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Antiguo Sobreviviente
 Publicado:   06/05/2003 
por Sallie Baliunas

La evidencia arqueológica se remonta a las herramientas más viejas que se conocen, que fueron hechas de piedra por nuestros antepasados homínidos en las bacías Omo y Gona, en Etiopía, hacen casi 2,4 millones de años. En la fabricación de herramientas nuestros antecesores desarrollaron habilidades que pudieron ser usadas en el set que los homínidos usaban para sobrevivr. Como resultado del uso de herramientas. los homínidos algunas veces imprimieron al ambiente su presencia. A su vez, dando una nueva forma al ambiente para poder sobrevivir, los homínidos produjeron reformas culturales no planeadas e impredecibles, un bucle de realimentación que involucró sus experiencias y el ambiente, y que continúa hasta nuestros días, y no tiene miras de detenerse a medida de que la fabricación de herramientas continúa.

Dra. Sallie Baliunas

Muchos cambios culturales siguieron a lo largo del tiempo y en última instancia condujeron a nuestra riqueza actual, conocimiento científico y tecnologías que nos hacen considerar seriamente la manera en que damos nueva forma al ambiente para sobrevivir. Las culturas antiguas, privadas de dichos recursos, algunas veces manejaron las amenazas naturales de una manera expeditiva que hoy serían consideradas indeseables. Hacen unos 10.000 años, las vastas capas de hielo del período glacial se retiraron y el clima ingresó a la actual fase de calor generalizado.

A lo largo del sueste de Asia, la estabilidad del clima contribuyó a lo que el arqueólogo V. Gordon Childe (El Hombre se Hace a Sí Mismo), vio en 1936 como una revolución en la humanidad. En un tiempo rela-tivamente corto - algunos pocos miles de años - la ganadería y la agricultura reemplazaron a la manera "cazador-recolector" en la que los homínidos habían vivido durante varios millones de años. Un mundo de aproximdamente 10 millones de habitantes de hace unos 10.000 años atrás, agrupados casi enteramente en grupos de baja densidad de cazadores-recolectores, se transformó rápidamente en sociedades más densamente pobladas por la ganadería y la agricultura, formando las primeras aldeas y ciudades. Al día de hoy, sólo una fracción del uno por ciento de la población existe bajo la forma de cazadores-recolectores como los Aborígenes.

La antigua agricultura y la ganadería cambiaron la cultura humana a lo largo de los ríos tigris y Eufrates, que se extienden hoy en Irak. De las muchas civilizaciones que nacieron allí, Asiria alcanzó el cenit desde los años 900 a 600 AC.

En 1845, el arqueólog inglés A. Henry Layard comenzó a desenterrar los restos del asombroso palacio del Rey Ashurnasirpal II, localizado en lo que era entonces la capital de Asiria, Nimrud, unos 16 kiómetros al sur de la actual Mosul, sobre el Río Tigris. Paneles esculpidos alrededor del 856 AC en la sala del trono del Rey Ashurnasirpal, celebran el deporte real de la caza del león. Los archivos reales dan cuenta, "los dioses Ninurta y Nergal, que aman mi sacerdocio, me dieron los animales salvajes de las planicies, dándome la orden de cazar. 30 elefantes yo entrampé y los maté, 257 grandes bueyes salvajes derribé con mis armas, atacando desde mi carruaje; 370 grandes leones maté con mis lanzas de caza," (Julian Reade, Assyrian Sculpture).

La cultura local creía que las grandes bestias eran regalos divinos al rey para cazar, como muestra de su poderío, y para deporte. Esa autoridad real se agregó a la necesidad de algunas veces despachar a la vida salvaje amenazdora cuando los humanos se expandieron al hábitat de los animales. Limitados por la tecnología y los recursos, los Asirios tenían pocas elecciones que hacer cuando había que reducir la amenaza de los letales leones, excepto matándolos. Los dioses lo aprobaban.

En 1853, un asistente de Layard, Hormuzd Rassum, trabajando al este del Río Tigris, y dentro de la actual Mosul, descubrió paneles esculpidos que habían decorado las paredes de los aposentos privados del Palacio del Rey Ashurbanipal en la reubicada capital, Nínive. Las pesadas lajas, de un metro y medio de alto, y desarrollando su historia en decenas de metros, fueron esculpidas aproximadamente hacia eñ 645 AC. Fueron arduamente transportadas al Mueso Británico, donde los visitantes pueden ver hoy a una cacería real de leones en una escala que perturba la mente moderna.

Las inscripciones de Ashurbanipal describen un período inusualmente lluvioso que ayudó a crear un gran aumento en la población de leones, lo que resultó en ataques sobre la gente y el ganado. Para proteger a su reino, el Rey Ashurbanipal mató muchos leones y conmemoró sus hazañas en los paneles. Como el Rey Ashunnasirpal II, la tecnología y la cultura no dejaban otra elección que retirar a los leones matándolos, lo que destacaba más aún su status real. Eso significaba, como se describe en los paneles, enzarzarse en batalla con los leones hasta su muerte, aún cuando las chances de éxito del rey en batalla hubiesen sido elevadas artificialmente.

Así, después que los leones eran atrapados, eran llevados en jaulas a un ruedo de arena. Liberados de sus jaulas para el deporte real, los leones eran atacados por los soldados del rey y sus mastines, mientras que el rey conducía una caza grandemente dictada por un libreto y ritualizada. Al ojo moderno, la historia esculpida mostrando la salvaje matanza de tantos leones parece, a primera vista, haber sido tallada por el artista para inducir simpatía por las bestias agonizantes. El retrato del poder del rey sobre los leones era más impactante de lo que los paneles muestran ya que las escenas fueron producidas originalmente en vívida policromía.

Hacen dos mil setecientos años, la tecnología y la cultura necesitaban solucionar el problema de la exce-siva intrusión de leones en los asentamientos humanos, y para ello liquidaron despiadamente a la población de leones de Asiria. Eventualmente, la subespecie del león del Medio Oriente se extinguió como resultado de la caza y el cambio de hábitat causado por el hombre.

La revolución tecnológica y social ha persistido desde que las aldeas y ciudades evolucionaron hacia las primeras civilizaciones completas. Son esos cambios, en paralelo con recursos económicos expandidos de manera tremenda, los que permiten a las sociedades modernas considerar algo más que sólo a la fuerza bruta como manera de enfrentar a las respuestas del ecosistema, como la sobrepoblación de leones provocada por lluvias inusualmente copiosas durante varias estaciones. Las sociedades pueden costearse y aceptar el lujo de convivir con una sobrepoblación de leones temporaria.

Este proceso incesante que ha ocurrido durante millones de años todavía transforma a los homínidos y a la naturaleza. Siempre trabajando con nuevas herramientas que emergen de manera continua para alterar al ambiente para sobrevivir, los homínidos han introducido cambios radicales en sus sociedades y en ellos mismos, en dircción de destinos impredecibles. La visión de la historia permite poner en una útil pers- pectiva las actuales herramientas y tecnologías. Mirando hacia atrás a los pueblos antiguos, uno estaría tentado de calificar a sus decisiones ambientales como inapropadas, y aún bárbaras. Pero un juicio de tal naturaleza es hecho desde, y es sólo posible, dentro de la seguridad de una cultura moderna de riqueza impulsada por la tecnología, donde el mejoramiento del ambiente es ahora, gracias a Dios, un lujo que nos podemos permitir.

Nota: Se están realizando esfuerzos para restaurar el Museo de Bagdad, cuyos inventarios de objetos han sido destruidos y sus tesoros saqueados (www.baghdadmuseum.org). Los artefactos del sudoeste de Asia representan un origen y evolución importantes - el de toda la civilización.

La traducción al Español del artículo en inglés es de Eduardo Ferreyra.

 

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