El coordinador del Informe Narbona se niega

en público a facilitar los datos del mismo

 

 

El catedrático de ecología José Manuel Moreno, director del informe sobre los efectos del cambio climático en España, se ha negado en el curso de una conferencia sobre Kyoto a dar los datos en los que se basa el estudio. Uno de los asistentes, que había mostrado su extrañeza ante lo extremo de las conclusiones del informe, pidió al ponente que le facilitara los datos, a lo que Moreno se negó.

 

José Manuel Moreno ha presentado en el curso de una conferencia internacional sobre Kyoto, convocada por la fundación Rafael del Pino, las principales conclu-siones del informe que dirigió sobre las consecuencias en España del calenta-miento global. Entre las predicciones del informe se encuentran la llegada de especies invasoras o la desaparición de las playas en España.

 

José Manuel Moreno expuso, entre otras de las predicciones, que la temperatura de los veranos podría subir hasta siete grados en los veranos y hasta cuatro en invierno. Esta conclusión choca con lo que se conoce sobre el efecto invernade-ro. Esto es lo que explicó el conferenciante Patrick Michaels, uno de los climatólo-gos más prestigiosos del mundo, y uno de los pocos expertos en clima que compone el panel científico del IPCC. De hecho, el efecto invernadero, según ha explicado Michaels, eleva las temperaturas especialmente en las zonas frías y secas sobre las cálidas y húmedas, las eleva más en invierno que en verano, y más en las noches que en los días.

 

Ante la exposición de varias de las conclusiones del informe, varios de los asis-tentes mostraron su extrañeza. Uno de ellos fue el Andrei N. Ilarionov, asesor económico del Presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin. Ilarionov, ante la sorpresa por varias de las conclusiones del informe español, preguntó por el origen y el tratamiento de los datos y le solicitó que se los facilitara, una vez acabara la conferencia. José Manuel Moreno se negó en rotundo.

Hipótesis de la estupidez humana

 

Una de las preocupaciones del informe, a la que ha prestado especial importancia el catedrático de ecología José Manuel Moreno, es el efecto que tendrá el calen-tamiento global en la mortalidad, que a su juicio será muy importante. Sin em-bargo, Patrick Michaels ha dudado de que se produzca un crecimiento en la mortalidad con el aumento de las temperaturas, una idea que estaría basada en lo que llama “la hipótesis de la estupidez humana” que describió como “que la gente va a aguantar mayores temperaturas sin ajustar su comportamiento a las mismas”. Michaels ha desacreditado esta hipótesis, mostrando dos estudios que han relacionado la relación de las temperaturas con la mortalidad, uno en Nueva York y el otro en Houston. Ambos estudios revelan una caída en la mortalidad con el aumento de las temperaturas.

 

Por otro lado, las predicciones de aumento de las temperaturas en España tam-bién causaron extrañeza entre los climatólogos que acudieron a las conferencias. La predicción media de calentamiento global para 2050 del IPCC es de 2,3 º C, lejos de los 4 en invierno y 7 en verano que llega a prever el informe español. Por otro lado, estas predicciones del IPCC han sido consideradas exageradas por Michaels y por Fred Singer. Este último prevé, basándose en la proyección de los datos meteorológicos recogidos por los satélites, que la temperatura global po-dría subir 0,6ºC a lo largo del Siglo XXI.

 

Varios de los participantes han criticado las conclusiones del IPCC en que se basa el protocolo de Kyoto por sus errores metodológicos. Las mediciones reconoci-das por el IPCC se basan en las temperaturas medidas en superficie, que nos son fiables, según ha explicado Fred Singer, dado que están condicionadas por la actividad humana. Además prevén un crecimiento exponencial de las emisiones de CO2; un supuesto que, como ha recordado Patrick Michaels, no se cumple desde 1974. Otra de las múltiples críticas es que los modelos del IPCC no tienen en cuenta otros ámbitos en los que el hombre puede influir en el clima, como el cambio en el uso de las zonas verdes