Free PageRank Checker Display
Hora de Córdoba
PARTES - E-mail - CORREO - EL LIBRO - ARTíCULOS - AMAZONAS - CLIMA - ENERGÍA - ENGLISH VERSION - PILOT NOTES - LINKS

PETA recurre al Ché Guevara

Por Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC
Junio 19, 2009

PETA es la organización que dice proteger los derechos de los animales. La sigla en inglés se traduce como Gente por el Tratamiento Ético de los Animales. Hasta ahí todo parece indicar una loable organización benemérita llena de buenas intenciones –sólo que el camino al Infierno siempre estuvo pavimentado de “buenas intenciones.”

La asociación de PETA con diversas organizaciones eco-terroristas fuera de la ley en muchos países, culpables de innumerables atentados incendiarios, destrucción de comercios, laborato-rios de investigación y homicidios premeditados, indica que hay un desequilibrio mental entre sus miembros. Desequilibrio, porque el más básico instinto de todas las especies es el de la supervivencia y la continuidad de la especie, y cuando los principios que afirman ese instinto son puestos cabeza abajo, y se vuelve contra la especie misma, los miembros de esa especie están actuando en contra de los dictados de la naturaleza indicando que en esos cerebros hay reacciones químicas están actuando mal.

La inmensa mayoría de los seres humanos en las sociedades que han alcanzado un desarrollo cultural que se refleja en sus niveles de vida y salud, tienen un adecuado respeto por la natu-raleza, la vida de los animales, y su relación con ambas cosas fue mejorando a lo largo de la historia. Pero el mundo está compuesto de miles de sociedades distintas, con diferentes valores morales, éticos, y sus costumbres generalmente chocan con las de las otras sociedades.

En algunas sociedades donde la religiosidad impera en un grado que las hace fundamentalistas, el respeto por la vida, sea humana o animal está en los niveles más bajos –de acuerdo con los cánones aceptados en el mundo Occidental- y las escenas diarias de abusos y violaciones de derechos humanos que los occidentales consideramos elementales es prueba de ello. He visto un video en YouTube que muestra a un niño de 12 años degollando a un condenado con un cuchillo no muy afilado, y trabajar durante largo rato en separar la cabeza del cuerpo, para luego mostrarla con orgullo. No daré el link a la página porque es la visión más espantosa y repugnante que he visto en mi vida.

Las muestras de costumbres y hábitos normales en muchas sociedades atrasadas que van en contra de todo lo que los occidentales consideran “humano” son enormes. Principalmente se basan en el desprecio e indiferencia por el sufrimiento de humanos y animales por igual. Pero la actividad de PETA parece estar limitada a donde la interacción hombre-animales contiene un componente comercial. A PETA no le importan los degüellos, linchamientos, asesinatos o fusilamientos que el hombre practica con otros hombres. En todo caso hasta los alientan.

El caso de PETA está más dirigido contra la existencia y las actividades del hombre que la pro-tección de los animales. La ONG ha sido denunciada varias veces porque en sus centros de recepción de animales para su cuidado y luego ser entregados en adopción, se ha comprbado la existencia de hornos crematorios donde se volatilizan los animales que PETA mata porque su alimentación y mantenimiento les cuesta mucho dinero. Más del que están dispuestos a renunciar. Por eso del mal funcionamiento de la química cerebral.

La Hipocresía del movimiento

PETA se considera “revolucionaria” en su actividad pro defensa de los animales. Y ¿quién más “revolucionario” que el emblemático Ché Guevara? Tremendo fusilador de inocentes durante su jefatura de la Fortaleza de La Cabaña, en 1959, autor personal de ejecuciones sumarias entre sus propios camaradas en Sierra Maestra -sin el más elemental juicio sumario- el guerrillero sólo puede ser ejemplo para quienes sufren del mismo mal funcionamiento de su química cere-bral. Pero ahora PETA explota la imagen del asesino serial y ha contratado los servicios de su nieta, Lydia Guevara para promocionar sus campañas. PETA cita al Ché diciendo “La revolución no es una fruta que cae cuando está madura. Usted tiene que hacerla caer.” Siempre por la violencia, claro, como la practicó Guevara.

En su página web PETA lanza su campaña con el siguiente títular:

¡Viva la Vegolución! La Nieta de Guevara
es la Estrella en el Nuevo Anuncio de PETA

“La revolución no es una fruta que cae cuando está madura. Usted tiene que hacerla caer.”– Ché Guevara

Bueno, parece que la manzana no cae lejos del árbol. La nieta del Ché Guevara, Lydia Guevara, está siguiendo los pasos de su abuelo llamando a una “Revolución Vegetariana”.

“La lucha de PETA por los animales fue una de las razones por las que me hice vegetariana,” le dijo Lydia a la agencia española Efe. “Además, este estilo de vida se ha convertido en una verdadera revolución que está atrayendo más gente y es una alternativa que es más saludable para el planeta y para la humanidad.”

La foto fue tomada en Nueva york esta semana por un famoso fotógrafo de modas y celebridades. Gavin Bond –búsquela este otoño.

Para asegurar el éxito de una campaña lo primero es llamar la atención sobre el mensaje. El mensaje de PETA en sí no es llamativo, pero una mujer en una sugestiva semidesnudez es un gancho muy efec-tivo. Esas cananas de zanahorias revolucionarias les resultarán molestas e inoportunas a muchos "voyeurs" y débiles mentales, como se comprueba en los comen-tarios en la página de PETA. También, siguiendo los enlaces en la página a la que nos envía PETA termi-namos cayendo en un sitio "revolucionario" donde se practica la explotación comercial del mito. Venta de camisetas, T-shirts, gorras, muñequitos, fotos, libros -cualquier cosa que se pueda vender. Pague con VISA, American Express, Master Card, Discover, PayPal, o con giro postal o bancario, todo vale. El negocio primero, la ideología puede esperar.

Es una lástima que esta campaña no será usada en todos aquellos países donde la mujer sólo se puede mostrar escondida debajo de velos y burkhas que oculten su despreciable existencia –pero donde los derechos animales estuvieron ausentes desde el co-mienzo de la historia.

Pero en los países de occidente, donde PETA recauda más dinero por sus campañas, ¿es el Ché alguien que pueda ser puesto como ejemplo de amor por los animales? Su falta de amor por los hombres sí se condice más con los objetivos de la organización, dado que sus antecedentes con los animales deja mucho que desear. De acuerdo con el libro elogioso de Jon Lee Anderson de 1997, “Ché Guevara: Una Vida Revolucionaria”, la vida de un animal valía tanto como la de un humano, como se desprende del recuento de una patrulla de combate en Sierra Maestra en 1957:

A medida de que los soldados avanzaban por el Valle del Mar Verde, el Ché y sus hombres se pegaron a los flancos de las colinas selváticas, tratando de alcanzarlos sin ser vistos. Trataron de apurar el paso pero descubrieron que su mascota, un cachorrito, les había seguido porfiadamente. El Ché le ordenó al combatiente que cuidaba del cachorro, un hombre llamado Félix, que lo hiciera regresar, pero el pequeño cachorro siguió trotando fielmente detrás de ellos.

Llegaron a un arroyo donde descansaron, y el cachorro comenzó, inexplicablemente, a aullar; los hombres intentaron tranquilizarlo con palabras cariñosas, pero el cachorro no paró. El Ché ordeno matarlo. “Félix me miró con ojos que no decían nada,” escribió luego el Ché. “Muy lentamente extrajo una cuerda, la enrolló alrededor del cuello del animal, y comenzó a ajustarla. Los amorosos pequeños movimientos de la cola del perro se hicieron súbitamente convulsivos, antes de ir muriendo gradualmente, acompañados por un cons-tante gemido que escapaba de su garganta a pesar del firme agarre.”

“No sé cuánto demoró en llegar el final, pero para todos nosotros pareció para siempre. Con un movimiento nervioso el cachorro dejó de moverse. Ahí estaba echado, desparra-mado, su pequeña cabeza sobre las hojas.”

Recientemente, PETA dejó que el Presidente Barack Obama escapara del gancho por matar a una mosca durante una entrevista en la Casa Blanca porque:

"Como todos sabemos, los seres humanos a menudo no piensan antes de actuar.” Nos preguntamos si esta “racionalización” se aplicará a las personas como al asesino de cacho-rros Ché Guevara?

Viva la Revolución de la Hipocresía!

Eduado Ferreyra
Presidente de FAEC



Grabe este artículo como PDF



Escriba su comentario o inicie un debate sobre el artículo:

Volver a la página Política y Ecologismo              Volver a la página Artículos

Usted es el visitante número

desde Noviembre 28, 2008
Vea aquí nuestras estadísticas



Vea desde donde nos leen
Locations of visitors to this page

Free counter and web stats
¿Desde qué países nos visitan?
¿Quiénes son los visitantes?