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Montenegro y Funam propuestos
para el "Premio Ig Nóbel"

por Eduardo Ferreyra

Era hora de que alguien se ocupara de que FUNAM y el biólogo Raúl Montenegro, su presidente, tuviesen la distinción que merecen: FAEC los ha propuesto para el Premio Ig Nóbel de 2007.

En su última incursión en el campo de las denuncias ecológicas anti progreso y anti desarrollo que caracterizan a la Fundación para la Protección del Ambiente, Funam, su presidente el biólogo Raúl Montenegro denunció por millonésima vez a la Central Nuclear embalse como insegura y la ha compa-rado prácticamente con Chernobyl.

En la edición del sábado 6 de enero, 2006 de La Voz del Interior, diario que siempre presta una muy generosa atención a las estrafalarias denuncias de Funam, el biólogo Montenegro denuncia, según La Voz:

…la “falta de información” sobre la falla ocurrida en la Central Nuclear Embalse el 4 de enero y consideró que dos fallas seguidas cuestionan su seguridad y convierten en “temeraria” la intención de prolongar la vida útil.”

Montenegro estuvo predicando contra la Central Nuclear Embalse desde meses antes de que fuese inaugurada, allá por 1983. En nuestros archivos todavía están las páginas completas del suplemento dominical que La Voz del Interior le dedicaba a la Funam (dos pliegos!), en una época en que hasta yo mismo creía en la sinceridad y seriedad cien-tífica de esa fundación y de su presidente. El tiempo borró esa impresión más rápido de lo que podría haber imaginado: bastó un inter-cambio de cartas entre el Sr. Montenegro y quien suscribe, sobre algunos aspectos de la central de Embalse y los peligros del herbi-cida 2,4,5,7-T, que el Taller Ecologista de la UCR había conseguido prohibir en Argenti-na, cartas que algún día saldrán a luz.

En su página web, Funam escribe sobre el tema Embalse: La Central estuvo muy cerca de tener un gravísimo accidente al comenzar sus operaciones, en 1983, y ha sido denunciada reiteradamente por sus escapes de agua pesada y tritio ra-dioactivo al lago.

El gravísimo accidente de 1983 ocurrió hacia noviembre o diciembre de ese año, cuando precisamente quien esto escribe se despeñaba como Jefe del Departamento de Traducciones Técnicas de Atomic Energy of Canada, Ltd. (AECL), la compañía canadiense que construyó el reactor. El “gravísimo acci-dente” fue una apertura de las válvulas de alivio de presión del circuito de transporte de calor –el que lleva el vapor de las calderas a las turbinas para generar electricidad. Las mismas calderas (o generado-res de vapor) que Montenegro había confundido en unos de sus tantos artículos atacando a la central antes de que se inaugurase. El ruido que hacen esas válvulas al abrirse es fuerte, y esas válvulas están precisamente a 10 metros de la gran ventana del edificio donde trabajábamos casi 100 empleados de AECL y de la CNEA.

Todos corrimos hasta el ventanal que da hacia el sur, y vimos como el vapor salía por un conjunto de cañerías verticales montadas al lado mismo del edificio del reactor. Era un hermoso espectáculo: podía-mos comprobar la manera en que los sistemas de seguridad de la central funcionaban a la perfección. Nadie se alarmó ni salió huyendo a buscar refugio. Todos sabíamos lo que sucedía, y a nadie se le ocu-rrió que ese incidente pudiese ser usado durante años como una muestra de que la central constituía un peligro mortal para el centro del país. Además, el vapor que lleva el sistema de transporte de calor no contiene radioactividad, por lo cual hablar de un evento grado Ines 7 es un despropósito inacepta-ble y de nula seriedad.

¿Qué es la Escala INES?

De acuerdo a lo que se puede leer en Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Escala_Internacional_de_Accidentes_Nucleares

La Escala Internacional de Accidentes Nucleares (más conocida por sus siglas, INES) fue in-troducida por la OIEA para permitir la comunicación sin falta de información importante de segu-ridad en caso de accidentes nucleares y facilitar el conocimiento de los medios de comunicación y la población de su importancia en materia de seguridad. Se ha definido un número de criterios e indicadores para asegurar la información coherente de acontecimientos nucleares por autori-dades oficiales diferentes. Hay 7 niveles en la escala:

Los niveles de gravedad

Los sucesos de nivel 1 - 3, sin consecuencia significativa sobre las poblaciones y el medio am-biente, se califican de incidentes, los niveles superiores (4 a 7), de accidentes. El último nivel corresponde a un accidente cuya gravedad es comparable al ocurrido el 26 de abril de 1986 en la central de Chernóbil.

El “incidente de 1983 fue escala “Ines 2”, comparable en un automóvil con una bujía empastada…

Pero para las mentes afiebradas que ignoran la mayor parte de lo que es la energía nuclear, el incidente de 1983 debe haber sido interpretado como una señal del Cielo de que tendrían Maná Sagrado para alimentarse durante el resto de sus vidas. Por otra parte, dada la escasa o nula importancia del evento, nunca constituyó un secreto para nadie, dado que en la Central Nuclear no se practicaba ninguna clase de censura.

En el sitio de Funam se presenta este “informe”:

FUNAM recordó a la opinión pública que la central nuclear de Embalse, provista con un reactor canadiense Candú, "ya estuvo muy cerca de tener un gravísimo accidente al comenzar sus operaciones en junio de 1983. Pero los cordobeses recién conocimos este hecho cuatro  años más tarde cuando lo publicó la revista alemana Der Spiegel (1987), que accedió a informes reservados de la Agencia Internacional de Energía Atómica". Luego se sucedieron muchos incidentes, entre ellos:

  • Septiembre, 1989. Pérdida de agua pesada al lago de Embalse.
  • Diciembre, 1989. Deja de funcionar por problemas en sus válvulas.
  • Diciembre, 1995. Daños en tubos de presión y pérdida de agua pesada. La central alcanza un accidente grado 2 en la escala del INES.
  • Junio a Julio, 1996. Contaminación con tritio radiactivo en el interior de la central.
  • Mayo, 1999. Anómala descarga de vapor al ambiente, no radiactivo, producto de una falla interna que activó la válvula de seguridad del recalentador.
  • Octubre, 2003. Problema en uno de los generadores de vapor. Fuga de agua pesada al lago de Embalse.

El Dr. Raúl Montenegro indicó que los reactores nucleares Candú de origen canadiense "tienen problemas que le son propios: 1) Mayor probabilidad de pérdida de agua pesada desde el circuito primario dada la complejidad de su tubería. 2) El reaprovisionamiento de combustible mientras continúa funcionando el reactor introduce factores adicionales de riesgo. 3) Las sucesivas fallas y roturas de los tubos de presión está relacionada con la misma aleación de Zirconio-Niobio utilizada en las tuberías de Chernobyl. 4) La combinación de uranio natural-agua pesada tiene serias implicancias en materia de seguridad. El coeficiente de reactividad es positivo, de allí que cualquier accidente que ocasione la pérdida de refrigerante pueda acarrear escape de energía. 5) El uso de agua pesada genera grandes cantidades de Tritio 3 radiactivo, y el uso generoso de Zirconio en el nucleo tiene como consecuencia un elevado potencial de reacción Zirconio-vapor de agua. 6) Como en otros reactores los Candú no están diseñados para soportar los peores accidentes que involucran extensas reacciones de Zirconio-vapor de agua, explosiones de hidrógeno y vapor de agua, y ruptura de las modalidades comunes de los ciclos de enfriamiento primarios y secundarios dentro de la contención".

Todos y cada uno de los incidentes mencionados (no son “accidentes”) fueron evaluados por la CNEA, la Comisión Reguladora Nuclear y en última instancia por el IAEA, la institución que controla a nivel mun-dial las actividades de las centrales nucleares. Ha sido la IAEA quien siempre ha catalogado a la Central Embalse entre las cinco centrales nucleares más seguras del mundo. Es de hacer notar que lo de “doctor” del biólogo Raúl Montenegro proviene de un Doctorado Honoris Causa de la Universidad de San Luis, “por trayectoria y lucha”, y que no es ético usarlo de manera oficial en comunicados y partes de prensa al público.

También comentan la noticia en DERF, agencia de noticias, publicando algunas perlas de Montenegro, y como siempre, se refieren a él como “el Premio Nóbel Alternativo”, aunque haciendo honor a la verdad es en realidad un “Anti-Nóbel”:

Asimismo, calificó de “terminal” la situación ambiental del lago de Embalse que la Central usa para refrigerarse “pues recibe descargas cloacales y radiac-tivas desde hace décadas”.

Que las descargas cloacales de la ciudad de Embalse, Rumipal y otras localidades y casas situadas a la vera de lago del Río Tercero puedan afectar al embalse con una eutrofización de sus aguas, nadie lo duda. Pero, que las descargas “radioactivas” puedan hacerlo ya entra dentro del campo de la paranoia más galopante. Decir que el Lago del emabsle de Río III está en "estado terminal" es un dislate espectacular. La falta de originalidad de las denuncias “ambientales” de Funam se demuestra en que podría “neurotizar” a todas las poblaciones del Río Tercero abajo diciendo que la radioactividad de la Central Embalse, llevada río abajo por la corriente, hará que las poblaciones hasta el Carcarañá mueran de cáncer y que los niños, lo mismo que en Chernobyl, nacerán con deformidades espantosas. Con lige-ras variantes, lo mismo que afirman los piqueteros de Gualeguaychú con las dioxinas de las "pasteras".

Sólo que esa mentira ya no puede hacerse dado que han nacido un par de generaciones de niños “con-taminados con la radiación de Embalse” y no se han podido comprobar (hasta esta mañana, por lo menos) que algo raro se haya producido al respecto. Pero no debemos menospreciar la capacidad de la gente de Funam para alarmar a la población de Córdoba y galaxias vecinas. Su largísimo historial de denuncias fallidas o “truchas” llenaría un par de tomos de una enciclopedia sobre el alarmismo infun-dado.

Sigue diciendo La Voz del Interior:

La entidad ambientalista cuestionó a la secretaria de Ambiente de la Nación Romina Picolotti y al titular de la agencia Córdoba Ambiente. Horaldo Senn, por mirar “para otro lado cada vez que Embalse sufre una avería.”

“No se dan cuenta de que un accidente grado 7 en la escala Ines haría colapsar toda la zona centro del país,” indicó Funam.

El grado señalado por la entidad es el de mayor gravedad en la jerarquía de siniestros que puede provocar un accidente nuclear.

Bueno, bueno. Comparar a una apertura de válvulas de alivio de presión con un evento grado 7 de la escala Ines es como predecir la explosión en el aire de un Jumbo 747 porque una azafata descorchó una botellita de champagne. Pero a la hora de alarmar al público, esta gente de Funam tiene un talento increíble. Por ello es que en virtud a este talento, es que FAEC ha propuesto a Funam y Monte-negro para el Premio Ig Nóbel que se otorga desde 1991 a diversos científicos y organizaciones del mundo.

Los Premios IgNóbel

Nuevamente viene a nuestra ayuda Wikipedia, y nos informa sobre los premios:

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Los premios Ig Nobel son una parodia de los premio Nobel que suele resolverse en las mismas fechas que los premios originales, aproximadamente en el mes de octubre. Están organizados por la revista de humor científica Annals of Improbable Research (AIR), y co-patrocinados por varias sociedades que ostentan la palabra Harvard en su denominación, como The Harvard Computer Society o The Harvard-Radcliffe Society of Physics Students. La gala de entrega se realiza en el Sanders Theatre, de la Universidad de Harvard.

Su aceptación y popularidad desde su institución en 1991 es creciente con el paso del tiempo. Estos premios galardonan los logros de investigaciones que primero pueden provocan risas, pero después hacen que las personas piensen. Los premios pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés de todos por la ciencia, la medicina, y la tecnología.

En idioma inglés Ig Nobel se pronuncia igual que ignoble, que significa "innoble", de ahí el nombre.

Algunos ejemplos estos fantásticos y codiciados premios:

    Premios Ig Nobel 2006

  • Ornitología: Ivan R. Schwab, de la Universidad de California, Davis, y Philip R.A. May de la Universidad de California, Los Ángeles, por investigar y explicar por qué los pájaros carpinteros no sufren de dolor de cabeza.

  • Nutrición: Wasmia Al-Houty de la Universidad de Kuwait y Faten Al-Mussalam del Servicio Mediambiental de Kuwait por mostrar que el escarabajo comedor de excremento es un comedor sibarita.

  • Medicina: Francis M. Fesmire, de la Universidad de Tennessee por su informe "Interrupción del hipo con un masaje rectal dactilar".

  • Física: Basile Audoly y Sebastien Neukirch de la Universidad de Paris VI: Pierre et Marie Curie por su estudio acerca de por qué los espaguetis secos tienden a quebrarse en más de dos pedazos.

  • Biología: Bart Knols, de la Universidad agrícola de Wageningen en Holanda y Ruurd de Jong, por mostrar que el mosquito Anofeles femenino, que transmite la malaria, se ve tan atraído por queso limburger como por el olor de los pies humanos.

  • Física: John Mainstone y Thomas Parnell de la Universidad de Queensland, Australia, por su paciencia en atender un experimento comenzado en 1927 sobre la viscosidad del alquitrán negro, en el cual una bola de alquitrán gotea una vez cada nueve años.

  • Medicina: Gregg A. Miller de Oak Grove, Missouri, por inventar los Neuticles (testículos artificiales para perros, disponibles en tres tallas, y tres grados de firmeza).

  • Física: A la Agencia Meteorológica Japonesa, "por su estudio de siete años de duración para discernir si los terremotos son causados por los movimientos de la cola de los peces gato".

  • Meteorología: A Bernard Vonnegut, de la Universidad Estatal de Albany, "por su revelador informe: El cacareo de los pollos como medida de la velocidad del viento durante un tornado".

  • Matemáticas: A la Iglesia Baptista del Sur de Alabama, medidores matemáticos de la moralidad, por sus estimaciones, condado por condado, acerca de cuántos ciudadanos de Alabama irán al Infierno si no se arrepienten antes.

  • Paz: Claire Rind y Peter Simmons de la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido, por vigilar la actividad de una célula de cerebro en una langosta mientras que esa langosta miraba toques de luz seleccionados de la película "Star Wars".

  • Química 1991: Jacques Benveniste, Por su descubrimiento de que el agua, H2O, es un liquido inteligente, y por demostrar que el agua puede recordar eventos pasados, aun después de que no queden rastros de ellos.

  • Química 1998: A Jacques Benveniste (premio Ig Nobel de Química en 1991), de Francia, "por su importante descubrimiento en Homeopatía, que indica que el agua no sólo tiene memoria, sino que esta información se puede transmitir a través de la Red Telefónica y de Internet".

  • Medicina 1992: A F. Kanda, E. Yagi, M. Fukuda, K. Nakajima, T. Ohta y O. Nakata, del Shisedo Research Center, en Yokohama, por su estudio "Elucidación de los compuestos químicos responsables del mal olor de los pies" y en particular por su conclusión de que "a la gente que cree que le huelen mal los pies, ciertamente le huelen mal, y a los que creen que no, no".

La lista completa es larga y está compuesta de eminentes científicos y personajes que han hecho una contribución a la humanidad que bien podrían haberse ahorrado y gastar su tiempo en otras cosas más útiles. La lucha por los premios es dura pero no dudamos que el biólogo Montenegro está ampliamente capacitado y cuenta con los antecedentes necesarios para ganar el Premio 2007 en Alarmismo Eco-logista Infundado.


Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC


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