuviesen a una gran distancia, amortiguadas como sueños de una noche inquieta ... [E]stas ideas, o más bien esta serie de ideas, son en realidad sueños, "sueños verdaderos", en un estricto sentido. Uno no puede distinguir entre ellos y los creados por el sueño natural ... Uno olvida aquellas cosas que en el momento excitan más nuestro interés y agita nuestras pasiones, que absorben toda la atención, para soñar sólo en aquellas que existieron en el pasado."

Un poco más adelante, Moreau resumió este proceso, declarando "La acción del hashish debilita la voluntad –el poder mental que gobierna las ideas y las asocia y las conecta entre sí".[28]

Las observaciones de Moreau encuentran hoy frecuentes corroboraciones. Un completo estudio,
Efectos del Fumar Marihuana en el Desempeño Humano: Una Revisión Crítica", (Effects of Smoked Marijuana on Human Performance: A Critical Review), por los investigadores L.D. Chaitt y J. Pierri en 1992, revisó y analizó muchos años de investigación sobre la marihuana en los seres humanos. Añadido al bien conocido déficit de la memoria reciente causado por el uso del cannabis, estos investigadores descubrieron que otro resultado informado en los estudios humanos eran las frecuentes intrusiones de la memoria. [29] (Intrusiones de la memoria son los estímulos listados por los sujetos del ensayo, que no están realmente presentes). También encontraron reportes de efectos significativos en la estimación del tiempo. Uno de los investigadores que ellos citan, Nadaia Solowij, una científica cognitiva de Australia, registró tales intrusiones en la memoria, entre otras observacio-nes. Ella postuló que el uso crónico del cannabis puede ser responsable por ello, al crear cambios de largo plazo a nivel del receptor cannabinoide. [30]

Si Moreau estuviese vivo todavía, probablemente diría que los individuos de estos estudios tienen un ”agent provocateur,” un término acuñado por los efectos de la marihuana sobre el sistema nervioso. Lenta y sutilmente, la voluntad de la persona es destruida.

¿Predisposición Psicológica?

La profesora Ann Pollinger Hass, que trabaja en la City University de New York, estudió durante seis años a 300 usuarios de marihuana, y encontró que la motivación para fumar marihuana era que la droga les ayudaba a suprimir un intensa sentimiento de ira. Como ella lo escribe:

El uso crónico le permitió a estos jóvenes alejarse de conflictos de logros y competencia. Fue usada para alentar expectativas grandiosas, sentimientos de invulnerabilidad, y un sentido de que era posible una mágica transformación de su vida". [31]

Surge entonces la pregunta: ¿refuerza la marihuana una pre-existente falta de autoestima, o infantilismo? Entre los investigadores existe una acalorada discusión acerca de si el uso del cannabis induce la psicosis, o si la persona que usa la droga tiene una predisposición psicológica que les llevó al uso de ella, en primer lugar. En cualquier caso, como lo hizo notar Moreau, la droga misma puede activar problemas mentales. Sin embargo, esta cuestión de qué es lo que vino primero, si la presión psicológica o la droga, es usado por el lobby legalizador de la marihuana para negar que la droga es la causa de los problemas en los adoles-centes.

Vivimos en una sociedad donde la cultura popular propagandiza que la marihuana es relativamente inocua. A causa de la ruptura de la familia, la destrucción de las instituciones tradicionales y los valores, y las ordina-rias presiones de la adolescencia, los jóvenes tienen su atención dirigida a las drogas como una fácil y placentera manera de escapar de los conflictos, o de cualquier dificultad. La marihuana es, además, la primera cosecha comercial de los Estados Unidos, de manera que resulta ciertamente fácil de obtener.
[33] Dada esta situación, es una razón más para mantener la ilegalidad de esta droga.

¿Y qué hay de los hijos de los usuarios de marihuana? El profesor Peter Fried encontró en trabajos preliminares que los niños entre 9 y medio años y 12 años de edad sufrían de un déficit en lo que los investigadores llaman "función ejecutiva", un tipo de inteligencia cognitiva que involucra la planificación para el presente y el futuro. En este estudio rígidamente controlado, los hijos de 120 madres fumadoras de marihuana fueron evaluados de manera regular desde su nacimiento. Se encontró que estos niños tenían problemas en focalizar la atención, y se distraían con facilidad. Fried resumió la situación de las madres como sigue:

[H]ay mucha evidencia que sugiere que la marihuana tiene un impacto tremendo en el lóbulo prefrontal y el funcionamiento asociado con esa parte del cerebro de los fumadores de marihuana. Además, el área prefrontal en los animales es una de las áreas del cerebro donde hay una alta concentración de receptores cannabinoides. [34]


Los investigadores están actualmente trabajando sobre cuestiones tales cómo la transferencia del cannabis a través de la madre – ¿es a través de la leche durante la lactancia, o través del fluido placentario durante la gestación? ¿Cómo es alterado el sistema nervioso del bebé en desarrollo cuando la madre fuma? ¿Está la disminuída capacidad de aprendizaje durante la vida adulta basada en la exposición pre y perinatal al delta-9-THC? Aunque esta investigaciónestá lejos de ser completada, ciertamente impone interesantes retos para la investigación de la marihuana–como también preguntas de vida o muerte sobre el abuso de drogas para los embriólogos del desarrollo.

Los Orígenes del Lobby Legalizador de la Marihuana

Si los descubrimientos del profesor Fried y otros son acertados, la sociedad está enfrentada a la realidad de una incompetencia generacional causada por el fumar marihuana. Una población que tiene una amplia adi-ción al hashish, aún cuando no haya una dispersión de la adición a la cocaína o heroína, o al alcohol, es una población incapacitada. En cualquier sociedad donde los niños y jóvenes no pueden enfocar su atención, sólo podrían desempeñar trabajos menores o de baja expecializacion, tales como servicio de cómidas rápidas, o trabajar con un chip de computadora. Pero su "voluntad", esto es, su energía y curiosidad para buscar fuera de su infantilismo, está anulada. Estos jóvenes adultos no tendrán el interés, o el tiempo de atención necesario, para desarrollar el bienestar económico y cultural del país del que son ciudadanos.

Pero este resultado egregio es exactamente lo que motiva al lobby pro-marihuana que hoy está impulsando su legalización. La agenda de los legalizadores está basada en el "Modelo India" un elaborado sistema de impuestos que los Británicos impusieron a la población de la India en 1895, en el ápice de una era donde ”el Sol nunca se pone en el Imperio Británico"

Una rápida mirada a la historia de cómo el Imperio Británico usó a las drogas para sojuzgar poblaciones enteras, y al mismo tiempo hacer fácil fortuna, deja claro que, mientras los colonialistas querían destruir el desarrollo y el progreso de sus colonias, sus oponentes lucharon para prohibir las drogas psicotrópicas por su deseo de progreso. Los individuos y los paises que lucharon para poner a las drogas fuera de la ley, reconocieron que una nación no podía tener progreso industrial y social y un uso descontrolado de las drogas al mismo tiempo. El progreso y las drogas son incompatibles

En 1883, el Parlamento Británico comisionó lo que se transformó en un estudio de nueve volúmenes sobre el cultivo del cáñamo en la India, entonces colonia Inglesa. El "India Hemp Commission Report", (Informe de la Comisión del Cáñamo de la India") que tomó dos años para ser compilado, era una elaborada justificación para un extenso sistema de impuestos sobre el cáñamo ("hemp", o marihuana), y la continuada subyugación de la población "coolie" al instigarle el uso del "ganja".

En la misma forma en que el tráfico Británico de opio fue usado en las Guerras del Opio a mediados del siglo 19, para convertir a China en una nación drogada, incapaz de actuar en su propio interés, la legalización del ganja fue un método conveniente para suprimir a la población de la India. El informe de 1883 es más que historia. Según los voceros de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes Sobre Marihuana (o National Organization for the Reform of Marijuana Laws, conocida como NORML, este Informe de la Comisión del Cáñamo está siendo usado hoy por NORML como modelo para su argumento de legalización!

Es fácil ver por qué NORML está empujando adelante este informe, si vemos algunos de los muchos testimonios del informe de 1883, tomados de testigos del tiempo pre-marihuana, muchos de ellos dueños de plantaciones y recolectores de impuestos:

  • Mr. Skinner, gerente, Gorga Tea Company, Tezpur, Darrang, India, testigo para el informe: ”Las castas que más lo usan son las Yoosoahe de Gaya... los albañiles de Calcuta, y de la casta selvática como los Munhas y Sonthals... No puedo ver ningún daño por el uso de la droga. Todos los que la usan son "coolies" buenos, tranquilos y voluntariosos ... sin efectos deletéreos...”

  • Mr. John Phillips, plantador de té, testigo para el informe: ”No abogo para ninguna prohibición del ganja ... De prohibirse, la salud de nuestros "coolies" se vería afectada, su vida sería sacrificada y, por supuesto, el descontento sería la consecuencia”

  • Rev. J.P. )ones, un misionero Anglicano en Sylhet, testigo para el informe: ”He escuchado de hombres que dan unos pocos peniques para comprar ganja para los boteros y otros, cuando se requiere de ellos un poco de trabajo extra"

  • Comisionado en Jefe del Puerto, en Akyar, testigo para el informe: ”El ganja es traido ahora por la British India Steam Navigation Company”. [35]

El próximo informe Británico en tener un rol importante en el movimiento para la legalización de la marihuana es el de la primera comisión oficial en el mundo que explícitamente recomendaba la remoción de penas criminales para la posesión de la marihuana – un comité de 1969 del Parlamento Británico presidido por la Baronesa Bárbara Frances Wootton, de Abinger. El llamado Informe del Comité Wootton es el documento fundacional del actual lobby legalizador de la marihuana. Lady Wootton, una ex "Deputy Speaker" de la Casa de los Lores, puede no ser bien conocida, pero durante 60 años fue una figura clave en la formación de las políticas sociales que podrían transformar a los Estados Unidos (y al mundo) en una versión del Brave New World de Aldous Huxley.

 

 

 

 

 

 

La madre del actual lobby legalizador de la marihuana, Baronesa Barbara Frances Wootton de Abinger. Por casi 60 años, Lady Wootton fue figura clave en dar forma a políticas sociales del New Age, y su Informe del Wootton Committee es el documento fundacional del actual lobby legalizador de la marihuana.

 

 

 

 

 

 

Los legalizadores de la marihuana propagandizan que la marihuana alivia el dolor y el estrés, y no tiene efectos adversos. Lo que no dicen es que, cuando su cerebro se va en humo, usted se transforma en un "coolie" bueno y obediente, en su Brave New World.



El principal ayudante de Wootton dentro del comité, Michael Schofield, un científico social de la Cambridge University, emitió una ”opinión en disenso” contra el comité, proponiendo una total legalización del cannabis. Más tarde, se sentó en el Panel gobernante de la Campaña para la Legalización del Cannabis en Londres. En las mismas palabras de Schofield, "la elección es entre una sociedad moral dedicada al progreso industrial, y un nuevo y valiente mundo". Schofield escribe en su libro, The Strange Case of Pot: (El Extraño Caso de la Marihuana)

"Ha existido un creciente énfasis en el cultivo de sensibilidades estéticas, tibiamente hedonísticas. Esto está en línea con las actuales tendencias económicas. Antes de mucho, las horas de trabajo se harán cortas y menos importantes. La vieja ética puritana que glorificaba al trabajo por el trabajo mismo tendrá menos sentido, y las actividades de esparcimiento se harán más importantes... En tal atmósfera, los límites del placer permisible son extendidos y se alienta la experimentación. El uso del cannabis para producir neuvas estimulaciones sensoriales es un nuevo desarrollo de esta ética... Por supuesto, no existe tal cosa como una droga recreacional ideal. El cannabis, como cualquier otra droga legal o no, está lejos de dicho ideal... La droga recreacional ideal nos hará sentir relajados y felices, y actuará como un lubricante social. Soma, la droga ficticia en el Brave New World de Huxley, daba gran placer de manera inofensiva. No hemos llegado todavía a ponernos de acuerdo con la idea de las drogas recreacionales, por lo cual no podemos comenzar a pensar en actitudes sobre las ayudas químicas para el placer. Hasta que no hayamos desarrollado una filosofía social, somos incapaces de hacer juicios inteligentes acerca de su uso y abuso.
Hoy, el Nuevo y Valiente Mundo está aquí. Un creciente número de jóvenes, y sus padres, que eran los "ninños de las flores" de los años 60s, sufren el efecto de las drogas, mientras que el lobby pro-marihuana y sus partidarios políticos y financieros tratan de idear más usos de "drogas blandas" como método de controlar a los "coolies" de los siglos 20 y 21. La coherencia de la actual campaña de legalización con la motivación detrás de las pasadas Guerras del Opio Británico y el Impuesto del Cáñamo, no se ha perdido totalmente en el público pensante. Por ejemplo, recientemente un editorial de opinión en el periódico del estado de HEssen, Alemania, escrito por la Dra. Jacqueline Kempfer, atacó al gobierno Social Demóscrata del estado de Schleswig-Holstein, del norte de Alemania, por su plan de vender marihuna en los mostradores de las farmacias. [37] Kempfer atacó tanto al Partido Verde, anti-industria y al Partido Social Demócrata de Alemania por eliminar a la energía nuclear en sus estados, disminuyendo de tal manera el nivel de vida y creando desempleo. Luego acusó que la Ministro Social de Salud y Trabajo, Heide Moser estaba abusando de su posición como Ministro de Salud al liderar la llamada "iniciativa Hash", declarando:

"Quizás el experimento hash es... la solución para nuestros actuales problemas. Cuando estemos llenos de droga, el desempleo parece menor, la Euro moneda diseñada por el Tratado de Maastricht de la Unión Europea para remplazar al Marco alemán parece más valioso, nuestras pensiones parecen seguras, y los impuestos parecen ser menores. El reto mundial es si esos ciudadanos cuyos cerebros no se hicieron humo de marihuana, lucharán para derrotar a NORML, a Georg Soros, el especulador financiero de NORML, y las demás organizaciones e individuos que están publicitando la legalización de la "blanda" marihuana para los "coolies" del siglo 21.


Karen Steinherz, miembro de la asociación política de Lyndon LaRouche en Alemania, escribe sobre el abuso de drogas y temas de la contracultura. Thomas Vissing tiene un diploma de M.Sc. en Ingeniería de la Universidad Técnica de Dinamarca, y está haciendo investigación sobre la física de las membranas.



Notas y Referencias
  1. Y. Gaoni and R. Mechoulam, 1964. "Isolation, Structure, and Partial Synthesis of an Active Constituent of Hashish", Journal of the American Chemical Sociely, Vol. 86, pp. 1646-1647.

  2. Richard M. Restak, 1994. Receptors (New York: Bantam Books).

  3. S.A. Deadwyler, R.E. Hapson, B.A. Bennett, S. Wang, et al., l993. "Effects of Cannabinoids and Nicotine on Central Nervous System Neurons". En S.G. Korenman y J.D. Barchas (Eds.), Biological Basis of Substance Abuse (Oxford: Oxford University Press), pp.201-219. ESte es un excelente libro de referencia, editado y escrito en parte por uno de los exploradores del receptor cannabis.

  4. L.E. Hollister, 1986. "Health Aspects of Cannabis," Pharmacological Reviews, Vol. 38, pp. 1-20.

  5. W. Hall, N. Solowij, y J. Lemon, 1994. The Health and Psychological Consequences of Cannabis Use (Sydney, Australia: The Australian Task Force on Cannabis). Este documento de 20 páginas es la más completa revisión de los trabajos sobre cannabis, a escala mundial. Escrito tanto para una audiencia científica como general, es al mismo tiempo extremadamente rigurosa y justa. (Traducido al español por Eduardo Ferreyra, está disponible en este sitio de la web haciendo click sobre el link de más arriba)

  6. I.B. Adams and B. Martin, 1996. "Cannabis: Pharmacology and Toxicology in Animals and Humans," Addiction, Vol. 91, No. 11, pp. 1585-1614. Lea esto para tener una comprensión de cómo los avances en el campo de la farmacología de los cannabinoides han contribuido a la comprensión de la operación de los cannabinoides en el cuerpo humano. Ver además: Academie des Sciences, Institut de France, Report No. 39, Abril 1997, ”Aspects Moleculaires, Cellulaires et Physiologiques des Effects du Cannabis». Esto contiene actualizaciones sobre una valiosa droga llamada SR141716, desarrollada por Sanofi Researche en Francia. SR141716A es descrita como antagonista porque se liga al receptor de la marihuana, pero no produce efectos propios y bloquea los efectos del THC Por consiguiente, es útil en muchos experimentos sobre el funcionamiento de la marihuana en animales y humanos. Hay una útil sección de conclusiones (en Inglés y Francés), que es altamente optimista al dar sugerencias sobre hacia donde debería encaminarse la investigación en el futuro, vistos los nuevos desarrollos en farmacología.

  7. Jacques-Joseph Moreau, 1973. "Hashish and Mental lllness". Eds. Helene Peters y Gabriel G. Nahas. (New York: Raven Press). Selecciones del trabajo de Moreau en el siglo 19.

  8. W A. Devane, F.A. Dysarz, M.R. Johnson, L.S. Melvin, and A. Hoiwett, 1988. Determination and Characterization of a Cannabinoid Receptor in Rat Brain," Molecular Pharmacology, Vol. 34, pp. 605-613.

  9. M Herkenham, 1992. "Cannabinoid Receptor Localization in Brain: Relationship to Motor and Reward Systems," Annals of the New York Academy of Sciences. P.W. Kalivas and H.H. Samson, Eds. The Neurobiology of Drug and Alcohol Addiction, pp. 19-32.

  10. L.A. Matsuda, T.l. Bonner, y S.J. Lolait, 1990. Structure of a Cannabinoid Receptor and Functional Expression of the Cloned DNA, Nature, Vol. 346, pp. 561-564. Para la clonación humana del receptor, ver también: C.M. Gerard, C. Mollereau, G. Vassart, and M. Parmentier, 1991. "Molecular Cloning of a Human . Cannabinoid Receptor Which Is Also Expressed in Testes." Biochemistry Joumal, Vol. 279, pp. 129-134. Una historia interesante sobre estos descubrimientos importantes es provista por Richard M. Restak, 1994. Receptors, pp.183-201 (New York: Bantam Books).

  11. J. Travis, 1997. ”Uterus Makes a Marijuanalike Compound,” Science News, Vol. 151, p. 236 (April).

  12. L.H. Schreiber, 1995. ”Cannabisforschung – Der aktuelle Stand der Dinge – Oder: Anandamid, ein Korpereigenes Haschisch,” Kriminalistik, Vol. 12, pp.803-806. Schreiber da aquí un completo tratamiento de las implicaciones médicas del descubrimiento de la anandamina para las actividades de células y membranas en humanos.

  13. D. Pate, 1994. ”Entrevista: Prof. Dr. Raphael Mechoulam, el descubridor del THC,” Joumal of the International Hemp Association, Vol. 1, No. 1, pp. 21- 24. Mechoulam está en la Hebrew University en Jerusalén, y actualmente está en el Panel Asesor de la International Hemp Association.

  14. L.L. Miller and R.J. Branconnier, 1983. ”Cannabis Effects in Memory and the Cholinergic Limbic System.” Psychological Bulletin, Vol. 93, No. 39, pp. 441-456.

  15. NIDA, 1996. ”Conferencia Nacional en Uso de la Marihuana: Prevención, Tratamiento, e Investigación,” (Washingtori, D.C.: National Institutes of Health, Publicación No. 96-4106), pp. 62-63.

  16. K.A. Campbell, T.C. Foster, R.E. Hampson, y S.A. Deadwyler, 1986. ”Effects of 9-tetrahydrocannabinol on Sensory-evoked Discharges of Granule Cells in the Dentate Gyrus of Behaving Rats,” Journal of Pharmacol. Exp. Ther. Vol. 239, pp. 941-945.

  17. A. Lichtman and B.R. Martin, 1996. ”9-Tetrahydrocannabinol Impairs Spatial Memory through a Cannabinoid Receptor Mechanism,” Psychopharmacology, Vol. 126, pp. 125-131.

  18. T. Cotterill, 1995. ”On the Unity of Conscious Experience,” Journal of Consciousness Studies, Vol. 2. No. 4, pp. 307-308.

  19. P. Schmidt, et al., 1995. ”Cannabiskonsum und Fahrtuechtigkeit,” Kriminalistik, Vol. 41, p. 246.

  20. J.C. Eldridge and P.W. Landfield, 1992. ”Cannabinoid-Glucocorticoid Interactions in the Hippocampal Region of the Brain,” en L. Murphy y A. Bartke, Eds. Marijuana/Cannabinoids: Neurobiology and Neurophysiology, pp. 93-119 (Boca Raton, Fla.: CRC Press).

  21. See Note 20.

  22. C.J. Hillard, A.S. Bloom, y M.D. Houslay, 1986. Biochem. Pharmacol., Vol. 35, pp. 2797-2803. Ver también, J.C. Gilbert, R.G. Pertwee, y M.G. Wyllie, 1977. British Journal Pharmacol., Vol. 59, pp.599-601. También B.R. Martin, 1986. ”Cellular Effects of Cannabinoids,” Pharmacological Reviews, Vol. 38, pp. 45-74.

  23. Thomas Vissing, 1997. ”Interaction of Cannabis with Lipids in Cell Membranes.” Estudio para Discusión, no publicado. Copenhagen.

  24. T. Mavromoustakos, E. Theodoropoulou, y A. Makriyannis, et al., 1996. ”Studies on the Thermotropic Effects of Cannabinoids on Phos-phatidylcholine Bilayers Using Differential Scanning Calorimetry and Small Angle X-ray Diffraction,” Biochimica et Biophysica Acta, Vol. 1281, pp. 235-244.

  25. Ver Nota 24, pp. 235-244.

  26. Ver Nota 5, p. 36, and Note 15, pp. 22-23.

  27. Ver Nota 7, pp. 26-27.

  28. Ver Nota 7, pp. 32-33.

  29. L.D. Chaitt y J. Pierri, 1992. ”Effects of Smoked Marijuana on Human Performance: A Critical Review.” En L. Murphy y A. Bartke, Eds. Marijuana/Cannabinoids: Neurobiology and Neurophysiology, pp. 387-423 (Boca Raton, Fla.: CRC Press).

  30. Ver Nota 5, p. 137.

  31. Ver Nota 15, p. 39.

  32. D.C. Mather, y A.H. Ghodse, 1992. ”Cannabis and Psychotic lllness,” British Journal of Psychiatry, Vol. 161, pp. 648-653. Esta es una excelente discusión sobre la controversia sobre el cannabis y la aparición de enfermedad mental

  33. V. Rush y J. Fredman, ”A $150 Billion Chunk of Dope, Inc., Production,” Executive Intelligence Review, July 26, 1996, pp. 19-25.

  34. Ver Nota 15, pp. 26-27.

  35. K. Steinherz, 1981. ”Why British Aristocrats Invented 'Decrim,' War on Drugs, Vol. 2, No. 3, pp. 29-49.

  36. Ibid.

  37. J. Kempfer, 1997. ”Hashmich,” Blitz Tip (Feb.). los antecedentes de esto están ampliamente discutidos en P. Raschke y J. Kalke, 1997. Cannabis in Apotheken – Kontrollierte Abgabe als Heroinpraevention (Freiburg im Breisgau: Lambertus Verlag). Ver también, U.K. Kelsch, I997. ”Strategische Bedeutung der Drogenpolitik-Risikopotential Rot-Gruen,” Magazin fuer die Polizei, No. 255-256, p. 21.



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