EDITORIAL

Principio Precautorio:
Autodestrucción en Cinco Segundos

Por Eduardo Ferreyra

Desde hace algunos años, la base del pensamiento ecologista internacional ha sido el Principio Precautorio que, a rasgos generales expresa que:
“No serán necesarias la certeza ni la demostración científica de algún peligro o daño para que se tomen las medidas necesarias para impedirlo.”
En pocas palabras, se trata de una ciega expresión de Fe. Se deposita más confianza en la ignorancia comprobada que en el conocimiento de los hechos o los razonamientos lógicos. Platón se mostraría algo más que desilusionado. Y Emile Zola diría que condenar a alguien sin aportar las pruebas necesarias – sólo basados en sospechas o acusaciones infundadas – es exactamente lo que le sucedió al Capitán Dreyfus.

Bien, este es mi “J'Accuse” en defensa de la humanidad amenazada por la irracionalidad, y como diría Zola: Puesto que se ha obrado tan sin razón, hablaré. Prometo decir toda la verdad y la diré si antes no lo hace el tribunal con toda claridad.

Es mi deber: no quiero ser cómplice. Todas las noches me desvelaría el espectro del inocente que expía a lo lejos cruelmente torturado, un crimen que no ha cometido.

Por eso me dirijo a vos gritando la verdad con toda la fuerza de mi rebelión de hombre honrado. Estoy convencido de que ignoráis lo que ocurre. ¿Y a quién denunciar las infamias de esa turba malhechora de verdaderos culpables sino al primer magistrado del país?

Se ha escrito una gran cantidad de ensayos y demostraciones de que el Principio Precautorio es un dislate total, y que además su adopción para la elaboración de políticas de cualquier tipo, es más peligrosa que cualquier imaginario peligro que el Principio pretende evitar. En realidad, la aplicación de este Principio Precautorio no tiene como finalidad evitar riesgos o peligros para la humanidad, sino el evitar riesgos y peligros – de otra clase – para una élite dirigente que ha descubierto que el negocio de la ecología es el más rentable del mundo – siempre que se mantenga a la gente lo bastante asustada por inminentes catástrofes y peligros que tienen que parecer espantosos.

De tal forma, es posible ver que la prensa escrita y televisiva llenan sus espacios con aterradores mensajes sobre acontecimientos que parecen ser siempre: Más graves, más rápidos, más violentos, más calientes, más fríos, (más salados, más dulces, más altos, más bajos) - siempre “más cualquier cosa” de lo que antes se creía o se pensaba, o se imaginaba.

Es decir, los científicos de antes eran unos estúpidos ignorantes que no tenían ni la más remota idea de lo peligroso que era el mundo en el que vivimos, e ignoraban absolutamente la infinita capacidad de la especie humana para echar a perder todo lo que toca. Ni los imbéciles físicos y matemáticos imaginaban nada (Einsten, Bohr, Fermi, …), ni los demás científicos tenían capacidad intelectual para comprender nada sobre la manera en que funcionan el mundo y su clima (Milantkovic, un pobre ignorante - los ciclos geológicos del clima no existen, sólo importa el CO2). Sólo los científicos de la generación de los modelos computarizados se han dan cuenta de todo y, por suerte, nos advierten de los tremendos peligros que corremos con sólo mirar al cielo. Se está cayendo sobre nuestras cabezas…

Las Técnicas del Saqueo

La técnica preferida de los salteadores de caminos de antaño (los salteadores de hoy tienen oficinas en ministerios públicos y otros organismos) era la de asustar a sus víctimas mediante amenazas de muerte. Una espada en el pecho, una daga en la garganta, o una pistola en la frente eran argumentos suficientemente válidos y convincentes como para infundir el pánico a la mayoría de sus víctimas, que se dejaban despojar de la bolsa a cambio de conservar la vida. Parecía ser un cambio justo y equitativo – según el asaltante.

Pero el éxito del asaltante se basaba principalmente en la incapacidad e ignorancia de las victimas para defenderse con éxito. Por ello se elegían como víctimas a quienes no eran profesionales de la guerra y la defensa. Los asaltantes se cuidaban muy bien de asaltar a los guardias del Rey porque las veces que lo hicieron por error, comprobaron lo peligroso que era. Con ello quiero decir que es más fácil asustar a alguien que no sabe defenderse, que a los que saben cómo hacerlo. Llevado al terreno de nuestra vida cotidiana, quienes saben de ciencia no se dejan asustar por peligros imaginarios, y no entran en pánico por los anuncios Apocalípticos de los medios.

Pero, aunque el asunto de asustar niños rindió buenos frutos al principio, y se obtuvieron excelen-tes réditos como la prohibición del DDT, la muerte del desarrollo de la energía nuclear en los Estados Unidos, la prohibición de los CFC, los PCB, y otras sustancias inocuas, el público ha ido perdiendo su capacidad de entrar en pánico – cuando se agita una amenaza demasiado tiempo sin que se convierta en realidad, la amenaza se transforma en un sainete sin valor emocional. La amenaza de una guerra nuclear se agitó demasiado tiempo sin señales de convertirse en realidad por lo que finalmente la gente se dio cuenta de que ni uno ni otro adversario eran tan estúpidos como para iniciar ninguna agresión directa.

Pero la neurosis nuclear fue parte integral de las sociedades norteamericanas y europeas durante muchas décadas, lo que sirvió para que muchos hicieran espléndidos negocios con “contratos para la defensa”. La neurosis de la Guerra Atómica dio la pauta que el mejor medio de mantener a la gente asustada y ansiosa de encontrar salvadores, es entregarle diversos peligros y amenazas catastróficas, inminentes y casi irreversibles, para obtener una sociedad sumisa y obediente a los mandatos de sus Amos y Señores.

Pero, lo mismo que la Neurosis Atómica, las diversas y progresivas neurosis que se le fue dando a la gente, no se mantuvieron para siempre. Lo mismo que las monedas viejas, el uso las fue gastado y han perdido su valor. Las amenazas profetizadas han pendido demasiado tiempo sobre nuestras cabezas sin señales de querer hacerse realidad.

Ni la capa de ozono ha disminuido, ni la radiación UV aumentó, no hubo epidemias de cánceres de piel, ni las cataratas aumentaron. La tierra no se ha calentado de la manera espantosa que se nos profetizaba, las tormentas y huracanes no aumentaron, y aunque los glaciares más chicos se retraen, los más grandes crecen y avanzan. La Antártida se enfría y su hielos crecen - lo mismo que Groenlandia. Las ballenas cada día son más abundantes, las especies no se extinguen a razón de 40.000 cada año sino apenas al 0,7% por anual, siguiendo el ritmo natural del biocrón de cada especie, mientras que se “redescubren” otras que se creían extintas y se retiran algunas de la lista de especies amenazadas.

Las hambrunas profetizadas por Paul Ehrlich y el Worldwatch Institute para 1970, 1980, 1990, 2000 no se manifestaron – pero las calorías per cápita del tercer mundo aumentaron un 36%; se obtiene el doble de producción de alimentos en la mitad de la superficie cultivada anteriormente. Desde hace 50 años se viene afirmando que "el petróleo se acabará dentro de 40 años", y la misma profecía chapucera se hzio (y se siguie haciendo) para los dfemás minerales. En 1990 no se agotaron las reservas de petróleo, como se había profetizado, sino que ahora se calculan para 250 años más. Tampoco se agotó el hierro, la alúmina, el zinc, la plata, el estaño, el cobre, y otros minerales, sino que además bajaron de precio. Pero los alarmistas simplemente corren la fecha del agotamiento de los recursos otros diez años, y siguen tan campantes.

¿Qué el precio del petróleo sube y sube? No será porque se está terminando, no? Si recordamos bien veremos que hay algo que en el mundo se mantiene sin agotarse y se llama: INFLACIÓN. Haciendo cálculos y descontando la inflación de 30 años, vemos que en el 2005 el precio del petróleo es TRES veces más bajo que en 1974! Todos se resisten a creerlo, pero el precio del petróleo, a valores absolutos, se estuvo reduciendo durante los últimos 30 años. Saque cuentas.

¿Surgen Dudas?

Entonces la gente comenzó a sospechar que se la estaba engañando. Comenzó a prestar oídos a quienes se mostraban escépticos de tantas catástrofes - 'Apocalipsis Now' - y dejó de asustarse lo suficiente como que las donaciones en dinero efectivo a las organizaciones “salvadoras” comenzaron a disminuir peligrosamente. Ese era el verdadero y real peligro que los salvadores temían más que a cualquier cometa chocando contra la Tierra. O cualquier tsunami arrasando con Nueva York. Era necesario volver a darle a sus profecías la urgencia y angustia que forzaran, no a la gente descreída, sino a los políticos dudosos, a promulgar leyes y regulaciones que volvieran a encauzar fondos a sus arcas.

Las dudas de los políticos eran el eco de las dudas de los científicos honestos que se rebelaban contra tanto abuso deshonesto de la ciencia y la tecnología, y las preguntas que rondaban la mente de la mayoría eran: “¿Por qué tanto apuro? ¿Y si después de todo no es cierto?”. Por eso se hizo emerger al Principio Precautorio. “No es necesario tener la prueba absoluta para tomar acción preventiva. Sólo es suficiente la sospecha. Mejor prevenir que arrepentirse.” Un dislate. De haber el hombre usado este principio para guiarse, todavía estaríamos saltando de una rama a la otra, con miedo de bajar al suelo a beber agua del río.

Pero las teorías se prueban a favor o en contra por medio del método directo, o por medio del absurdo. Aunque la teoría de la Precaución Ad Extremis no puede demostrarse ni de manera directa ni de ninguna otra forma que no sea un Acto de Fe Irreflexiva, un Salto al Abismo de la Ignorancia, si puede demostrarse su inutilidad comprobando lo absurdo que sería su aplicación en algunos casos. Porque si se adopta como norma de comportamiento, se tiene que aplicar en TODOS los casos en que se presenten riesgos que deban evitarse - aunque no se haya comprobado científicamente la existencia de ese riesgo, tal como el nefasto Principio establece.

Veamos entonces un corta lista (extractada de otra con miles de ítems) de cosas que se deberían prohibir porque han sido acusadas de alguna cosa. Aunque no se han aportado las pruebas de tales acusaciones, el riesgo está latente y, por PRECAUCIÓN es imperioso prohibirlas:

Lista de Cosas a Prohibir
Aplicando el Principio de Precaución

ACTIVIDADES
  1. Industrias de cualquier tipo (usan energía, combustibles y electricidad)
  2. Agricultura: (Altera el equilibrio ambiental y produce creación de ambientes no naturales)
  3. La ganadería (ídem + conspira contra los derechos animales)
  4. La Pesca (viola ítem 3 + los pescados contienen mercurio que afecta a los niños)
  5. La Caza (viola ítem 3 + provoca extinción masiva de especies)
  6. Minería (altera el ambiente irreversiblemente + provee minerales tóxicos)
  7. Extracción de petróleo y gas (emiten CO2, SO4, NOx, y otros tóxicos)
  8. La Construcción (destrucción de hábitat animales + extinción + tóxicos + calentamiento)
  9. El riego en la agricultura (Los diques y represas alteran negativamente al ambiente)
  10. Potabilización del agua (El Cloro causa cáncer y emasculación en los varones)
  11. Transporte – de todo tipo (consumen energía, emiten CO2 + accidentes mortales)
  12. La cría de pollos y producción de huevos (actividad ilícita por ítem No.3)
  13. Fábricas de turbinas de viento (Industrias que consumen energía = antiecológico)
  14. Las fábricas de hidrógeno (usan electricidad para producirlo = antiecológico)
  15. Los Deportes (que usan implementos que han requerido elaboración industrial. El maratón se puede correr, desnudo y descalzo)

    ALIMENTOS

  16. Sal común de mesa (contiene cloro + sodio = cancerígeno + hipertensor)
  17. Todas las Verduras (contienen cancerígenos varios)
  18. Todas las carnes (por ítem No.3 + cancerígenos varios + colesterol)
  19. Todos los mariscos (contienen mercurio + sodio + cloro + ítem No.3)
  20. Azúcar (peligro de diabetes + cancerígenos varios)
  21. Papas, batatas, Mandiocas (cancerígenos = chaconina, solanina, ácido prúsico)
  22. Raíces de múltiples especies (tóxicos, cancerígenos, alucinógenos, etc)
  23. Lianas y brotes (alucinógenos, narcóticos, cancerígenos + tóxicos neuronales)
  24. Gaseosas de todo tipo (cáncer de esófago, edulcorantes cancerígenos, etc)
  25. Vinos, Cervezas y licores (alcohol = veneno hepático y neurofisiológico)
  26. Cafés y Tés (cancerígenos varios – páncreas, estómagos, próstata, etc)
  27. Hongos, setas y champignones (alucinógenos, hidracinas, cancerígenos, etc)

  28. MEDICINAS

  29. El 80% de los medicamentos (Son clorhidratos: cloro = veneno)
  30. Antibióticos (son clorhidratos = contienen cloro)
  31. Vacunas. (Se afirma que causan autismo en los niños)
  32. Calmantes (cancerígenos, clastógenos, deformidad de nacimiento)
  33. Antifebriles (cancerígenos, teratogénicos, clastógenos)
  34. Reductores del colesterol (cancerígenos)


  35. OBJETOS USO DIARIO

  36. Artefactos electrónicos (Se producen con plásticos = antiecológico)
  37. Acondicionadores de Aire (sus gases destruyen la capa de ozono + usan energía)
  38. Calefactores (usan electricidad o combustibles productores de CO2)
  39. Secadores de cabello (energía + plásticos + metales + asbestos)
  40. La electricidad (Producirla emite grandes cantidades de CO2 y compuestos sulfurosos)
  41. Los productos lácteos (Se origina en una actividad ilícita como la ganadería)
  42. Los diarios, revistas, libros, y publicaciones de todo tipo (Se usa papel, se talan bosques, se gasta energía, se produce CO2)
  43. Ropas y vestimentas (productos de actividades ilícitas No. 2, 3, 4, 5, etc)
  44. Las viviendas, carpas indias, chozas de ramas, etc (sólo se permiten cavernas) violan Ítems 6, 7, 8, y 11. Usan elementos prohibidos.)
  45. Las bicicletas, triciclos y monopatines (Se usan minerales prohibidos)
  46. Todo tipo de calzado (se usan materiales prohibidos)
  47. Todas las variantes de estos productos prohibidos y sus subproductos.

De acuerdo al Mantra Verde, todas las actividades mencionadas más arriba, sacadas de una lista de varios miles de ejemplos, ejercen un impacto ecológico irreversible sobre el ambiente, conspira contra el bienestar y la supervivencia de los bichitos del bosque, lo que produce efectos catastróficos sobre la biodiversidad y la irremediable e inminente extinción de todas las especies del planeta, incluida la del hombre. Esto se está produciendo, por supuesto, a una velocidad “mayor a la que se creía previamente”, en una extensión “sin precedentes en el milenio”, en una extensión “mayor a la previamente calculada”, y se producirá “mucho antes de lo previsto” por los modelos computados. Ah, sí… los modelos. También habrá que prohibirlos porque las computadoras y toda esa energía que consumen es algo antiecológico.

Ahora bien, ¿Permitiría usted que a sus niños no se les vacune contra el sarampión, las paperas, la rubéola, la poliomielitis, la tuberculosis, el tifus, la fiebre amarilla…? ¿Se resignará usted a no usar más aspirinas, antiobióticos?… ¿Dejará que el colesterol se le vaya a las nubes por que le prohíban el clorhidrato de atorvastatin? ¿Qué hará con su tiroides, su presión alta, su artritis, los cálcuos biliares, las otitis, los dolores de muelas...?

¿Permitirá que le curen 'manosantas' y curanderos varios, usando medicinas tradicionales de la Pacha Mama? No más pasta de dientes ni perfumes, ni desodorantes, ni jabones de tocador, ni detergentes para lavar la ropa, ni más tintorerías, ni zapaterías, ni más ropas, camisas, medias, zapatos… al fútbol lo juegan descalzos sólo los indios y los Hindúes… no más pescados, ni corderos, pollos, huevos fritos, poché o revueltos? Ni el asado de los sábados? Se acaba el cine, la Televisión, los videos, el DVD, las vacaciones en playas del Brasil, los viajes a Europa, a Miami…? ¿Sabe a lo que se arriesga estando de acuerdo con el Principio Precautorio?

¿Con qué instrumental le curarán los médicos en hospitales que no tendrán electricidad, ni aparatos, ni medicinas (Imagine un mundo parecido a mi pobre Argentina – no se estremece?).

Entonces, considere que todo eso es lo que pasaría si el Principio Precautorio se aplicase de la manera en que tiene que aplicarse: a todas las cosas que son riesgosas y antiecológicas por igual. A todas las cosas que han sido acusadas de riesgosas – sin que se hayan aportado pruebas de que lo son. Porque si vamos a ser selectivos en la aplicación del principio – esto sí, esto no, entonces la estafa se hace demasiado evidente.

¿O la gente ya se ha dado cuenta de que se trata de una estafa? Por si acaso usted no había caído en cuenta del peligro que representa la aplicación de este principio que se usa para decidir lo que usted puede comer, comprar, vender, hacer, mirar, etc, entonces piense otra vez. Está en juego su estilo de vida y las posibilidades de progresar que usted tiene – o cree tener.

Propuesta Mundial

El Principio Precautorio es como los mensajes que se recibían en la apertura de Misión Imposible: “se autodestruye en cinco segundos” después de haber sido escuchado. La aplicación estricta de este mismo Principio hace que el Principio de Precaución no pueda ser aceptado. Es demasiado peligroso para la supervivencia de la humanidad, y no es necesaria la prueba científica para tomar una acción preventiva. El mismo Principio asi lo dice - y "donde las dan las toman". Por lo tanto, propongo una campaña mundial para que el Principio Precautorio sea tratado por las Cámaras legislativas de todos los países y sea prohibida su adopción como base de legislaciones y regulaciones de ninguna clase que sea.



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