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Cambio Climático Repentino

Somero análisis de una nota periodística publicada en un diario mexicano (El Universal - Lunes 24 de enero, 2005) mostrando que la redacción, la inclusión de detalles irrelevantes, la carga de tintas catastróficas, y su intento de relacionar el estudio de los hielos del pasado con el clima del futuro juegan un papel muy importante en dos cosas: A) La continuación del fraude del calentamiento global catastrófico, y B) Una clara intención de hacer creer a los "sponsors" del estudio que tienen que seguir financiando al "científico" para que descubra cosas mucho más horribles todavía.

por Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC

Dice la noticia de EL UNIVERSAL, Lunes 24 de enero de 2005:

Cambio climático repentino

Hace 5 mil años ocurrió uno de proporciones catastróficas y el fenómeno podría repetirse. Se ha dicho muchas veces que la historia es cíclica, pero cuando se trata del comportamiento del planeta pensar en esos términos en ocasiones resulta preocupante. En ese sentido, Lonnie Thompson, especialista en el estudio del hielo, cree haber hallado pistas que muestran la repetición de patrones que podrían tener serias implicaciones en la era contemporánea.
En realidad, pensar que la historia del clima de la Tierra se ha comportado cíclicamente es la única manera de hacerlo – además de ser la correcta, y pareciera ser que es el pensamiento de Lonnie Thompson. Por otro lado, pensar que el clima pueda dejar de actuar en ciclos y comience a comportarse de manera lineal y se haga estable es un absurdo científico – propio de los redactores de periodismo científico que comienzan a abrirse camino en su profesión. Pero la impresión que reciben los periodistas es la que los científicos les quieren dar.

No nos engañemos al respecto. Los periodistas de divulgación científica (con honrosas excepciones) sólo le dan una forma exagerada a las distorsiones que muchas veces les presentan algunos científicos. No inventan nada ellos mismos, aunque es frecuente que las declaraciones y comentarios de los científicos serios sean tomadas fuera de contexto, o suprimidas aquellas declaraciones que no convienen a la tesis del sensacionalismo.

Debemos tener en cuenta que los periódicos de noticias no escriben para los técnicos o los científicos (que ríen a carcajadas de esos artículos - o enrojecen de ira...) ni tampoco esos artículos son revisados y corregidos por algún técnico o científico que les evitarían hacer los papelones de siempre. Los diarios y revistas de divulgación "(pseudo) científica" escriben para el vulgo; para quien ignora casi todo sobre cualquier aspecto de la ciencia y está muy dispuesto a creer todo aquello impreso en tinta sobre papel, o proyectado en un televisor.

Esto es particularmente grave porque la gente, con toda ingenuidad, cree que se "ilustrará" y ganará conocimientos científicos leyedo revistas como Discover, o Muy Interesante, por ejemplo. Se olvida la gente que los tiempos de la vieja y muy buena Mecánica Popular han quedado sepultados bajo millones de toneladas de desinformacion generada por intereses creados. Thompson ha enfocado su carrera a recorrer los rincones más alejados del mundo en búsqueda de los "campos de hielo" más remotos, de los cuales extrae muestras a través de perforaciones hechas con herramientas especiales que extraen lo que los especialistas denominan "corazones de hielo", mismos que encierran un registro climático del planeta. Muchos periodistas "científicos" (los que desinforman sobre ciencia) se las ven negras a la hora de traducir del inglés al español (ni hablar del alemán). Así cometen errores como este: de las perforaciones en el hielo se extraen lo que se denomina en inglés "ice core", o sea, "núcleo de hielo", técnicamente llamados "probetas", o directamente "cilindros de hielo", aunque esta última designación no es usada entre los cientificos.

También los reactores nucleares tienen "core", que viene a ser el núcleo o "Calandria", y es lo que algunas veces se funde, constituyendo el peor accidente que podría ocurrir en los reactores de occidente: el llamado LOCA, (o Loss Of Coolant Accident). Pero el periodismo le gusta llamarles corazón a los núcleos – quizás porque "core" suena parecido a "cora–zón"? O quizás porque suena más poético. Nadie sabe lo que sucede dentro de la mente de los periodistas.

En el caso concreto de Mr. Lonnie Thompson, sus estudios no aportan nada que no sea conocido desde hace bastante tiempo. El elemento nuevo es el dato de las plantas del glaciar Quelccaya. Pero la tónica de las declaraciones de Thompson y la puesta en escena del redactor del Universal, sugieren que lo que Thompson "descubre" es revolucionario y permite proyectarlo al futuro para apoyar la tesis del calentamiento – pero del tipo catastrófico.

Sin embargo, y como se descubrirá a medida que vayamos leyendo al Universal, Thompson no dice concretamente cuál es su descubrimiento, cuál es la conexión con el clima presente, ni cuáles son los mecanismos que impulsarán al cambio de clima futuro. Más grave aún, "olvida" mencionar todos los factores climáticos que estaban presentes hace 5.200 años (5,2 ka) y que hoy han variado de manera radical. El Universal y Lonnie Thompson sólo presentan una pieza más de sensacionalismo periodístico basado en la reprobable práctica de "ciencia por partes de prensa." Siga leyendo y compruébelo: De las montañas de información que ha reunido tras analizar incontables corazones de hielo, y tras una revisión meticulosa de los no siempre transparentes registros, Thompson y su equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, están convencidos de que el clima global ha cambiado de manera dramática. Chocolate por la noticia! Nadie duda de que el clima ha cambiado, y si nos fjiamos en la historia climática reciente – 1200 años es un pestañeo dentro de la historia de la Tierra; es "historia reciente" – veremos que el cambio del Período Cálido Medieval (800-1250 DC) a la Pequeña Edad de Hielo fue lo que realmente podemos llamar dramático. La caída de las temperaturas fue tan rápida y tan pronunciada que la vida se volvió un DRAMA para los europeos - aunque un poco menos para los indios de Sudamérica: las heladas que caían en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en 1591, durante su segunda fundación, "partían los troncos de los árboles," de acuerdo a las crónicas de la fundación. ¿Imagina usted heladas que hoy puedan partir troncos de árboles a los 15ºS, o 15ºN - a 300 metros sobre el nivel del mar?

No menciona el Universal cuál tipo de registro son los revisados "meticulosamente" (por qué con temor?) por Thompson et al., a los que califican de "no siempre transparentes". Si Thompson se refiere a los registros de temperatura del GISS, CRU, recogidos y usados por el IPCC, sí estaremos de acuerdo con Thompson en su falta total de transparencia. Pero puede estar hablando de registros en otros aspectos de la ciencia climática, como los estudios dendrológicos, al análisis de los iosótopos de oxigeno y berilio, del metano y otros gases en los "ice cores", y todo tipo de estudios proxys - y también estaremos de acuerdo con que son bastantes "opacos". Con lo que no estaremos nunca de acuerdo es con la interpretación que hizo Thompson de esos registros y las conclusiones obtenidas.

Pero Thompson quiere significar que el clima ha cambiado dramáticamente desde hace 60 años a esta parte. Si se hubiese tomado la molestia de mirar los registros de temperatura de todas partes del mundo vería que está exagerando, para no decir mintiendo con toda la boca... Pero lo más importante del caso es que ellos creen que este fenómeno ha ocurrido al menos una vez en el pasado y que los resultados fueron de proporciones catastróficas para las culturas emergentes de ese tiempo. El especialista estadounidense, que además de ser profesor de Ciencias Geológicas en Ohio es miembro del Centro de Investigaciones Polares Byrd, indica que los estudios sugieren que el clima fue alterado de manera repentina hace alrededor de 5 mil 200 años, lo que ocasionó un impacto de proporciones considerables que afectó el discurrir de la vida del planeta.

La evidencia muestra que en ese momento la energía del Sol sufrió una caída significativa de manera repentina, que se incrementó de nuevo por un corto periodo. Thompson y sus colegas creen que esta oscilación solar podría haber detonado un cambio climático, según la lectura que han hecho de los registros congelados.

En realidad, la verdad sea dicha, el cambio climático que "sugiere" Thompson ha ocurrido no "al menos una vez en el pasado", sino muchas veces. La norma en el clima de la Tierra es el cambio. lo anómalo es el clima estable. Pero en lo que respecta al más concreto período que ha "estudiado" Thompson, el Holoceno, por lo menos dos veces se han producido eventos fuertes de enfriamiento: el mencionado por Thompson, en 5,2 ka, y el mucho más potente y largo, ocurrido hacen 8.200 años (8,2 ka) antes que ahora, y del que hay rastros indudables y que ha sido estudiado exhaustivamente.

Pero lo verdaderamente interesante del asunto, y que se les ha escapado a Thompson y al redactor del Universal, es la afirmación "los resultados fueron de proporciones catastróficas para las culturas emergentes de ese tiempo". Thompson está hablando de un evento de ENFRIAMIENTO. Los enfriamientos, las glaciaciones siempre han sido catastróficas para la vida sobre la Tierra, nunca así los calentamientos. Se le han inventado una innumerable cantidad de efectos catastróficos al presunto calentamiento futuro, desechando todos los estudios científicos válidos que indican que hubo otros tiempos bien recientes en que las temeraturas fueron más altas que ahora – pero que no sólo no hubo catástrofes, sino que los climatólogos los han calificado como Óptimos Climáticos. ¿Nos estamos entendiendo? El frío ha sido siempre catastrófico, el calor nunca lo fue.

Por otra parte, ¿está el Dr. Thompson sugiriendo que fue una disminución de la actividad del Sol quien causó el abrupto descenso de temperatura y detonó el cambio climático? Nos parece que Thompson está caminando sobre hielo delgado en este momento, porque si se le ocurre decir que no fue el CO2 de la atmósfera de esos tiempos el que determinaba el clima, e introduce al Sol como factor causante, corre el peligro de perder el apoyo de muchos sponsors – entre ellos el del Lobby del Invernadero, que financia generosamente todos los estudios que sugieren futuros espantosos causados por el hombre y su CO2.

Porque una de las cosas que les pone muy nerviosos es el asunto de la actividad del Sol, ya que desde que su actividad llegó al pico máximo del Ciclo 23, hacia principios del 2002, y comenzado a descender, las temperaturas de la tierra le han imitado, mostrando una seguidilla de inviernos cada vez más fríos - el actual invierno del 2005 es tremendamente helado, peor que el de 2004 que ya fue bastante malo de por sí - y eso se aparece ante los ojos de la gente como un mentís al "calentamiento catastrófico" predicho por el Lobby.

Vea usted al Ciclo Solar No. 23, el actual, y compárelo con las temperaturas de los últimos años. Pero aquí tendrá que hacer sus deberes. Si se fija en las tablas entregadas por el IPCC - convenientemente amañadas - creerá que el 2002 fue caliente, y que el 2003 más caliente aún, y que el 2004 los superó a los dos. No les crea. Vaya hasta el sitio web del US Historical Climatology Network, y en su base de datos componga sus propios gráficos, y establezca sus propias tendencias. Se trata de temperaturas que no han sido "corregidas" por el GISS, por lo tanto son datos "crudos", sin manipulación. Pero evítese el tedioso trabajo y vea los resultados ya listos en Tendencias de Temperatura en EEUU - 1900-2000, o sino vea cómo se enfriaron los estados de Alabama, Georgia, o Tennessee en los últimos 100 años - al revés de lo que el Lobby del Invernadero afirma que ha sucedido.


Fig. 1: El ciclo solar 23, en franca marcha hacia su mínimo - y hacia el frío.


Sigue diciendo El Universal sobre el "descubrimiento clave" de Thompson: Entre ellos se cuentan plantas perfectamente preservadas que descubrió en la capa de hielo Quelccaya en los Andes Peruanos, debido al retroceso del glaciar de 168 metros de profundidad que ha experimentado un incremento en su tasa de retroceso en relación a las observaciones que realizó el propio investigador en 1963. Las plantas en cuestión fueron fechadas con la técnica del Carbono 14 para determinar su edad. Las pruebas indican que fueron enterradas en el hielo hace unos 5 mil 200 años. Ello sugiere que, de algún modo, el clima sufrió una variación repentina que congeló las plantas preservándolas hasta hoy. Entonces Thompson quiere decir que en la parte más alta de los Andes Peruanos, donde hay hielos eternos, hacen 5.200 años había plantas que súbitamente quedaron congeladas – por ende no había glaciares porque las plantas no crecen directamente sobre el hielo - ni siquiera en la tundra. Necesitan de tierra para enterrar sus raíces en busca de nutrientes de los que el hielo glacial carece. Esto quiere decir que entonces había muchísimo más calor que ahora. Y que desde entonces no hemos vuelto a tener un calor similar - porque sino las plantas no se habrían conservado dentro del hielo, no? Uno más uno, dos; dos más uno, tres.

Por otra parte, Thompson, o el redactor del parte de prensa original, no perdieron la oportunidad de mencionar - de pasada - que el glaciar Quelccaya está retrocediendo - como para apoyar más la tesis de que los glaciares del mundo entero se derriten a causa del calentamiento global. Pero, curiosamente, no parece Thomas dispuesto a decir que no está sucediendo lo mismo con los glaciares más grandes del continente Americano, el Pío XI, en Chile, el Perito Moreno, en Argentina, y el Hubbard, en Alaska - además de otros más en el resto del mundo, como varios en Noruega, en Groenlandia y la Antártida, que crecen, avanzan, y terminan unos rompiendo puentes de hielo, como el perito Moreno, o desplomando barreras de hielo, como la Larsen-B de la Península Antártica.

Pero, ¿para qué seguir hablando del retroceso de los glaciares y el intento de relacionarlo con el actual estado del clima? Los glaciólogos ya han dejado bien establecido que los glaciares no son buenos testigos del clima, porque responden a los aumentos y descensos de temperatura con retrasos de hasta varios miles de años. Un calentamiento de 0,6º C en 100 años a escala global no es registrado por los glaciares. Un avance o retroceso en cortos periodos tienen otras causas no relacionadas con la temperatura, como cambios en los patrones de precipitaciones en sus cabeceras, de cambios en el patrón de vientos (como en el Ártico), y a veces factores tectónicos y geológicos como lo terremotos.
En 1991 un grupo de alpinistas encontró el cuerpo de un hombre atrapado en un glaciar alpino que fue liberado por el retroceso del hielo. Pruebas posteriores mostraron que, al igual que las plantas, Oetzi (nombre que le dieron los científicos a este ancestro) murió y quedó atrapado hace alrededor de 5 mil 200 años. Oestzi, el Hombre de Hielo, fue extensamente estudiado, y ya todos sabemos que fue asesinado por alguien - después de violarlo, ya que se halló semen en su recto - y las nevadas de los Alpes lo fueron cubriendo hasta taparlo totalmente. No fue "atrapado" por el hielo que crecía de modo acelerado, como quiere implicar la frase del "periodista". Atrapado significa que lo atrapado tenía probabilidades de escapar. Un cadáver no puede escapar. Es clara la intención de Thompson de relacionar al enfriamiento de 5,2 ka con la momia de Oestzi, queriendo implicar que antes del 5,2 ka no había hielo en los Alpes. No hacía falta mecnionar a Oestzi; los datos están en miles de estudios sobre las temperaturas de los Alpes en esa época. La mención del "hombre de hielo" es totalmente irrelevante, dado que no añade ni quita nada a la tesis de Thompson. Es nada más que el uso de sensacionalismo científico-periodístico, al que la gente resulta tan vulnerable. Asimismo, estudios dendrocronológicos que abarcan un periodo de 7 mil años (ConCiencia 17 de enero de 2005) practicados en árboles de Irlanda e Inglaterra, mostraron un punto en ese registro natural donde los anillos de los troncos eran más delgados, que sugiere el periodo de sequía más grande experimentado por los árboles. Dicho periodo ocurrió hace aproximadamente 5 mil 200 años. Otros estudios realizados en corazones de hielo extraídos de la cima del monte Kilimanjaro, en África, permitieron corroborar que una de las temperaturas más bajas que se experimentaron en la zona se dio precisamente hace 5 mil 200 años. Según el científico en ese tiempo la región del Sahara también sufrió una dramática transformación, pues de ser una región habitable se transformó en el desierto que hoy conocemos. En efecto, los climatólogos saben que hace 5200 años hubo un breve período frío, pero no de la magnitud del período frío acontecido hace 8.200 años. El período Holoceno (el actual, desde hace unos 11.500 años, después de la subida térmica del Younger Dryas) se caracteriza por haber estado comprendido entre los 14ºC-15ºC, salvo algunos episodios esporádicos, como los mencionados de 8,2 ka y 5,2 ka. El climatólogo español Dr. Antón Uriarte nos ilustra con un detalle y perfección pocas veces vistos sobre este período en su excelente libro "Historia del Clima de la Tierra" (publicado en la página web del mismo nombre), de donde extractamos lo que sigue: Se cree que la temperatura media de la superficie de la Tierra durante el Holoceno no se ha solido alejar de los 14ºC-15ºC, a excepción de algunos períodos cortos de brusco enfriamiento, como el que aconteció en el 8,2 ka (deMenocal, 2000). A nivel global, las oscilaciones han sido de 1ºC o 2ºC. Pero el clima del Holoceno no ha sido tan estable como hasta hace poco se creía. Las temperaturas han sufrido ciertas oscilaciones cíclicas que probablemente han sido debidas a sutiles cambios en la circulación oceánica.



Figura 2: Parte del holoceno mostrando el enfriamiento del 8,2 ka, pero que muestra que el enfriamiento del 5,2 ka no tuvo ni la intensidad ni la duración del del 8,2 ka.


Estudiando en el noreste del Atlántico la evolución y espesor de los materiales terrígenos sedimentados en varios lugares y que fueron transportados hasta allí por los icebergs, Bond y colegas han encontrado durante el Holoceno, ciclos de 1500 años en el avance y retroceso de los hielos a la deriva, que a su vez pueden estar correlacionados de alguna manera con la evolución de la actividad solar (Bond 2001). Además, si los cambios globales pueden parecer no muy significativos, ha habido sin embargo, a escala regional, variaciones de temperatura, sobre todo de humedad, realmente notables.
Nuevamente levanta su horrible cabeza el monstruo de la "actividad solar" y la "actividad cíclica del clima", para horror del Lobby del Invernadero. Si los científicos siguen publicando ese tipo de cosas, la gente terminará por perderle el miedo al Apocalipsis Calorífico, y se dedicará a ser feliz – cosa que no se puede permitir: La gente feliz, sin culpas ecológicas, sin miedos a catástrofes inminentes, no hace donaciones en efectivo para "salvar al planeta". Thompson afirma que "algo de proporciones monumentales ocurrió hace 5 mil 200 años. Las evidencias apuntan claramente a que en ese momento del pasado ocurrió algo. Pero también apuntan a que hoy día están ocurriendo cambios climáticos similares, que se deben considerar, debido a que 70% de la población del planeta vive en los trópicos, que es donde impactarían mayormente dichos cambios". Un momento, un momento! Párese ahí, no se me mueva de ese bordito. De manera que Thompson, después de haber gastado una pila de años en estudiar el tema, y una ponchada de dinero en viajes y equipos, lo único que puede decir es que "en ese momento ocurrió algo" - pero que no puede especificar qué fue lo que sucedió. Si yo fuese el sponsor que puso el dinero para su investigación le pediría que me lo devuelva.

El Lobby del Invernadero y sus modelistas del clima han insistido hasta el cansancio que donde primero se verá el calentamiento es en los Polos, y que en los trópicos el efecto pasará casi desaprecibido. Lo primero no ha sucedido, ni hay señales que vaya a suceder. Por el contrario, los Polos se enfrían con rapidez. El cambio climático que está ocurriendo actualmente es imperceptible – apenas 0,6ºC global (y hay serias dudas al respecto) en los últimos 150 años.

La intensidad de los huracanes del Atlántico ha disminuido desde 1940 a la fecha, las lluvias aumentan y disminuyen de manera cíclica, siguiendo mayormente los patrones de ocurrencia de El Niño y de la nubosidad – que está afectada (aumentada y disminuida) por la mayor o menor actividad del Sol, que permite un mayor o menor ingreso de los rayos cósmicos. Todo natural. El hombre nada tiene que ver. Entonces, ¿de qué cambio climático catastrófico causado por las actividades humanas está hablando esta gente?

¿Quiere saber el Dr. Thompson lo que sucedió hacia el 5,2 ka antes que ahora? Dejemos que sea Antón Uriarte quien se lo diga otra vez, demostrando que lo que Thompson no sabe lo conocen muchos otros científicos – que no andan haciendo "ciencia por partes de prensa": Un factor importante de la variación térmica, que actuó a lo largo de todo el Holoceno, fue la paulatina disminución de la insolación veraniega en el hemisferio norte. Esta, debida a la precesión de los equinoccios, alcanzó su máximo hace 11ka, en el inicio del Holoceno. Desde entonces hasta el presente, la insolación veraniega en el hemisferio norte ha disminuido aproximadamente un 8% (mientras que la de invierno aumentó).

Sean unas u otras las causas, al comienzo del Holoceno, en unos pocos milenios, la selva ecuatorial africana se extendió de tal forma hacia el norte y hacia el sur que llegó a ocupar un terreno quince veces más amplio que el que tenía anteriormente, durante la época glacial.

Durante toda la primera mitad del Holoceno, con el período álgido entre el 9 ka y el 6 ka, el clima africano fue mucho más húmedo que el actual. La selva en el África ensanchaba sus límites hacia el nore y hacia el sur en varios cientos de kilómetros, ocupando espacios que hoy son de sabana.

El Sahara y su franja meriodional, el Sahel, no eran las tierras de arena y de desierto que hoy conocemos, sino que en la primeraparte del Hloceno fueron zonas que gozaban de períodos prolongados de bastante humedad, con numerosos lagos y zonas marismáticas que hoy aparecen completamente desecadas.

2. Holoceno Medio: Enfriamiento y Avance del Desierto

Hacia el 5.5 ka aproximadamente, el clima del Sahara y del oriente Medio cambió, enfriándose, y sobre todo adquiriendo la aridez que le llevó a a configuración paisajística que hoy conocemos. Para algunos historiadores este fue el estímulo que llevó a la fundación de las grandes civilizaciones que se desarrollaron a lo largo de las orillas del Nilo, del Eufrates, y del Tigris y, quizás, a la emigración de lagunos pueblos del norte de África hacia la más húmeda Europa (Arraiz, 1998). En América, la inestabilidad del clima que se registra a partir del 6 ka, con mayor frecuencia de sequías y con un reforzamiento de la actividad del Niño, odi cintribuir también a la emergencia de varias culturas más pujantes que las anteriores (Sanweiss, 1999).

Es probable que la agudización de la aridez del Sahara, qe se produce a partir del 5,5 ka, tuviera como causa principal la progresiva reducción de la insolación veraniega en el hemisferio norte. Hay quetener en cuenta, de todas maneras, que todavía en el 6ka existían diferencias orbitales importantes con respecto al presente:

  • Mayor exentricidad de la órbita (0,0187 frente a 0,0167),
  • Mayor inclinación del eje terrestre (24,1º frente a 23,4º),
  • Sobre todo, diferente fecha del perihelio (a mediados de septiembrte en lugar de a principios de Enero, como ahora).

... ...

Los cambios en Europa en el transcurso del Holoceno son mucho menos espectaculares que los de las regiones tropicales. Quizás el fenómeno más importante fue la brusca inundación del mar Negro, ocurrida hacia el 5,5ka."



Fuente: A. Uriarte, Historia del Clima de la Tierra
Creo que para muestra basta un botón. Si le interesa más del tema, acuda al sitio del Dr. Uriarte y dése un banquete de información, cosa que debería hacer el redactor científico del diario El Universal, de México y, porque no? el Dr. Thompson, a quien le vendría muy bien un paseíto por allí porque parece ignorar todas esas cosas que han sucedido durante el Holceno medio, es decir entre el 5,5 y 5,2 ka período que le intriga muchísimo. Pero que muchos otros cientos de muy serios científicos sí parecen saber con bastante precisión - dentro de, claro está, el rango de error que siempre existirá en los estudios dendrológicos (anillos de árboles) considerando que el espesor de los anillos depende de muchos factores independientes entre sí, como insolación, temperatura, concentración de CO2 atmosférico, vientos, humedad, etc. Sabido es que los anillos de los árboles crecen durante el verano, y lo hacen durante el día, de manera que no se pueden conocer las temperaturas nocturnas a partir de ellos.

En cuanto a la información que se puede obtener del análsis de los gases contenidos en las "probetas" o cilindros de hielo (ice cores) extraídos de glaciares y capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, también sufre de limitaciones muy serias que deben conocerse para sacar conclusiones. Espero que haya leído (y recuerde) el testimonio que al respecto de este tema prestó el Dr. Zbigniew Jaworowski ante el Senado de los Estados Unidos, en marzo del 2004, revelando cosas que todo el mundo ignoraba - que el contenido de CO2 de la atmósfera durante el inicio de la Revolución Industrial (1750 no era de 260 ppm sino mucho más alto - casi como ahora. Entre las muchas cosas que afirma (y demuestra) Jaworowski figura esta pequeña parte: "La noción de los bajos niveles pre-industriales de CO2, basada en un conocimiento tan pobre, se convirtió en un Cáliz Sagrado muy aceptado para los modelos del calentamiento del clima. Los modeladores ignoraron la evidencia de las mediciones directas de CO2 en el aire que indicaban que en el Siglo 19 la concentración promedio era de 335 ppmv (Figura 2). En la Figura 2 los valores encerrados dentro de círculos muestran una selección prejuiciada de la información, usada para demostrar que en el Siglo 19 la concentración promedio del CO2 era de 292 ppmv."
Si no lo ha leído, no deje de hacerlo - esta en este link: Testimonio de Jaworowski.

No se crea que los estudios de los anillos de árboles son precisos al 100% – ni cerca. Estos estudios tiene un margen de error muy grande por la cantidad de incertidumbres que rodean al método, y si la metodología estadística que se usa es chapucera, los estudios carecen de toda validez científica. Así ha sucedido con el famoso estudio MBH98, de Mann et al., que dio lugar al malogrado gráfico del Palo de Hockey, que había usado estudios proxys dendrológicos para reconstruir la historia de temperaturas desde el año 1000 hasta el presente y afirmar que la Tierra se había calentado catastróficamente - y en realidad resultaron ser temperaturas de fantasía. Palo de Hockey + Calentamiento global =: R.I.P.
Debido a que el sistema climático es notoriamente sensible a la variabilidad natural, Thompson cree que el impacto de los efectos de la actividad humana en el clima, tales como el incremento de los gases que producen el efecto invernadero, la alteración de las políticas de uso de suelos y la dependencia de combustibles fósiles, pueden ocasionarle cambios significativos. ¿Hasta cuándo soportará el planeta este maltrato?

(Con información de la Universidad Estatal de Ohio, EU)
(NOTA: Hágame acordar que nunca envíe a mis hijos a estudiar a la Universidad Estatal de Ohio). Ya se ha visto que los cambios ocurridos durante el Holoceno (y los demás períodos de la historia climática de la Tierra también) fueron causados por factores totalmente naturales - el hombre estaba aún aprendiendo a organizarse en sociedades un poco mayores que las simples tribus. Y los factores que afectan al clima tienen dimensiones geológicas, es decir, son casi inconmensurables; descomunales; escapan a la imaginación del hombre. Y esos factores siguen operando aún imperturbables, siguiendo patrones cíclicos que todavía no comprendemos. Sostener que la actividad del hombre puede estar afectando al clima de la Tierra de manera catastrófica es un acto de arrogancia estúpida. Se le concede al hombre una capacidad y una potencia que por suerte – o por desgracia – no tiene.

¿Hasta cuando soportará el planeta este maltrato? El planeta se mata de risa de nosotros – o lo haría si pudiese reirse. Y si pudiese reir, se reiría del escándalo que hacen los ecologistas con tal de ganar ese dólar tan duro de ganar últimamente. Si no lo creen, ahí tienen al ejemplo de Lonnie Thompson. – y del redactor "científico" del Universal.

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