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Informe Atucha II de Greenpeace:
Cúspide del Delirio Desinformador

Greenpeace elaboró su Informe “Atucha II vs. Energía Eólica” con la convicción de que todo el mundo se tragaría sus errores y exageraciones, como ha venido sucediendo desde la formación de dicha banda eco-terrorista. Las cosas son bastante diferentes, como se expone en este informe de FAEC.


El Informe de Greenpeace (clic aquí para su versión original en PDF) tiene una serie de inexactitudes que merecen ser comentadas, porque la mayoría de lo que se expresa allí está sacado de contexto, o es una deformación lisa y llana de la verdad y de los datos técnicos y científicos sobre la energía nuclear y la energía eólica. Más que la ciencia, el informe Greenpeace Atucha es una clase de corrección política y una expresión de deseo de que los ignorantes se tragarán el anzuelo.


Hechos Concretos irrefutables

Las centrales nucleares Atucha I y Atucha II (de 350 y 692 MWh respectivamente), sin emisión de gases de invernadero y construida en un área de unas 20 hectáreas, producen unos 1000 MWh las 24 horas del día, día y noche, semana tras semana, todo el año (con interrupciones de 30 a 40 días para mantenimiento cada 18 meses).

Usando turbinas de energía eólica – que rinden
sólo el 30% de su capacidad debido a la naturaleza fluctuante del viento – serían necesarias 3.555 turbinas de viento de 750 KWh de capacidad, o 2.666 turbinas de 1 MWh cada una, o 1,333 turbinas de viento de 2 MWh de capacidad cada una, para producir la misma cantidad de electricidad que entregan Atucha I y II.

Degradación del Paisaje

Cualquiera de estas cifras - 3.555/2.666/1.333 – involucra la degradación de considerable extensiones de paisajes con estructuras de 30 a 50 metros de altura, sus cables de tensión asociados, sus caminos de accesos, sus definitivas bases de cemento incrustadas en la roca, sus subestaciones de transformación eléctrica, etc.

Como una “granja eólica” pueden incluir entre 1 a 400 o más turbinas, un promedio de 50 turbinas por granja sería razonable. Se comprueba que para producir la misma cantidad de electricidad que el centro Atucha I-II, son necesarias entre 71 y 26 granjas de 50 turbinas cada una, depen-diendo del tipo de turbinas, entre 750 MWh y 2,0 MWh. Son entre 71 y 26 paisajes echados a perder definitivamente. ¿Qué cantidad de área nacional sería arruinada de esta manera? Por la especial ubicación de los Parques Eólicos (lugares elevados en las serranías o partes más elevadas de las llanuras) estos esperpentos visuales son visibles desde unos 30 kilómetros a la redonda. Ello significa que cada granja eólica
arruinaría 2.826 kilómetros cuadrados de territorio nacional. Pero hay quienes, como Greenpeace, que consideran que las granjas eólicas son bonitas y atraen al turismo.

Multiplicando estos 2826 km2 por 71 (si se usan turbinas de 750 KWh) el paisaje perdido para el país sería de 200.646 km2, una superficie equivalente a más de 10 provincias de Tucumán, o la tercera parte de la República de Chile. Pero esto es
sólo el territorio necesario para producir la energía que proveen las dos Atuchas, que “arruinan” sólo 20 hectáreas. Entonces, ¿Qué cantidad de territorio será necesaria para instalar la cantidad de parques eólicos propuestos por Greenpeace? No lo va a creer, de manera que haga sus propios cálculos, basados en datos conocidos. La propuesta de Greenpeace, de acuerdo a su Informe de marzo de 2004, “Atucha II versus Energía Eólica”.
“La propuesta de Greenpeace es que los 480 millones de dólares que restan para la obra de Atucha II se destinen a impulsar un plan de corto plazo para el desarrollo de una industria eólica local. Dicho plan debe tener como meta de corto plazo alcanzar uno (sic) 300 MW para el 2007 y los 3.000 MW para el 2013. Tales objetivos y sus líneas directrices para un programa de esa naturaleza hemos presentado en el informe "Energía Eólica: 3000 MW en el 2013" que incluye un análisis de corto plazo por la Cámara Argentina de Generadores Eólicos (CADGE).16 “
Introducción a la Verdadera Energía Eólica

Las turbinas de viento modernas vienen en una gran cantidad de tamaños, desde pequeñas unidades de 100 watts diseñadas para suministrar energía a hogares individuales o cabañas, hasta las gigantescas turbinas con aspas de más de 50 metros de diámetro, que generan entre 1 y 2 MWh (megawatts) de electricidad. La gran mayoría de las turbinas actuales son del tipo eje horizontal con tres aspas, entre 15 y 45 metros de diámetro, produciendo entre 50 y 350 KWh (kilowatts) de electricidad (1 MWh = 1000 KWh = 1.000.000 watt/h). Las hay de mayores dimensiones, de mejor ecuación costo/beneficio y de mayores precios.

El principal productor de turbinas de viento es Dinamarca, que desarrolló la industria y la actividad mediante grandes subvenciones y subsidios a la energía eólica. En 2003, el gobierno de Dina-marca anunció la suspensión de dichos subsidios habiendo comprobado la poca eficiencia de este tipo de energía, que encarece los costos de electricidad para el usuario. Aunque el viento el gratis, los subsidios que permitieron florecer a la industria eólica provienen de los usuarios y contribuyentes de impuestos que pagan más caro la electricidad que usan.

La ubicación de las turbinas en el terreno es un factor muy importante y que tiene una capital influencia en el desempeño de las máquinas. En general, la velocidad del viento aumenta con la altura. Esta es la razón por la que las turbinas están montadas en la parte más de alta de una torre. Las limitaciones en la resistencia de los materiales disponibles en la industria han limitado la altura de la mayoría de las torres a unos 30 o 45 metros. En los parques eólicos, las turbinas están espaciadas entre sí por intervalos de
entre 5 y 15 veces el diámetro de sus aspas, conocido como “área batida” o “swept area”, que es el área de terreno alrededor de la turbina. Esto es imprescindible para evitar que la turbulencia de una turbina afecte el flujo del viento a las demás turbinas.

DATOS TÉCNICOS

La siguiente información técnica está extraída del sitio de Internet de
Vestas Wind Systems, la más grande de las compañías Danesas fabricantes de turbinas de viento – y quizás la más grande del mundo. En su página hallamos la siguiente información:
http://www.vestas.com/

Vestas recibe una gran orden de
turbinas V90 para el Mercado Alemán

“Vestas Wind Systems A/S ha recibido una orden de 31 unidades de la turbina V90-2.0 MW a través de su subsidiaria Alemana Vestas Deutschland GmbH. La orden fue realizada por WKN Windkraft Nord AG, ubicada en Husum, y tiene para Vestas un valor de aproximadamente 70 Millones de euros.”

Vestas nos entrega también una hermosa fotografía de su molino V90 que quiero compartirla con ustedes.



Esto significa que cada turbina de 2.0 MWh
cuesta $2,258 millones de Euros, o $2,71 millones de dólares. Luego de visitar la página de Vestas Wind Systems donde figuran los datos de la turbina V-90 encontramos sus características técnicas, de las que hemos extractados datos relevantes y los dos más importantes los destacamos en rojo:

http://www.vestas.com/produkter/v80/v80_UK.html

Vestas V90-2.0 MW

Rotor

Diámetro:            80 m
Área batida:        5.027 m2
Velocidad de giro:        16,7 rpm

Torre:
Altura del cubo (aprox):        60 – 70 – 78 – 100 m

Peso:               60 m           67 m              78 m           100 m
Torre:            110 ton        130 ton        170 ton        220 ton
Contenedor: 61  ton        61 ton            61 ton        61 ton
Rotor:              34 ton         34 ton           34 ton        34 ton
TOTAL :        205 ton        225 ton        265 ton        315 ton

Como el rendimiento útil o entrega efectiva de energía de las turbinas de viento es de 30% de su “capacidad instalada”, estas turbinas de 2.0 MWh proveen 600 KWh de energía aprovechable, o 0,6 MWh.

Para conseguir producir los
3.000 MWh “efectivos”, realmente utilizables por la red interconectada, prometidos por Greenpeace para el año 2013, se tendrá que usar una cantidad de turbinas de 2. 0 MWh, que determinaremos aplicando la “regla de tres simple”:

0,6 mWh ---------- 1 turbina
3.000 mWh ------ X

3.000 x 1 / 0.6 = 5.000 turbinas

El costo de estas turbinas, a
$2,71 millones de dólares cada una, significa una inversión de $2.710.000 x 5.000 = $13.548 Millones de dólares. Repase el cálculo las veces que crea necesario. Greenpeace dice que podría hacerlo con sólo $3.050 millones de dólares. ¿Deliran… o mienten?

Las turbinas deben estar espaciadas entre sí por una distancia de entre 5 a 15 veces el diámetro de sus aspas. El modelo de
V90-2.0 MW de Vestas Winds Systems (el modelo que tiene mejor ecuación costo/beneficio entre turbinas de viento) tiene un diámetro de aspas de 80 metros, por lo cual hace que dichas turbinas tengan que estar espaciadas entre 400 y 1200 metros.

Para darles la mejor de las oportunidades a la energía eólica (y a la propuesta de Greenpeace) vamos a tomar a la menor de las separaciones entre turbinas (5 veces el diámetro de las aspas) por lo que la distancia entre turbinas será de
400 metros. Esto es el “área batida” o superficie de cada turbina, y es igual a 160.000 m2, de manera grosera unas 15 hectáreas. (1 há = 10.000 m2).

De todas maneras, recuerde que si los estudios técnicos determinan que por la configuración geológica y geográfica la distancia entre turbinas debería ser de 800 o 1200 metros, el resultado final de nuestros cálculos deberá ser multiplicados por 2 o por 3.

Como 1 km2 = 1.000.000 m2,
la cantidad de turbinas permitidas es de 6,25 por km2, resultado que sale de dividir 1.000.000 m2 por 160.000 m2.

Para saber la cantidad de territorio necesario para producir los 3.000 MWh de energía eólica afirmados por Greenpeace, multiplicaremos las 6,25 turbinas por km2 por la potencia entregada por turbina, para conocer la energía lograda por km2:

6,25 x 0,6 MWh = 3,75 MWh [Potencia por Km2].

Nueva regla de tres simple:

3,75 MWh ----- 1 km2
3,000 MWh ---- X

Resultado: 3.000 MWh serán provistos por:

X = 3.000 MWh x 1 km2 / 3.75 MWh = 800 km2

RESUMIENDO

1) 800 km2 serán necesarios para producir los 3.000 MWh prometidos por Greenpeace.

2) Esto costará
$13.548 millones de dólares, a precios actuales de mercado.

3) Una central nuclear de 1000 MWh de última tecnología, como las producidas por INVAP, la exitosa empresa estatal argentina, (digamos del tipo “pebble bed” como se están construyendo en Sudáfrica y China), costaría no más de $1.100 millones de dólares, de manera que para producir los 3000 MWh que quiere Greenpeace, a un costo de
$13.548 Millones, con $3.300 millones obtenemos la misma energía, a casi una cuarta parte de lo que Greenpeace propone gastar. Además, nos ahorramos 799,97 km2, que se pueden utilizar para sembrar soja transgénica (matando dos pájaros de un tiro: cosechamos unas 27.989,5 toneladas de soja - $5.281 millones de dólares - y hacemos rabiar a Greenpeace.)


NOTA DE FAEC:

Después de la publicación de este informe el día 1º de junio pasado, hemos recibido varios emails de lectores, todos ellos técnicos en energía nuclear, haciéndonos notar acertadamente que INVAP no produce reactores de potencia, sino solamente reactores experimentales como el que contempla el contrato con Australia, y que el costo del KWh instalado de las centrales nucleares es de $1.100 dólares, es decir igual al de las turbinas eólicas. Hemos realizado las correcciones indicadas. Reproducimos entonces las observaciones que se nos hizo llegar al respecto:

Carlos Grant, de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) nos hace notar los siguiente:

Aquí ha habido un error en las cuentas, (70 millones de Euros) / 31 da 2.258 millones de euros para cada turbina. Y con el cambio a 1.20 dólares por Euro resulta 2.71 millones de dólares por turbina de 2 MW. Pero si tenemos en cuenta que cada turbina rinde un 30% son 0.6 MW efectivos por turbina, con lo cual obtenemos un costo de 2.71/0.6 = 4.52 millones de dólares por cada MW efectivo.

Para 1000 MW efectivos (que serían aproximadamente nuestras dos centrales nucleares) el costo asciende a 4520 millones de dólares.

Y para 3000 MW efectivos tenemos 13500 millones de dólares. El costo de 27900 millones de dólares que ustedes dan es erróneo a causa de haber evaluado mal el costo de las turbinas en dólares. Pero de todos modos los 13500 millones de dólares para 3000 MW es carísimo.

También es incorrecto el costo de la energía nuclear instalada. Una central nuclear tiene un costo de alrededor de 1000 a 1500 dólares por Kw instalado. Atucha II costó unos 1700 millones de dólares, pero resultó cara, pues el gobierno militar de ese momento prefirió gastar más para no tener que firmar el tratado de no proliferación de armaas nucleares, cosa que sí exigía en ese momento Canadá para vendernos un CANDU a 1200 millones de dólares. Pero ahora se abarataron los costos.

Por lo tanto, los 3000 MW efectivos en energía nuclear costarían unos 3000 a 4500 millones de dólares, lo cual ya es la tercera parte de lo que cuesta lo mismo en energía eólica. Es decir, la conclusión a la que ustedes llegaron es más o menos la misma. En cuanto a los cálculos sobre la superficie cubierta por las turbinas eólicas, su impacto ambiental y otros efectos, creo que son correctos.

Sigan adelante, pues el mundo necesita mucho de los "ecologistas escépticos" y los que hacen de la ecología una ciencia centrada en el rigor científico y al servicio del ser humano.

Carlos GRANT

Por su parte, Carlos Giménez, también de la CNEA, nos envió el siguiente email:

Estimados de FAEC:

Lei su artículo rápidamente, es muy bueno, detecté algunas imprecisiones en esta frase:

"Una central nuclear de 1000 MWh de última tecnología, como las producidas por INVAP, la exitosa empresa estatal argentina, (digamos del tipo "pebble bed" como se están construyendo en Sudáfrica y China),..."

Invap no produce centrales de potencia, sólo ha construido reactores experimentales. El diseño avanzado de reactor es el CAREM (diseño avanzado de CNEA e INVAP), de 150 MWe (Mega Watts eléctricos) o 300 MWe, módulos comerciales, que al igual que el PBMR se pueden agrupar para conformar una planta de alrededor de 1000 MW. Su costo de capital es de alrededor de 1100 U$s por Kw instalado, o sea 1100 millones de dólares para una planta de 1000MWe.

Estamos peleando por la construcción de un prototipo de 27 MWe, al igual que lo están encarando los Sudafricanos o los Coreanos, este diseño es el que nos proyectaría como desarrolladores de tecnología nuclear avanzada al mundo. Estamos en franca competencia con los diseños de los países mencionados y con el IRIS de Westinghouse (USA).

Creo que el ejemplo hoy más real y contundente es el de Finlandia, va a construir un reactor de 1600 MWe (diseño EPR de Framatom,) por 1800 millones de dólares. Es el país mejor ranqueado en preocupación por la ecología y con menor corrupción y con un muy alto nivel de vida. (hay un artículo sobre Finlandia en La Nación del lunes pasado del ministro De Bido, no recuerdo si se escribe así, tengo el diario en el hotel, alli están las referencias sobre Finlandia ) Creo que este botón sobra como muestra!!

Para los costos de generación y capital de distintas fuentes puede visitar: http://www.world-nuclear.org/opinion/opinion.htm donde va a encontrar incluido el costo de la intermitencia (eolica y solar) y el costo ecológico.

Allí va a encontrar noticias sobre la aceptación de la energía nuclear en Suecia, que marca tendencia.

Muchas gracias por seguir aclarando temas y desenmascarando cretinos.

Un abrazo

Marcelo Giménez



LO PEOR DE LA MENTIRA

En su informe 2004 “Atucha II versus Energía Eólica” Greenpeace se extiende sobre los costos extras derivados del funcionamiento de Atucha:
Si quisiéramos comparar sólo los montos que restan invertir en Atucha II, dando por perdidos los 3.050 millones de dólares ya gastados, tendríamos una cifra de 746 millones de dólares. Eso alcanzaría para instalar unos 838 MW de potencia eólica y producir anualmente 2.276 GWh. Esto es la mitad de lo que promete Atucha II, pero aún faltan incluir en los costos de Atucha II los costos operativos, el combustible nuclear, el suministro de agua pesada, etc.! Y creyendo que nos hemos tragado el cuento hace la pregunta: ¿Qué pasa si se invierte ese dinero en energía eólica?
Si se colocase ese monto total de dinero, 3.796 millones de dólares, en energía eólica (aerogeneradores o molinos eólicos) se podría alcanzar una potencia instalada de unos 4.265 MW.
Hemos demostrado más arriba que para instalar los 3.000 MWh propuestos por Greenpeace, serán necesarios $13.548 Mil Millones de dólares, de manera que instalar 4.265 MWh con sólo 3.796 millones es uno más de los abundantes desvaríos que Greenpeace demuestra de manera continua. ¿Desvaríos o mentiras malintencionadas?

Dicen que
“cuando no se dice toda la verdad, se está diciendo una mentira completa”. Greenpeace omite cuidadosamente mencionar un factor sine qua non para conectar un parque eólico a la red interconectada nacional: es imperativo la construcción de estaciones de generadores eléctricos convencionales (de gas o fuel oil, etc) para proveer de energía a la red en los momentos en que el “parque eólico” no suministra electricidad.

Como el período de
no provisión de energía eólica es de 70% del tiempo real, los generado-res eléctricos convencionales (quemando fuel oil, gas natural, carbón u otros combustibles), deben funcionar el 70% del año entregando la “electricidad eólica prometida”- pero no entregada, y el 30% restante deben permanecer funcionando en “standby”, es decir, en reserva, gastando combustible inútilmente (¿y los gases de invernadero, Greenpeace?) esperando el momento del día en que los molinos no produzcan energía, ya sea por falta de viento, o por exceso del mismo. Greenpeace no dijo toda la verdad. Mintió todo el tiempo.

Esos costos tienen que incluirse entre los costos de generación eólica, pero si Greenpeace lo hiciere, sus argumentos económico-financieros carecerían de toda validez. Si la energía eólica no recibiese fuertes subsidios no podría competir con ninguna otra clase de generación eléctrica, aún con la fotovoltaica. Esto no lo dice Greenpeace, por lo tanto
Greenpeace miente al decir que la energía eólica es más barata que la convencional o la nuclear.

Pero el delirio de Greenpeace va in crescendo y en su informe se despacha con lo siguiente:
Aún en el caso que sólo quisiéramos comparar lo gastado hasta ahora en la obra de Atucha II, unos 3.050 millones de dólares, se lograría con ese monto instalar unos 3.427 MW de potencia eólica los que generarían anualmente unos 9.300 GWh.

Esto es un 80% por encima de lo previsto que genere Atucha II.
Se prevé que Atucha II genere 6,132 GWh anuales. Lo puede hacer porque funciona las 24 horas de día, semana tras semana. Veamos la factibilidad de lograr esta cantidad con el viento de Greenpeace:

Usando la regla de tres simple, podremos obtener el precio de MW instalado. Si 3.427 MWh se instalan con $3.050 millones, entonces el precio del MegaWatt eólico es de $889.991,24, según los cráneos de Greenpeace.

Pero ya vimos que el costo de la turbina eólica V90-2.0 MWh es de $2,71 millones de dólares ($1,355 millones el MWh - o $1.355 por KWh), por lo cual el “precio Greenpeace” de $889.000 ($1.901.000 dólares más barato que la mejor turbina existente, la V90-2.0 MW) parece algo surgido de una fantasía delirante. Los números no mienten. Los delirantes como Greenpeace acostumbran a hacerlo. De manera impune, hasta ahora. En materia de política energética, ante una crisis nacional, la Justicia no tendría que actuar de oficio?

Greenpeace dice en una llamada de pie de página en su informe que:
(11 Adoptando un costo de instalación eólica de $ 890 dólares el kW instalado. Es el valor asumido por la consultora BTM para realizar su pronóstico global para el 2007 en “World Market Update 2002”.) ¿Cuál habrá sido la negociación en la que intervino la “consultora BTM”, y para quién se hizo esa consulta? Es sabido que BTM Consult ApS es una consultora Danesa que trabaja estrechamen-te con Vestas Wind Systems (según trabajos de consultoría que aparecen en la página de Vestas como realizados por BTM). No hay nada malo que una fábrica de turbinas de viento contrate a una consultora especializada en energía eólica para desarrollar su negocio. Pero recordando aquello de “una mano lava a la otra, y entre las dos se roban la torta…” decidimos saber un poco más, y fuimos a buscar en Google el World Market Update 2002. Por desgracia, sólo están el Market Update de 2001 (que era gratis) y el de 2003, que cuesta $450.00 dólares.

En la página de Paul Gipe, de Renewable Energy World, se comentan los resultados del informe de 2001, de donde hemos extraído interesante información que debería hacer sonrojar a quienes redactaron el Informe Atucha de Greenpeace. De los informes de la consultora BTM, se observa que Vestas Wind Systems está a la cabeza mundial de los fabricantes de turbinas de viento, seguidos de GE Wind Energy, Enercon, Gamesa, NEG Micon, Bonus, Repower, Made, Nordex y Mitsubishi. Entre la mucha información hallada allí, nos enteramos de lo siguiente referido a costos por KWh instalado:
“BTM basó sus estimaciones del resultado total de la industria en costos de instalación de $761 por KWh instalado. Aún en los Estados Unidos, en donde los grandes proyectos ganan ostensiblemente con la economía de escala, los costos instalados – a menos los anunciados públicamente – son mucho mayores. Ya sea que las declaraciones de los desarrolladores eólicos sean creíbles o no, ellos mismos informan de costos instalados por encima de $1.000 dólares por KWh. El promedio de tres proyectos, representando un total de 350 MW en Texas y Pennsylvania, fue de $1.100 dólares por KWh, de acuerdo a los dueños de los proyectos.” Luego, mostrando que los esfuerzos de Greenpeace no han dado los resultados con que ellos se pavonean, nos dice Paul Gipe:
Mercados Míticos

"Sudamérica, especialmente Argentina y Brasil, continúan desilusionando. Como China, estos mercados son perennes y también erráticos. Casi al mismo tiempo en que los gobiernos anuncian sus intenciones de nuevas instalaciones, la realidad se hace presente y los nuevos y caros proyectos comienzan a evaporarse.”

La Realidad se hace presente

¿Qué quiere decir Paul Gipe con “la realidad se hace presente”? nada más que eso: Cuando la realidad se hace presente, el sueño de la energía eólica se hace añicos, se evapora, en especial en países con severas crisis energéticas, y el escaso dinero es preferible invertirlo en fuentes de energía conocidas, seguras, y más baratas que los molinos de viento. Los molinos fueron útiles durante siglos, y sirvieron para que, además de moler harina, Don Quijote se lanzara contra ellos lanza en ristre… como hace Greenpeace contra la energía nuclear. Cosas vederes, Sancho, que no habrás de creerlas!

Otra de las numerosas inexactitudes que propala Greenpeace es el tema de la mentada limpieza y carácter ecológico de la energía eólica, y la falta de daño al ambiente – si es que desdeñamos la muerte de pájaros y aves migratorias que atraviesan en sus vuelos anuales los parques eólicos. Dice el informe Atucha II:
En la ecuación deberíamos incluir que la energía eólica permite producir electricidad limpia y sin riesgos. Sin producir residuos nucleares ni emisiones que afectan a la atmósfera. Genera una industria con un alto nivel de empleo y basada en un recurso natural inagotable. Como es de costumbre, no menciona Greenpeace que para construir una turbina de viento es necesario usar materiales y energías que contaminan el ambiente. De un breve análisis de la energía producida por un “molino de viento”, se comprueba que no es la suficiente para fabricar otra turbina, por lo que es necesario usar la energía adicional proveniente de fuentes “contaminadoras”. En otras palabras:

La energía eólica no es autosustentable!

Más adelante, el informe Greenpeace Atucha II nos provee otra muestra de la desinformación acostumbrada:
Según el Worldwatch Institute, para producir 1 TWh (1.000 GWh) de electricidad por año se requieren 100 trabajadores en la industria nuclear y 542 trabajadores en la industria eólica. Es decir, Greenpeace se saca de encima la responsabilidad de ese cálculo y se la pasa al Worldwatch Institute, otra organización que bien baila en el tema. No es de extrañar entonces que la energía eólica sea más cara que la nuclear, cuando tiene costos laborables cinco veces más altos. De acuerdo a las últimas informaciones, en el año 2002 el costo de producir 1kwh de electricidad mediante reactores nucleares era de $0,017 o 1,71 centavos de dólar. El costo de producción de electricidad nucleoeléctrica ha estado cayendo desde 1987, desde 3,84 cents/kwh, a los actuales 1,71 centavos/kwh. También estuvo cayendo el precio del combustible nuclear, por la caída del precio internacional del uranio debido al descubrimiento y explotación de inmensas reservas en Canadá y Australia. Aquí el gráfico de la disminución del costo de la electricidad nuclear.




Interesante es lo que nos dice la consultora BTM sobre los costos de Operación y mantenimiento (O&M) para los modelos Dinamarqueses de turbinas:
“BTM informa que los costos para la vida útil de modelo Danés de 55 KW, ahora de 20 años de edad, es de € 0.03/kWh; (Euros = 1,20 dólares); para el modelo de 150 KW, € 0.02/kWh; y para la clase de 225 a 500KW, es de € 0.01-0.015/kWh.” En pocas palabras, el mantenimiento y costo de operación de las turbinas es igual o superior al costo de la electricidad nuclear de 1,71 centavos/kwh en los Estados Unidos. No nos debe sorprender entonces que la energía eólica deba recibir grandes subsidios para poder competir con las otras fuentes de energía. Lo que sí debería sorprendernos es que todavía haya gente en los gobiernos que sigan autorizando esos subsidios y cargándoselos a las espaldas de los desprevenidos contribuyentes.

Por otra parte, si lo que Greenpeace quiere insinuar es que la energía eólica produce más puestos de trabajo que la energía nuclear
, está mintiendo descaradamente – una vez más. En sus cálculos no ha incluido a los trabajadores de todas las industrias y servicios relacionados con la industria nuclear, los miles de pequeñas fábricas y talleres que proveen insumos y productos “calidad nuclear”, que llevan una carga de tecnología de avanzada que no se compara con la tecnología de las turbinas de viento. Pero si hubiese incluido a estos trabajadores, entonces su propaganda no podría hacerse.

Como ser, el ingreso de divisas al país proveniente de la tecnología nuclear nacional es infinitas veces más alto que el provisto por la energía eólica que es:
CERO. Veamos un informe de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) sobre la producción de agua pesada en Argentina:

Hasta la fecha, se han producido en la PIAP 650 toneladas de agua pesada grado reactor, las que fueron exportadas al exterior en un 90% (principalmente a Canadá y Corea del Sur) y el resto destinadas a atender las reposiciones a las centrales nucleares argentinas.

Porcentajes y Estadísticas: Mentiras Elegantes

Finalmente, llegamos a la parte del Informe Atucha II donde las cosas no son vistas con la misma perspectiva o sacadas de contexto:

  • ·El actual auge de la energía eólica se debe a sus cualidades ambientales, económicas y su capacidad de generar empleo rápidamente. Esta energía ha crecido durante los '90 en un promedio del 25% anual mientras que la energía nuclear sólo creció un 0,5% anual. En los últimos 5 años el crecimiento de la energía eólica estuvo en un promedio del 32% anual.
Quienes no hemos olvidado la aritmética de la primaria, sabemos que los porcentajes son una cosa y las cifras concretas son otra sin relación con los porcentajes. Para muestra sirva un botón:



El gráfico nos fue provisto por Paul Gipe, ardiente promotor de la energía eólica, cuyo link a su página web fue dado más arriba. Se trata del crecimiento mundial de la energía eólica instalada desde 1983 hasta el 2001. La curva es bien pronunciada, y a primera vista parece impresionante. Pero la escala de la derecha nos muestra que la potencia instalada aumentó desde 1984 al 2001 desde casi 300 MWh hasta 28.000 MWh, y la producción eléctrica anual desde 100 MWh hasta 7.000 MWh. Notable avance, por lo menos para una energía cara e ineficiente.

Para una significativa comparación, la provincia de Ontario, Canadá, tiene 15 reactores nucleares que produjeron un total de 63.254 GWh en 2003 (63.254.000 Mega Watts),que representa el 43% de la energía producida en Ontario. Un incremento del 0,5% de esta producción de energía, significan
316,27 GWh o 316.270 MegaWatts/h en un solo año, mientras que la energía eólica se incrementó apenas de 100 a 28.000 MW en 20 años!

Los grandes incrementos porcentuales de cantidades ínfimas no pueden compararse con ínfimos cambios porcentuales de enormes cantidades. Así, propagandizar como un logro extraordinario un aumento anual del 32% de la energía eólica, ridiculizando el mísero 0,5% de la energía nuclear, es una estupidez soberana, porque cuando se comparan las cifras absolutas, lo ridículo de la mentira salta a la vista.

Para dar una idea de la verdadera diferencia, hay que enterarse de los datos proporcionados por la Energy Information Administration de los Estados Unidos, que indican que la producción mundial de
electricidad nuclear creció a partir de 1980 desde 133.48 GWh a 361.09 GWh en el 2001, es decir 2,7 veces, o más o menos un 150% en 24 años.

En el mundo están construyéndose actualmente 31 nuevos reactores atómicos para generación eléctrica. Y cada reactor tiene la capacidad de dos o tres parques eólicos de gran tamaño. ¿Por qué Greenpeace quiere hacerle creer a la gente que la energía nuclear está en retirada y la energía eólica la reemplazará? La realidad, como dice Paul Gipe, muestra que nada de eso es verdad, como tampoco es verdad nada de lo que dice Greenpeace acerca de la energía nuclear, o la eólica, o los pesticidas o el calentamiento global. Nos hemos cansado de demostrar la falsedad de sus denuncias y alarmas, pero ellos no se han cansado todavía de deformar la verdad con estadísticas amañadas y proyecciones falaces.

Basta por ahora. La información aquí provista puede ser comprobada en los diferentes links provistos para que aquellos que tienen dudas hagan sus propios cálculos y despejen las dudas que les puedan quedar. De lo expuesto aquí, y considerando la gravísima crisis de energía que sufre la Argentina, lo único sensato es terminar de una vez Atucha II y planear la instalación de otros reactores de avanzada tecnología - como los que fabrica Invap. Tecnología nacional confiable, mano de obra nacional experimentada, materia prima nacional y ruptura de la dependencia de proveedores extranjeros de insumos.

¿O será que a Greenpeace no le conviene que nos independicemos de los proveedores de tecnologías del exterior, y sigamos en nuestra eterna dependencia de las corporaciones extranjeras? Después de todo, como multinacional extranjera, Gr$$npeace tiene que hacer causa común con sus hermanas saqueadoras.

Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC
Fundación Argentina de Ecología Argentina



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