PARTES - E-mail - CORREO - EL LIBRO - ARTíCULOS - AMAZONAS - CLIMA - ENERGÍA - ENGLISH VERSION - PILOT NOTES - LINKS


¿Quién asesora a los
elefantes en el pantano?

por Eduardo Ferreyra

El gobierno argentino respondió a último momento la demanda de Uruguay ante el Tribunal Arbitral del MERCOSUR con argumentos que parecen una tomadura de pelo a los jueces que deberán analizar el caso. ¿Otro papelón en ciernes?

Finalmente, antes de que el referí tocase el pito dando por terminado el partido, y ya en tiempo de descuento, la Cancillería Argentina llegó jadeante a presentar su descargo por la demanda Uruguaya por los daños causados por los cortes de rutas y puentes. Uruguay aduce que Argentina violó el artículo 1º del tratado de Asunción, donde se deja bastante claro que los países miembros del MERCOSUR deben garantizar el libre tránsito de mercaderías por sus territorios. De acuerdo a La Nación:

Fuentes de la Cancillería informaron a LANACION.com que en la respuesta que se entregó hoy en el tribunal arbitral del Mercosur el Gobierno negó todas las imputacio-nes que le hizo Tabaré Vázquez.

El consejo de todo abogado “sacapresos” es aconsejar a su defendido “niegue todo –después veremos”. Veremos como hacemos para pagar, digo yo, porque no se trata de migajas precisamente.

En el descargo la Argentina sostuvo que “la libertad de expresión tiene jerarquía constitucional” para defender así la protesta de los ambientalistas de Gualeguaychú y de Colón que durante gran parte del verano pasado bloquearon las rutas y puentes internacio-nales que conectan esas ciudades con las uruguayas Fray Bentos y Paysandú.

Resultaría importante que la Cancillería especifique en cuál jerarquía constitucional coloca a los obreros petroleros que protestaron en Santa Cruz, o los que protestaban en la ruta 2 a mar del Plata, o a los obre-ros ferroviarios de la Capital Federal, a quienes molieron a palos. No quisiera creer que aquí el gobierno aplica el antiguo dicho Español, “... Y vinieron los moros y nos molieron a palos, porque Dios protege a los malos –cuando son más que los buenos.”

En este caso ¿quiénes califican para ser los buenos y quienes resultan ser los malos?. Esto me está sonando muy Orwelliano, recordando que los cerdos cambiaron el lema: “Todos los animales son iguales,” añadiéndole entre gallos y medianoche el “...pero algunos son más iguales que los demás.” Malo, malo. Mala tos le siento al gato.

De esta manera, el Gobierno consideró “legítimo” ese derecho de peticionar y argumentó que la posición de Vázquez se tornó “abstracta” porque el corte ya no existe más.

Esta es, sin dudas, una de las más espectaculares tomadas de pelo que se les pueda hacer a los jueces del MERCOSUR. Los jueces saben que los países de la región se rigen por constituciones donde no hay dema-siado lugar para menearse a la hora de hacer interpretaciones de sus artículos. Por de pronto, en la Cons-titución Argentina se destaca, no uno sino varios artículos que se debieron respetar (perdón, me rectifi-co: se DEBEN respetar SIEMPRE), entre ellos el 11, el 14 y el 22, además del Artículo 1109 del Código de Civil que dicen, de acuerdo a lo que oportunamente publicáramos es este mismo sitio en el mes de febrero, y que copio a continuación:

Artículo 11: “Los artículos de producción o fabricación nacional o extranjera, así como los ganados de toda especie, que pasen por territorio de una provincia a otra, serán libres de los derechos llamados de tránsito, siéndolo también los carruajes buques o bestias en que se transporten; y ningún otro derecho podrá imponérseles en adelante, cualquiera que sea su denominación, por el hecho de transitar el terri-torio”.

Artículo 14: dice que todos los habitantes de la Nación tienen derecho a “entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino”. Lo que conjugado con el Artículo 20 se hace extensivo y de aplicación a los camiones chilenos, propiedad de empresas chilenas, quienes se encua-dran en este último Artículo, que se inicia diciendo “Los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano”.

Por su parte, el Código Civil, en su artículo 1109 dispone, parcialmente, que “Todo el que ejecuta un hecho, que por su culpa o negligencia ocasiona un daño a otro, está obligado a la repara-ción del perjuicio”.

Por último, como para dejar claro que las acciones llevadas a cabo hasta ahora por este movimiento ambientalista es de una ilegalidad e ilicitud manifiesta (lo que deja abierta las puertas a justificadas demandas judiciales por daños y perjuicios causados durante la comisión de un delito, el artículo 22 de nuestra constitución expresa con claridad:

Artículo 22 - El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autorida-des creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición.

Los jueces del MERCOSUR conocen estas leyes y estas disposiciones que el gobierno argentino no podía ignorar. La intención del gobierno de justificar los cortes de ruta apelando a una supuesta libertad de expresión es inadmisible, dado que esa libertad de expresión no les fue concedida a otros grupos que hacían uso del legítimo derecho de protes-tar y manifestarse y peticionar –que el mismo gobierno reconoce pero que denegó de manera arbitraria, provocando reacciones que causaron heridos y hasta un muerto. A los jueces del MERCOSUR no les gustará, como no les gustó a los de La Haya, que los tomen por tontos.

Además, según adelantaron voceros de la Cancillería a este medio, en el descargo el Gobierno dejó asentado que “siempre hubo vías alternativas para la circulación y que los cortes fueron puestos en conocimiento” de las autoridades del país vecino.

Los cortes no se tienen que poner en conocimiento del país vecino --los cortes se deben impedir! Y se debe garantizar el libre tránsito de acuerdo a lo que se firmó en el Tratado de Asunción del Mercosur! Los jueces van a decir: "Hermano, si firmaste, tenés que cumplír... o pagar las consecuencias de tu incumplimiento." La vieja máxima: "El que rompe, paga." Tomo y obligo. (Me dan ganas de llorar).

Claro, las vías alternativas al viaje de 407 kilómetros entre Santa Fe y Fray Bentos era viajar por la provincia de Santa Fe, hasta Resistencia (562 km), cruzar a Corrientes por el puente, llegarse hasta Posadas y bajar por Apóstoles, Santo Tomé, y Yapeyú hasta Uruguaiana, (700 km), cruzar a Brasil por el puente y bajar luego por la costa del Río Uruguay hasta ingresar a Uruguay: Bella Unión, Belén, Salto Paysandú, y Fray Bentos (820 km) para un total de 2082 kilóme-tros. La diferencia por esa alegre vía alternativa que generosamente concedía el gobierno argentino es de 1675 km –más o menos la distancia que hay entre Chile y Santa Fe. El flete y el aumento de costos, por supuesto, a cargo de los Chilenos, o Uruguayos, o Brasileños, etc, etc. Nosotros?, argentinos...

Eso sí: todo muy democrático.

¿Se acuerdan del argumento de la Cancillería?:

“… la posición de Vázquez se tornó “abstracta” porque el corte ya no existe más.”

Es como decirle al juez, “Usía, la acusación de asesinato se ha tornado “abstracta” y no me puede conde-nar porque el muerto ya está enterrado. Creo que los jueces se reirán un rato con esta payasada. No se cuantos jueces son pero si no hay un juez argentino en el tribunal (como lo hubo en La Haya), esta vez perdemos por una goleada a CERO. Y nos saldrá carísimo!

Volvemos a preguntarnos: ¿Quién demonios asesora a la Cancillería? ¿Se harán responsables por el asesoramiento? Es imprescindible, antes de que esto siga adelante y se convierta en una verdadera catástrofe, que se inicie un Movimiento de Recuperación de la Dignidad y Seriedad en materia de Relaciones Internacionales y se presente una demanda, ante los tribunales federales que corresponda, contra la Asamblea Ciudadana de Gualeguay-chú y a los asesores legales de la Asamblea (el CEDHA) por los daños y perjuicios causados y que, de acuerdo al artículo 1109 del Código Civil, se condene a los procesados a indemnizar al estado Uruguayo, a los camioneros y particulares Chilenos, Brasileños y Uruguayos, como así también a los turistas argentinos por los daños e inconve-nientes provocados por una actitud delincuencial irracional.

No tenemos por qué los ciudadanos argentinos hacernos responsables por aventuras de inconcientes grupos de irracionales piqueteros. Hay que decir basta!

Ah! me olvidaba. También se debe incluir entre los acusados a nuestros amigos de Greenpeace, como "autores intelectuales, instigadores y partícipes necesarios" en la comisión del delito de sedición, daños y perjuicios. Total, con lo que han recaudado con el escándalo les sobra para pagar varias demandas de este tipo.

Eduardo Ferreyra

Presidente de FAEC


Grabe este artículo como PDF



Deje su comentario sobre el artículo:


Volver a la página Política y Ecologismo              Volver a la página Artículos

Vea el tiempo en Argentina

Vea desde donde nos leen
Locations of visitors to this page

Free counter and web stats
¿Desde qué países nos visitan?
¿Quiénes son los visitantes?