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Conferencia pronunciada en Montevideo, Uruguay, el Jueves 1º de Junio 19.30 hs.
Sala del IMPO.Germán Barbato 1373. - Organizada por Uruguay de las Ideas.
www.uruguaypiensa.org.uy - Transmitida on line por Montevideo.com

La Supervivencia de la Gente: Principal Meta de las Inversiones Inteligentes en Proyectos Productivos.

por Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC
Fundación Argentina de Ecología Científica

Abstracto:

Las inversiones inteligentes en proyectos productivos, además de la razonable rentabilidad eco-nómica esperada, también debe tener en cuenta el aspecto ecológico del tema, dado que la continuidad de las buenas condiciones de vida de la gente está en función de un ambiente que presente también las condicio-nes necesarias y razonables de ausencia de contaminantes noci-vos, como de la abundancia necesaria de los recursos naturales y energéticos que aseguren un desarrollo sostenido de las mejoras en las condiciones de vida, alimentación, salud, educación, seguridad social y libertades personales del ciudadano.

INTRODUCCIÓN

El título que figura en el programa de este simposio supone que las inversiones que los países tienen que procurar en el futuro tienen que basarse en un principio de “inteligencia ecológica”, o por otro lado, que las inversiones que se ha hecho hasta ahora no son “ecológicamente inteligentes”. Lo que nos lleva a un problema nada menor: ¿Cuáles son los parámetros que se usan para considerar a una inversión como ecológicamente inteligente?

Ello depende de quienes respondan a la pregunta: los inversores, los banqueros, los economistas, las organizaciones ambientalistas, los científicos, los pensadores, o la gente común. Hay hasta ahora 6 visiones diferentes del tema, y quizás haya muchas más, dependiendo de quiénes se interesen en el problema y deseen opinar.

Mi opinión no es la de los banqueros, contadores, economistas ni las compañías inversoras, porque mis conocimientos de “economía de verdulero” me impiden opinar sobre el aspecto de la cuestión. Creo que puedo hacer un pequeño aporte desde la perspectiva de un analista de la historia de la civilización, un ensayista y autor de un libro sobre aspectos relacionados con algunas erradas visiones que imperan hoy en el campo de la ecología.

Antes de comenzar a desarrollar el tema principal de esta conferencia, quiero expresar que un análisis de la severa crisis energética que sufre la República Oriental del Uruguay, causada por falencias estructurales de larga data y algunos factores estacionales y climáticos, y otros provocados por complicadas relaciones con la Argentina, proveedor de gas natural para la generación de electricidad, sumado al creciente precio internacional del petróleo y sus derivados, se hace claro que la dependencia que Uruguay tiene de factores externos, difíciles de manejar, lo pone una situación sumamente vulnerable para generar y proveer de la energía eléctrica que el país necesita y debe tener en abundancia –si es que desea atraer inversiones industriales que hagan al desarrollo y al progreso del Uruguay.

Por todas esas razones, mi opinión es que las autoridades Uruguayas tienen la obligación con su pueblo de considerar el diseño y desarrollo de un plan racional para la instalación de cuando menos dos o tres reactores nucleares de mediana potencia –de los llamados de “cuarta generación,” de bajo costo de instalación, mantenimiento, y producción de energía. A estas ventajas sobre los antiguos tipos de reactores nucleares se les debe añadir la enorme seguridad de funcionamiento que presentan, reduciendo los enormes costos en sistemas de seguridad redundan-tes dado que estos reactores, en caso de elevación anormal de la temperatura del núcleo del reactor, ya sea por causas accidentales o voluntarias (como un sabotaje o una acción terrorista) la reacción cesa de inmediato y el reactor se apaga.

Este tipo de reactor ha sido instalado ya en Sudáfrica con excelentes resultados y se han obtenido grandes beneficios en todo sentido. Hay reactores de este tipo en construcción en Corea, y en China, y vista la situación que a nivel mundial presenta el aumento del precio del petróleo, Alemania Inglaterra y otros países estudian la continuación de sus programas de energía nuclear y la instalación de nuevos y modernas plantas nucleares.

En poco tiempo, Uruguay puede capacitar y formar una fuerza de técnicos en energía nuclear, de la misma manera que Brasil y Argentina lo hicieron. La instalación de dos o tres centros de desarrollo industrial basados en un reactor de mediana potencia en su centro (llamados Núplex, por “Nuclear Complex”) permitirían abas-tecer esos polos de desarrollo estratégicos y sobraría energía para garantizar no sólo la provisión de energía a futuras inversiones industriales –ávidas de energía eléctrica- sino también para vender el excedente de energía al Brasil o a la Argentina, quienes también tienen sus ancestrales y constantes crisis energéticas.

Por último, por sus nulos efectos contaminantes del ambiente, y por sus enormes efectos benéficos sobre la población, el desarrollo de un Plan Nuclear Uruguayo debería considerarse la más importante y más inteligente inversión que el país podría realizar para afianzar un desarrollo que ha comenzado a insinuarse con la instalación de las plantas de pulpa de celulosa.

En cuanto a las posibles objeciones sobre el posterior manejo peligrosidad de los llamados “residuos nucleares”, o combustible gastado, este pseudo problema ha sido resuelto hace ya muchos años mediante el reciclado de esos residuos: hay diversos métodos técnicos que concentran la radioactividad del material en 4% del volumen original, dejando al 96% restante en condiciones de escasa radioactividad (materiales en categoría LRW, o Low Radioactive Waste), cuyo manejo y disposición final se hace sin vestimentas ni equipos de seguridad especiales.

En cuanto al 4% de volumen restante, se trata de Plutonio de grado reactor (inú-til para el uso en armas atómicas) y que se vende a excelente precio para su uso en reactores de generación rápida que lo consumen hasta agotarlo totalmente, elimi-nando así la necesidad de un almacenamiento costoso y potencialmente peligroso.

La tecnología que ha resuelto los problemas de los “residuos nucleares” existe, se la conoce como “reprocesamiento” y varios países la utilizan para abastecer sus centrales nucleares y para reprocesar el combustible gastado de países que por ra-zones políticas no han implementado aún el “reciclado” de los residuos. La tecnología existe y está disponible para quien quiera hacerlo: El problema técnico está resuelto – la toma de decisión para hacerlo sigue siendo sólo un problema político.

La Humanidad y su Supervivencia

La visión que tenemos de la historia de la humanidad está marcada de manera constante por la presencia de tres factores que fueron inevitables. El investigador Ralph Grave escribía en un brillante y estremecedor estudio publicado en la National Geographic Magazine de Julio de 1917, titulado “Horribles Hambrunas del pasado”, en donde nos inicia en el tema diciendo:

“Una búsqueda en el pasado muestra que la guerra, las pestes y las hambrunas estuvieron siempre relacionadas, algunas veces una, y otras veces otra, fue la causa y las otras dos el efecto. Cuando una del trío ocurrió, las otras dos, a veces solas pero generalmente en conjunto, se hicieron presentes.”

“Sombrías, descarnadas y execrables, como las nefastas hermanas de la mitología Griega, guerra, hambrunas, y pestes, han decretado muertes prematuras para los huéspedes de la Tierra desde el comienzo de los tiempos. Una verdadera trinidad de maldad, las tres son como un azote, iguales en su poder devastador y su siniestra universalidad.”

“La causa primaria de la hambruna es casi invariablemente la pérdida de las cosechas de alimentos. Este fracaso ha sido a menudo el resultado de una variedad de causas naturales – largas y constantes sequías, devastadores vientos calientes, ejércitos de insectos, terremotos, heladas severas y fuera de estación, y destructivas inundaciones.”

Nos lleva el autor por un viaje de pesadilla narrando los espantosos sufrimientos de pueblos que fueron diezmados por las hambrunas con narraciones documentadas sobre episodios que han sido recurrentes en la historia: el canibalismo como hecho aceptado en tiempos de hambruna. Dice Graves:

“Las hambrunas duraban usualmente muchos años, seis a diez años era muy normal, y la cosecha de muertes era descomunal. En total se registran diez hambrunas en la Biblia … Dos hambrunas Bíblicas son notables como preludios de la depravación a la que el hambre llevó a la Humanidad en sucesivas generaciones. El primer registro auténtico de canibalismo como resultado de la hambruna se encuentra en el recital sagrado del sitio de Samaria por Ben-Hadad, Rey de Siria, en el siglo nueve antes de Cristo.”

Graves nos da un desapasionado relato de los horribles sufrimientos que la gente debía aguantar en esos días. “Probablemente en ningún otro país en el mundo la gente fue llevada a tan bajos niveles de decadencia moral, o se haya perdido tan completamente todo rastro de humanidad racional como durante la serie de ham-brunas que asolaron a Egipto durante los siglos diez, once y doce, bajo la reglas Musulmanas.”

O descripciones de sucesos que suenan increíbles:

“Ricos y pobres sufrieron en igual medida. Finalmente, la gente desespera-da recurrió al canibalismo. La carne humana, que se vendía libremente en el mercado, era obtenida de la manera más horrorosa. Los carniceros se escondían detrás de ventanas enrejadas en los pisos superiores que daban sobre pasajes ajetreados por transeúntes. Dejando caer sogas con ganchos de carnicería, estos pescadores de carne humana atrapaban a los peatones desprevenidos, e izaban a sus chillantes víctimas por el aire – luego prepa-raban y cocinaban la carne antes de presentarla para su venta en los quios-cos a nivel de la calle.”

Dice un refrán, “Todo tiempo pasado fue mejor” y aunque parezca increíble, esto aún lo cree mucha gente, y para peor, gente que es influyente a la hora de dictar leyes que aprueban o prohíben tecnologías, procesos o inversiones.

Un viaje por la historia de las hambrunas, contada por Ralph Graves es un viaje al horror. Nos deja imágenes que descorazonarían a cualquier viajero de una máquina del tiempo de visitar cualquier época anterior al siglo 20. De su pequeña tabla de las principales hambrunas y su cosecha de muertes se pueden mencionar, para no aburrir a los oyentes, a unas pocas pero significativas.

La famosa hambruna de Irlanda de 1845-46 fue causada por un hongo que echó a perder la totalidad de la cosechas de papas del país, cultivo del que la nación dependía enteramente. De haber existido entonces un fungicida como el Captan, por ejemplo, la población de Irlanda no habría descendido de 8.300.000 en 1845 a 6.600.000 en seis años, y a 4.300.000 en 1917 a cusa de la emigración y las muer-tes. Semanalmente morían de hambre 2500 personas, tan sólo en los asilos de indigentes.

La India y China han sido países donde las hambrunas era lo normal, pero algu-nas fueron notables: La primera de las hambrunas en India que atrajo la atención del mundo occidental fue la gran catástrofe de 1769-1770, durante la cual se estima que un total de 15.000.000 de almas, un tercio de la población de Bengala fue extinguida. Como todas las hambrunas, fue consecuencia de la falta de lluvias, suplementada por una pésima administración de la East India Company de la Corona Británica.

Las hambrunas que ocurrieron entre 1780 y 1790 son dignas de mención porque se dieron durante el período en que los británicos comenzaron a organizar la ayuda para los necesitados. En las 22 hambrunas que ocurrieron en la India entre 1770 y 1900, perecieron más de 15.000.000 de nativos, y algunos de los años más terribles – de modo notable la hambruna en el sur de la India 1876-1878, cuando 5.200.000 perecieron de hambre sólo en la parte Británica del territorio.

Los cuatro años entre 1333 y 1337 fueron un período de un sufrimiento inimaginable en toda la China, las lluvias excesivas causaron inundaciones destructoras y, de acuerdo a los registros chinos, 4.000.000 de personas murieron de hambre sólo en la región de Kiang. Se dice que las cuatro hambrunas de 1810, 1811, 1846, y 1849 cosecharon no menos de 45.000.000 de vidas. En 1875 a 1878, cuatro provincias del norte de China, el distrito conocido como el “Jardín de China,” sufrió la pérdida de las cosechas debido a la falta de lluvias, y en un área del tamaño de Francia perecieron de hambre 9.000.000 de personas.

En Roma, los años 79 al 88 DC mueren 100.000 personas en un solo día, y los historiadores hablan de 5000 muertes diarias por hambre.

1. En Fustat, Egipto, en 5 años, entre el 967 y el 972 DC mueren 500.000 personas.
2. Palestina, año 1097, mueren 100.000 personas.
3. Año 1218, Damietta, Egipto, mueren 70.000
4. Año 1235, Londres, mueren 20.000.
5. Años 1257 al 1259, mueren en Londres, otros 50.000 más.
6. Año 1333 - 1337, en cuatro años mueren en Kian, China, 4 millones.
7. Año 1600, en Rusia mueren 500.000 de hambre y frío.
8. Entre 1769 y 1790, mueren en Bengala, India, 10 millones.
9. En China, una vez más, entre 1846 y 1849, mueren 45 Millones de personas.
10. Entre 1876 y 1890, en la India perecen de hambre 5.200.000 personas.
11. Entre 1845 y 1847 mueren de hambre en Irlanda 300.000 seres humanos.
12. Año 1906 al 1910, en China desaparecen 10 millones más.
13. La hambruna de 1911 se extendió sobre un tercio del imperio Ruso en Europa y afectó más o menos a 30 millones de personas de forma directa, mientras que se “extinguieron” de hambre unas 8.000.000.

Ralph Graves finaliza su artículo de 23 páginas diciendo acertadamente:

“De la caleidoscópica imagen del sufrimiento soportado durante algunos de los más espantosos períodos de la historia del mundo, se hace aparen-te que no hay nada de grandioso o heroico en la muerte por inanición; tampoco hay gloria para ser ganada, ni medallas de honor o cruces mili-tares para ganar en la batalla por la comida. Las bajas en la lucha son enormes, la compensación nula. No se levantan monumentos para las víctimas, no hay pensiones para los decrépitos sobrevivientes. El sufri-miento de aquellos que sucumben es lastimoso más allá de toda descrip-ción, y la angustia de los individuos se ve inevitablemente intensificada por la necesidad de ser testigos de la agonía de sus seres queridos que perecen junto a él.”

Se morían de hambre. Como moscas dentro de un frasco vacío. Hoy, Siglo 21, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, una de las principales epidemias mundiales es la obesidad.

¿Cuál es la lección que los humanos deberíamos haber aprendido del repaso de la historia? La escasez de alimentos y recursos era un estado natural de las sociedades antiguas, y si algún pequeñísimo evento rompía el delicado equilibrio entre los factores que inciden sobre el éxito de las cosechas, el resultado era inevi-table y espantoso: pavorosas hambrunas y penosas muerte por inanición.

Como el hombre carecía de los avances tecnológicos de hoy, no podía producir un gran exceso de alimentos para almacenar para usos futuros. Una razón era que no producían bastante alimentos, ya sea granos, frutas, verduras, hortalizas o car-ne; otra era que los insectos, ratas y hongos se comían el 80% de las cosechas durante el proceso de transporte al mercado y almacenado. Apenas si podían guar-dar algo de grano para el invierno entrante, y eso era lo único que podían hacer! Y para agravar las cosas, los granjeros eran saqueados por sus gobernantes, sus amos y las bandas de asaltantes que asolaban la región, que hallaban más fácil asaltar y robar a sus vecinos que labrar la tierra de sol a sol para obtener una magra cosecha.

Lo que se hace cada vez más claro es que la escasez y las hambrunas ocurren hoy solamente en algunas pocas regiones de África - como Etiopía o Chad, o como consecuencia de guerras civiles como en Ruanda-Burundi, o en regiones tradicionalmente áridas y secas de Australia, nordeste Brasilero, y algunas reducidas áreas de la India o Pakistán. Estas regiones muestran, y no por casualidad, una falta de inversión en infraestructura de irrigación y desarrollo. Si todas estas regiones hubiesen recibido la inversión y la voluntad de transformarlas en tierras fértiles - como se hizo en Israel desde 1948 - las hambrunas habrían desaparecido hace mucho tiempo de la faz de la Tierra.

¿Cómo se hace para que un país como India, donde la hambruna era una constante inmemorial, en menos de una generación haya conseguido obtener cosechas que suplen las necesidades del país y además sobren 20 millones e toneladas de grano? La opinión del genetista hindú, M.S. Swaminathan nos da una pista: “El mapa de la hambruna coincide con el de las ideologías falsas.” Swaminathan ha sido descrito por el Programa de las Naciones para el Ambiente (UNEP) como “el Padre de la Ecología Económica. Ha sido, además presidente de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y Recursos Naturales y actual presidente de las Conferencias Pugwash sobre Ciencia y Asuntos Mundiales.

¿Nos cuenta Swaminathan que en 1966, la India era llamado todavía “el continente del hambre”. En 1966 varios cientos de miles de niños y ancianos murieron de inanición en el Estado de Bihar, al nordeste del país. Cuando los Estados Unidos enviaron socorro, lo hicieron condicionando el apoyo de la India a su política en Vietnam. Fue cuando Indira Gandhi decidió que en su país no habría hambre nun-ca más. la primer ministro le ordenó a Swaminathan que en el término de cinco años formara un stock de reserva de granos de diez millones de toneladas –cifra que es la que había tenido que mendigar al presidente Johnson. Veintidós años más tarde, la India tenía un stock de cereales de 50 millones de toneladas, no diez, que le permitió afrontar en 1987 una sequía que en otros tiempos habría diezmado al país una vez más.

Se había estado trabajando desde 1960 en la concreción de tipos nuevos de semillas de arroz y trigo de alto rendimiento. Los “granos milagrosos” habían sido obtenidos para el trigo “Sonora 63” y el maíz del centro de investigación que Norman Borlaug dirigía en México, el CIMMYT. Similares investigaciones sobre genética de los cereales habían logrado el arroz “IR 36”, arroz que no existía en 1966 pero que hoy se planta en más de 15 millones de hectáreas en Asia. Según Swanimathan, las dos terceras partes del IR 36 se obtiene por medio de cruzamientos en tubos de ensayo, a partir de especies silvestres –los precursores de los actuales modificaciones genéticas de semillas que confieren a los granos y otras especies vegetales excepcionales cualidades nutritivas, de resistencia a las enfermedades y las pestes, y un extraordinario rendimiento.

La variedad IR 36 triplicó el rendimiento de las cosechas de arroz allí donde fuese sembrado. Gracias a esta variedad las necesidades globales de arroz han sido cubiertas con creces, y su producción ha seguido con facilidad al crecimiento de la población. La Revolución Verde impulsada por Borlaug y Swaminathan ha desmentido a las sombrías profecías de los “especialistas” en demografía y se comprueba hoy que la India produce más arroz por habitante que en 1966, con 100 millones más de habitantes! La explosión demográfica de Asia no condujo al hambre, como profetizaba Thomas Malthus en 1795, y su discípulo en el tiempo, Paul Ehrlich en 1966, sino que se produjo el efecto inverso.

Es que ni Malthus ni Ehrlich pudieron imaginar siquiera que la inventiva e ingeniosidad del hombre iba a producir adelantos tecnológicos inusitados para solucionar los problemas que se fueran presentando. Por ello, porque las tecnolo-gías modernas disponibles son de una utilidad cada vez mayor para el mejoramiento de las condiciones de vida de la humanidad, es que son un factor que debe ponerse a la cabeza de las inversiones que se tienen que hacer en cualquier país.

Los Parámetros de la Inteligencia en las inversiones

Con poco que se analiza la historia, queda claro que la humanidad sobrevive explotando los recursos que la tierra le da, con mayor generosidad en algunas regiones que en otras. La mayor proporción de alimentos que obtiene el hombre son del tipo de explotación renovable sustentable como la agricultura, la ganadería, y la pesquería. Pero una manera inteligente de proceder en la explotación es asegurar que el recurso renovable tenga las condiciones necesarias para que no se agote demasiado pronto. Que sea “sustentable,” como está de moda decir ahora en los ministerios que han descubierto no hace mucho a la ecología.

Pero las actividades productivas que realiza el hombre, ya sea para proveer de alimento para “sustentar” la nueva epidemia de obesidad, o para fabricar productos que la gente necesita, como vestido, calzado, transporte, utensilios hogareños, medicinas, –o simplemente desea tener para esparcimiento– consumen dos cosas: recursos naturales y energía. A la energía la está produciendo el hombre en cantidades mayores cada año, para abastecer las necesidades de las industrias que producen lo que la gente quiere. Otros le llaman el mercado. Es la misma cosa.

Los recursos dicen que algún día se terminarán por agotar, y la matemática dice que así será. Algún día. Hubo famosos y muy premiados profesores que predijeron que el petróleo, por ejemplo, se agotaría indefectiblemente para 1980, o que la mitad del mundo habría muerto de hambre (3.000 millones de personas) para 1990, o que en Estados Unidos habrían muerto de hambre una cuarta parte de la población para 1978. Se han hecho –y se siguen haciendo– toda clase de profecías Apocalípticas sobre el futuro de la humanidad, la extinción de especies, el calentamiento del planeta, la deforestación y la desertificación, el agotamiento de toda clase de recursos, el envenenamiento de los mares, de la atmósfera, de los acuíferos, y hasta se ha llegado a profetizar el agotamiento de las reservas de agua de mundo, y la guerras del futuro girarán sobre este tema.

Todos los miedos y los pánicos que se nos tiran encima desde los medios de comunicación son iguales. Pero algunos, como día Orwell, “son más iguales que otros.” Los actuales gobiernos nos advierten desde hace años que tenemos que estar asustados, muy asustados, sucesivamente del SIDA, la capa de ozono, Saddam Hussein, el terrorismo, Bin Laden, la gripe del pollo, el calentamiento global, y ahora de las dioxinas y los venenos en la aire y en el agua.

Hubo una época en que los gobernantes eran elegidos para liberarnos de los miedos, no para aumentarlos. Ahora gritan Lobo! todos los días y los hacen para exigir más dinero en impuestos para pagar a sus punteros políticos, y socios en el saqueo de las naciones, y con ello más poder político –para seguir saqueando a sus naciones.

Y entre las cosas inverosímiles que pueden llegar a hacer es reformar Constituciones para incluir en ellas adhesiones a pactos internacionales claramente perjudiciales para la soberanía de cada país y el interés de sus pueblos, haciéndoles ingenuamente el juego a los centros de poder geopolítico de las naciones industrializadas.

Entonces, ¿cuáles son las bases para inversiones inteligentes –ya sea ecológicas o no? Si se hace una inversión en una industria que destruirá severamente al ambiente –y con ello la capacidad de la población afectada para seguir viviendo, no sólo con buena salud sino con un nivel de ingresos que no sea inferior al anterior a la instalación de la industria, entonces esa no sería un inversión ni ecológicamente inteligente, ni tampoco humanamente inteligente. Porque lo que importa, en última medida, es la supervivencia del hombre, “la medida del universo.”

Recordando a Martín Heidegger, que dijo, “Fracasaron todos los ideólogos, sólo la tecnología produjo una revolución verdadera. Las máquinas permitieron abaratar el alimento, el vestido, la vivienda, las medicinas; no obstante, que la tecnología no está en generalmente buenas manos, ni al servicio del hombre por entero, y sin embargo resulta irrefutable, obtuvo mucho más que cualquier planificador humanista.”… “No hay por qué temer a las consecuencias de esta nueva forma de pensar, salvo si tememos que al hombre le vaya mejor en el futuro.”

Hay una herramienta, sin embargo, usada por quienes hacen las leyes y aprue-ban las inversiones, cuando las hay, y si es que en el futuro las seguirá habiendo, que se constituye en una barrera casi infranqueable para cualquier discusión racional sobre inversiones inteligentes o del tipo que sea. Se trata del conocido Principio Precautorio, algo que he definido hace tiempo, como el “Principio Misión Imposible: Autodestrucción en 5 Segundos.

Principio Precautorio: Autodestrucción en Cinco Segundos

Desde hace algunos años, la base del pensamiento ecologista multinacional ha sido el Principio Precautorio que, a rasgos generales expresa que “No serán necesarias la certeza ni la demostración científica de algún peligro o daño para que se tomen las medidas necesarias para impedirlo.” En pocas palabras, se trata de una expresión de Fe, un salto al vacío sin saber si se lleva puesto un paracaídas. Se deposita más confianza en la ignorancia comprobada que en el conocimiento de los hechos o los razonamientos lógicos.

Platón se mostraría algo más que desilusionado. Y Emile Zola diría que condenar a alguien sin aportar las pruebas necesarias - sólo basados en sospechas o acusaciones infundadas – es exactamente lo que le sucedió al Capitán Dreyfus. Bien, este es mi “J'Accuse” en defensa de la humanidad amenazada por la irracionalidad. Y como Zola diría:

“Puesto que se ha obrado tan sin razón, hablaré. Prometo decir toda la verdad y la diré si antes no lo hace el tribunal con toda claridad. Es mi deber: no quiero ser cómplice. Todas las noches me desvelaría el espectro del inocente que expía a lo lejos cruelmente torturado, un crimen que no ha cometido. Por eso me dirijo a vos gritando la verdad con toda la fuerza de mi rebelión de hombre honrado. Estoy convencido de que ignoráis lo que ocurre. ¿Y a quién denunciar las infamias de esa turba malhechora de verdaderos culpables sino al primer magistrado del país?”

Se ha escrito una enorme cantidad de ensayos y demostraciones de que el Principio Precautorio es un dislate total, y que además su adopción para la elaboración de políticas de cualquier tipo, es más peligrosa que cualquier imaginario peligro que el Principio pretende evitar. En realidad, la aplicación de este Principio Precautorio no tiene como finalidad evitar riesgos o peligros para la humanidad, sino el evitar riesgos y peligros - de otra clase - para una élite dirigente que ha descubierto que el negocio de la ecología es el más rentable del mundo - siempre que se mantenga a la gente lo bastante asustada por inminentes catástrofes y peligros que tienen que parecer espantosos.

De tal forma, es posible ver que la prensa escrita y televisiva llenan sus espacios con aterradores mensajes sobre acontecimientos que parecen ser siempre: Más graves, más rápidos, más violentos, más calientes, más fríos, más salados, más dulces, más altos, más bajos - siempre “más cualquier cosa” de lo que antes se creía o se pensaba, o se imaginaba.

Es decir, los científicos de antes eran unos estúpidos ignorantes que no tenían ni la más remota idea de lo peligroso que era el mundo en el que vivimos, e ignoraban absolutamente la infinita capacidad de la especie humana para echar a perder todo lo que toca. Ni los imbéciles físicos y matemáticos imaginaban nada (Einsten, Bohr, Fermi, …), ni los demás científicos tenían capacidad intelectual para comprender nada sobre la manera en que funcionan el mundo y su clima. Sólo los científicos de la generación de los modelos computarizados se han dan cuenta de todo y, por suerte, nos advierten de los tremendos peligros que corremos con sólo mirar al cielo. Se está cayendo sobre nuestras cabezas… No podemos hacernos a un lado.

Las Técnicas del Saqueo

La técnica preferida de los salteadores de caminos de antaño (los salteadores de hoy tienen oficinas en ministerios públicos y otros organismos) era la de asustar a sus víctimas mediante amenazas de muerte. Una espada en el pecho, una daga en la garganta, o una pistola en la frente eran argumentos suficientemente válidos y convincentes como para infundir el pánico a la mayoría de sus víctimas, que se dejaban despojar de la bolsa a cambio de conservar la vida. Parecía ser un cambio justo y equitativo - según el asaltante.

Pero el éxito del asaltante se basaba principalmente en la incapacidad e ignorancia de las victimas para defenderse con éxito. Por ello se elegían como víctimas a quienes no eran profesionales de la guerra y la defensa. Los asaltantes se cuidaban muy bien de asaltar a los guardias del Rey porque las veces que lo hicieron por error, comprobaron lo peligroso que era. Con ello quiero decir que es más fácil asustar a alguien que no sabe defenderse, que a los que saben cómo hacerlo. Llevado al terreno de nuestra vida cotidiana, quienes saben de ciencia no se dejan asustar por peligros imaginarios, y no entran en pánico por los anuncios Apocalípticos de los medios.

Pero, aunque el asunto de asustar niños rindió buenos frutos al principio, y se obtuvieron excelentes réditos como la prohibición del DDT, la muerte del desarrollo de la energía nuclear en los Estados Unidos, la prohibición de los CFC, los PCB, y otras sustancias inocuas, el público ha ido perdiendo su capacidad de entrar en pánico. Cuando se agita una amenaza demasiado tiempo sin que se convierta en realidad, la amenaza se transforma en un sainete sin valor emocional. La amenaza de una guerra nuclear se agitó demasiado tiempo sin señales de convertirse en realidad por lo que finalmente la gente se dio cuenta de que ni uno ni otro adversario eran tan estúpidos como para iniciar ninguna agresión directa.

Pero la neurosis nuclear fue parte integral de las sociedades norteamericanas y europeas durante muchas décadas, lo que sirvió para que muchos hicieran espléndidos negocios con “contratos para la defensa”. La neurosis de la Guerra Atómica dio la pauta que el mejor medio de mantener a la gente asustada y ansiosa de encontrar salvadores, es entregarle diversos peligros y amenazas catastróficas, inminentes y casi irreversibles, para obtener una sociedad sumisa y obediente a los mandatos de sus Amos y Señores, los verdaderos dueños del mundo.

Pero, lo mismo que la Neurosis Atómica, las diversas y progresivas neurosis que se le fue dando a la gente, no se mantuvieron para siempre. Lo mismo que las monedas viejas, el uso las fue gastado y han perdido su valor. Las amenazas profetizadas han pendido demasiado tiempo sobre nuestras cabezas sin señales de querer hacerse realidad.

Ni la capa de ozono ha disminuido, ni la radiación UV aumentó, no hubo epidemias de cánceres de piel, ni las cataratas aumentaron. La tierra no se ha calentado de la manera espantosa que se nos profetizaba, las tormentas y huracanes no aumentaron, y aunque los glaciares más chicos se retraen, los más grandes crecen y avanzan. La Antártida se enfría y sus hielos crecen - lo mismo que Groenlandia. Las ballenas cada día son más abundantes, las especies no se extinguen a razón de 40.000 cada, siguiendo el ritmo natural del biocrón de cada especie, mientras que se “redescubren” otras que se creían extintas y se retiran algunas de la lista de especies amenazadas.

Las hambrunas profetizadas por Paul Ehrlich y el Worldwatch Institute para 1970, 1980, 1990, 2000 no se manifestaron - pero las calorías per cápita del tercer mundo aumentaron un 36%; se obtiene el doble de producción de alimentos en la mitad de la superficie cultivada anteriormente. En 1990 no se agotó la reserva de petróleo en el mundo, como se había profetizado, tampoco se agotó el hierro, la alúmina, el zinc, la plata, el estaño, el cobre, y otros minerales, sino que además bajaron de precio… a excepción del petróleo cuyo precio lo controlan y lo establecen en Londres.

Las dudas comenzaron a Surgir

Entonces la gente comenzó a sospechar que se la estaba engañando. Comenzó a prestar oídos a quienes se mostraban escépticos de tantas catástrofes, 'Apocalipsis Now' y dejó de asustarse lo suficiente como que las donaciones en dinero efectivo a las organizaciones “salvadoras” comenzaron a disminuir peligrosamente. Ese era el verdadero y real peligro que los “salvadores” temían más que a cualquier cometa chocando contra la Tierra. O cualquier tsunami arrasando con Nueva York. Era necesario volver a darle a sus profecías la urgencia y angustia que forzaran, no a la gente descreída, sino a los políticos dudosos, a promulgar leyes y regulaciones que volvieran a encauzar fondos a sus arcas.

Las dudas de los políticos eran el eco de las dudas de los científicos honestos que se rebelaban contra tanto abuso deshonesto de la ciencia y la tecnología, y las preguntas que rondaban la mente de la mayoría eran: “¿Por qué tanto apuro? ¿Y si después de todo no es cierto?”. Por eso se hizo emerger al Principio Precautorio. “No es necesario tener la prueba absoluta para tomar acción preventiva. Sólo es suficiente la sospecha. Mejor prevenir que arrepentirse.”

Un dislate. De haber el hombre usado este principio para guiarse, todavía estaríamos saltando de una rama a la otra, con miedo de bajar al suelo a beber agua del río.

Pero las teorías se prueban a favor o en contra por medio del método directo, o por medio del absurdo. Aunque la teoría de la Precaución Ad Extremis no puede demostrarse ni de manera directa ni de ninguna otra forma que no sea un Acto de Fe Irreflexiva, un Salto al Abismo de la Ignorancia, sí puede probarse su inutilidad mostrando lo absurdo que sería su aplicación en algunos casos. Porque si se adopta como norma de comportamiento, se tiene que aplicar en TODOS los casos en que se presenten riesgos que deban evitarse - aunque no se haya podido comprobar de manera científica la existencia de ese riesgo, tal como el nefasto Principio establece.

Veamos entonces una corta lista (extractada de otra con miles de ejemplos) de cosas que se deberían prohibir porque han sido acusadas de alguna cosa. Aunque no se han aportado las pruebas de tales acusaciones, el riesgo está latente y, por PRECAUCIÓN es imperioso prohibirlas:

Lista de Cosas a Prohibir Aplicando el Principio de Precaución

ACTIVIDADES

  1. Industrias de cualquier tipo (usan energía, combustibles y electricidad).
  2. Agricultura: (Altera el equilibrio ambiental y produce creación de ambientes no naturales).
  3. La ganadería: (ídem + conspira contra los derechos animales).
  4. La Pesca: (viola ítem 3 + los pescados contienen mercurio que afecta a los niños).
  5. La Caza: (viola ítem 3 + provoca extinción masiva de especies).
  6. Minería: (altera el ambiente irreversiblemente + provee minerales tóxicos).
  7. Extracción de petróleo y gas: (emiten CO2, SO4, NOx, y otros tóxicos, contribuyen al calentamiento global y lluvias ácidas).
  8. La Construcción: (destrucción de hábitat de animales + extinción + tóxicos + cemento + CO2 + calentamiento global).
  9. El riego en la agricultura: (Los diques y represas alteran negativamente al ambiente).
  10. Potabilización del agua: (El Cloro causa cáncer y emasculación en los varones).
  11. Transporte: de todo tipo (consumen energía, emiten CO2 + accidentes mortales) No habrá más autos, trenes, aviones ni barcos a motor –sólo veleros construidos con maderas que caen naturalmente de los árboles. Se exceptúa al Rainbow Warrior de Greenpeace, los helicópteros del WWF y los barcos de la Royal British Navy)
  12. La cría de pollos y producción de huevos: (actividad ilícita por ítem No.3 + posible nexo con el virus N5H1 de la gripe aviar).
  13. Fábricas de turbinas de viento: (Industrias que consumen energía eléctrica = antiecológico).
  14. Las fábricas de hidrógeno: (usan electricidad para producirlo = antiecológico).
  15. Los Deportes: (usan implementos que han requerido elaboración industrial. El maratón se puede correr, desnudo y descalzo).

    ALIMENTOS

  16. Sal común de mesa (contiene cloro + sodio = cancerígeno + hipertensor).
  17. Todas las Verduras: (contienen diversos cancerígenos conocidos).
  18. Todas las carnes (por ítem No.3 + cancerígenos varios + colesterol + uremia).
  19. Todos los mariscos (contienen mercurio + sodio + cloro + ítem No.3).
  20. Azúcar (peligro de diabetes + cancerígenos varios).
  21. Papas, batatas, Mandiocas (cancerígenos = chaconina, solanina, ácido prúsico).
  22. Raíces de múltiples especies (tóxicos, cancerígenos, alucinógenos, etc).
  23. Lianas y brotes (alucinógenos, narcóticos, cancerígenos + tóxicos neuronales).
  24. Gaseosas de todo tipo (cáncer de esófago, edulcorantes cancerígenos, etc).
  25. Vinos, Cervezas y licores (alcohol = veneno hepático y neurofisiológico).
  26. Cafés y Tés (cancerígenos varios – páncreas, estómagos, próstata, etc).
  27. Hongos, setas y champignones (alucinógenos, hidracinas, cancerígenos, etc).

    MEDICINAS

  28. El 80% de los medicamentos (Son clorhidratos: cloro = veneno).
  29. Antibióticos (son clorhidratos = contienen cloro).
  30. Vacunas. (Se afirma que causan autismo en los niños).
  31. Calmantes (cancerígenos, clastógenos, deformidad de nacimiento).
  32. Antifebriles (cancerígenos, teratogénicos, clastógenos).
  33. Reductores del colesterol (atorvastatin = cancerígeno).

    OBJETOS USO DIARIO

  34. Artefactos electrónicos (Se producen con plásticos = antiecológico).
  35. Acondicionadores de Aire (sus gases destruyen la capa de ozono + usan energía).
  36. Calefactores (usan electricidad o combustibles productores de CO2).
  37. Secadores de cabello (energía + plásticos + metales + asbestos)
  38. La electricidad (Producirla emite grandes cantidades de CO2 y compuestos sulfurosos – los campos magnéticos causarían leucemia).
  39. Los productos lácteos (Se origina en una actividad ilícita como la ganadería)
  40. Los diarios, revistas, libros, y publicaciones de todo tipo (Se usa papel, se talan bosques, se gasta energía, se produce CO2, se emiten dioxinas y furanos)
  41. Ropas y vestimentas (productos de actividades ilícitas No. 2, 3, 4, 5, etc.)
  42. Las viviendas, carpas indias, chozas de ramas, etc. (violan Ítems 6, 7, 8, y 11. Usan elementos prohibidos. Sólo se permiten cavernas naturales).
  43. Las bicicletas, triciclos y monopatines (Se usan minerales, insumos y proce-sos industriales prohibidos)
  44. Todo tipo de calzado (se usan materiales y procesos prohibidos).
  45. Todas las variantes de estos productos prohibidos y sus subproductos.

De acuerdo al postulado del Principio Precautorio, todas las actividades mencionadas más arriba, pequeño muestrario sacadas de una lista de varios miles de ejemplos, ejercen un impacto ecológico irreversible sobre el ambiente, conspira contra el bienestar y la supervivencia de los bichitos del bosque, lo que produce efectos catastróficos sobre la biodiversidad y la irremediable e inminente extinción de todas las especies del planeta, incluida la del hombre.

Esto se está produciendo, por supuesto, a una velocidad “mayor a la que se creía previamente”, en una extensión “sin precedentes en el milenio”, en una extensión “mayor a la previamente calculada”, y se producirá “mucho antes de lo previsto” por los modelos computados. Ah, sí… los modelos. También habrá que prohibirlos porque las computadoras y toda esa energía que consumen es algo antiecológico.

Ahora bien, ¿Permitirían ustedes que a sus niños no se les vacune contra el sarampión, las paperas, la rubéola, la poliomielitis, la tuberculosis, el tifus, la fiebre amarilla…? ¿Se resignarán ustedes a no usar más aspirinas, antiobióticos?... ¿Dejarán que el colesterol se le vaya a las nubes por que le prohíban el clorhidrato de atorvastatin? ¿Qué hará con su tiroides, su presión alta, su artritis, los cálculos biliares, las otitis, los dolores de muelas...?

¿Permitirá que le curen 'manosantas' y curanderos varios, usando medicinas ancestrales de la Pacha Mama? ¿Dejará de lado tratamientos médicos como la resonancia magnética, la tomografía computada, las radiografías, los anestésicos del dentista y sus técnicas indoloras, y se entregará a la acupuntura, la homeopatía, o las Flores de Bach?

No más pasta de dientes ni perfumes, ni desodorantes, ni jabones de tocador, ni detergentes para lavar la ropa, ni más tintorerías, ni zapaterías, ni más ropas, camisas, medias, zapatos… no más pescados, ni corderos, pollos, huevos fritos, poché o revueltos? ¿Ni el asado de los sábados? Se acaba el cine, la Televisión, los videos, el DVD, las vacaciones en playas del Brasil, los viajes a Europa, a Miami…? ¿Saben a lo que se arriesgan estando de acuerdo con el Principio Precautorio?

¿Con qué instrumental les curarán los médicos en hospitales que no tendrán electricidad, ni aparatos, ni medicinas (Imagine un mundo parecido a mi pobre Argentina - ¿no se estremece?).

Entonces, consideren que todo eso es lo que pasaría si el Principio Precautorio se aplicase de la manera en que tiene que aplicarse: honestamente a todas las cosas que son riesgosas y antiecológicas por igual. A todas las cosas que han sido acusadas de riesgosas - sin que se hayan aportado pruebas de que lo son. Porque si vamos a ser selectivos en la aplicación del principio - esto sí, esto no, entonces la estafa se hace demasiado evidente.

¿O la gente ya se ha dado cuenta de que se trata de una estafa? Por si acaso ustedes no habían caído en cuenta del peligro que representa la aplicación de este principio que se usa para decidir lo que ustedes puede comer, comprar, vender, hacer, mirar, etc, entonces piensen otra vez. Está en juego su estilo de vida y las posibilidades de progresar que ustedes tienen - o creen tener.

Propuesta Mundial

El Principio Precautorio es como los mensajes que se recibían en la apertura de Misión Imposible: “se autodestruye en cinco segundos” - después de haber sido escuchado. El mensaje del Principio Precautorio se autodestruye cinco segundos después de haber puesto el cerebro en funcionamiento. La aplicación estricta de este mismo Principio hace que el absurdo Principio de Precaución no pueda ser aceptado.

Es demasiado peligroso para la supervivencia de la humanidad, y no es necesaria la prueba científica para tomar una acción preventiva. El mismo Principio así lo dice – y "donde las dan las toman". Por lo tanto, propongo una campaña mundial para que el Principio Precautorio sea tratado por las Cámaras legislativas de todos los países y sea prohibida su adopción como base de legislaciones y regulaciones de ninguna clase que sea.

Artículo 1º. Se prohíbe la adopción del llamado “Principio Precautorio” por representar un peligro para el desarrollo, progreso económico y mejoramiento de la salud y de la expectativa de vida de la población de los países del mundo, y porque además conspira contra la cultura y el modo de vida nacional.

Artículo 2. Quienes promuevan la adopción de este nefasto Principio serán considerados 'infames traidores' a la patria y culpables del crimen de lesa humanidad y condenados a educarse y estudiar filosofías Humanistas y ciencias en serio.

Artículo 3. De forma, etc, Archívese, ejecútese a los culpables y vayamos a casa a seguir trabajando en algo útil para la sociedad.”

Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC

Jueves 1º de Junio 19.30 hs.
Sala del IMPO.Germán Barbato 1373.
Organizado por Uruguay de las Ideas.
www.uruguaypiensa.org.uy
Transmitió on line Montevideo.com


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