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El Desenlace es Inminente

por Hans Labohm (20-julio-2004)
Publicado originalmente en TechCentralStation

El tiempo se está acabando. El paradigma del calentamiento global está a punto de colapsar. En su ocaso, el proceso del Panel Intergubernamental de la Naciones Unidas para el Cambio Climático (IPCC) tendrá que variar su conducta. Mientras tanto, el Tratado de Kyoto parece agonizar.
 
Un par de años atrás comencé a interesarme en el tema del calentamiento global causado por el hombre. El asunto era considerado un 'coto de caza' científico donde los climatólogos dictaban las reglas. Sin embargo, como economista y analista de políticas extranjeras, yo estaba preocupado por las posibles implicancias económicas devastadoras de Kioto, a causa de sus elevados costos en términos de pérdida de crecimiento económico y puestos de trabajo, su impacto negativo sobre la competitividad, su riesgo de gatillar guerras comerciales entre los cumplidores y los no cumplidores, y el peligro de la intervención intrusiva de los gobiernos en la economía, poniendo en peligro a todo el sistema de la libre empresa.

Inicialmente, me costó mucho trabajo iniciar el diálogo con los climatólogos para preguntarles sobre sus puntos de vista básicos y para discutir con ellos las implicancias más amplias. A medida de que el tiempo fue pasando conseguimos establecer una razonable relación de trabajo. Por supuesto, ellos me referían siempre a su 'Biblia': el "Sumario para Hacedores de Políticas" del IPCC - un documento con-ciso que fue escrito especialmente para gente como yo que sólo tenía vagas nociones de la ciencia del clima. Como analista de política he leído miles de documentos políticos durante mi carrera, pero jamás había encontrado un documento que estuviese tan plagado de inconsistencias. Esto me hizo sospechar del paradigma del 'calentamiento global antropogénico' y del proceso del IPCC en general, y me decidí leer más sobre el 'cambio climático' putativo y visitar la panoplia de sitios de Internet de los 'escépticos del clima'. Sólo me confirmó mis primeras sospechas.

Durante el mismo período, en discusiones personales con científicos, uno de ellos me confió que el calentamiento global antropogénico era la estafa científica más grande del siglo 20. Dado que yo tenía ya el mismo sentimiento, le pregunté si podría citarlo en mis publicaciones. Pero él se negó. Aparentemente este tema no se prestaba a la libertad de expresión.

En ese momento era bastante difícil determinar con exactitud en dónde las cosas andaban mal. Pero durante mis posteriores investigaciones me encontré en numerosas oportunidades con invocaciones a la autoridad científica para 'probar' puntos, razonamientos ilógicos, presiones políticas, rechazo a tomar conocimiento de las opiniones en contrario, escarnio de los oponentes, eliminación de informa-ción crucial, falsificación y manipulación de datos científicos, intimidación y aún expulsión de científi-cos que no adherían al paradigma del calentamiento global antropogénico, etc. En breve, todos los trucos en el libro, que me eran tan familiares a la luz de la experiencia ganada durante mi carrera en un campo totalmente distinto.

Aunque mucha gente conoce estos incidentes, nunca alcanzaron proporciones que desacreditaran fundamentalmente al paradigma del calentamiento antropogénico y al proceso del IPCC, sobre el que están basados. Sin embargo, esto puede cambiar muy rápidamente en el futuro próximo a la luz de los resultados de una reciente conferencia efectuada en Moscú - la actual revisión de la llamada "curva del palo de Hockey", que es uno de los pilares principales del paradigma del calentamiento antropogé-nico, como también una ola de declaraciones de muchos científicos de renombre que ahora confiesan abiertamente sus dudas sobre el efecto del "invernadero antropogénico."
 
En un anterior artículo, (Russia's Vacillations on Kyoto) yo noté que el presidente de Rusia Valdimir Putin, durante una conferencia de prensa en el Kremlin el 21 de mayo, 2004, le dijo a los reporteros que Rusia aceleraría el movmiento en dirección a la ratificación del Protocolo de Kioto como parte de un trato que incluía el consentimiento de la Unión Europea para que Rusia se convirtiese en un miem-bro de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Pero yo también me referí a un comentario más cauto del Ministro de Relaciones Exteriores Ruso, Vladimir Chizov, que declaró:
'Rusia comparte totalmente las metas del Protocolo de Kioto. Sin embargo, su ratifica-ción dependerá de las condiciones que este acuerdo le provea al país para unirse al tratado. ... Existen diferentes opiniones sobre la necesidad de ratificar este protocolo, tanto en los círculos políticos como en los científicos. ... Los motivos que impulsaron a muchos países a unirse al Protocolo de Kioto y a otros a rechazarlo, deberían ser estu-diados profundamente. Y yo comenté: 'No debería olvidarse que los Rusos tienen fama de ser duros negociadores. Quizás las reservas de Chizov puedan traer nuevas sorpresas. Después de todo, el diablo está en los detalles.' Lysenkoísmo Intrusivo

y de hecho, el 7 y el 8 de julio, 2004, los rusos convocaron a un nuevo seminario sobre el asunto del cambio climático y el Protocolo de Kioto, cuyos resultados parecen contradecir a la primitiva impresión de un 'regreso ruso al redil' en vista de las presiones políticas de la UE.
 
Lo mismo que en la anterior conferencia sobre el cambio climático en Moscú, el asesor económico del Presidente Putin, Andrei Illarionov jugó un rol prominente. Durante una conferencia de prensa después del encuentro, Illarionov se quejó de que los Rusos habían solicitado de manera repetida a sus socios extranjeros que abogan por el Protocolo de Kioto y que insisten en que Rusia lo ratifique, la respuesta a una gran cantidad de preguntas sobre temas específicos. Pero durante una año no habían recibido ninguna respuesta. Illarionov dijo:  'En lugar de recibir respuestas a nuestras preguntas, estuvimos escuchando que las respuestas no importaban. Que lo importante era si Rusia confiaba en Gran Bretaña, la Unión Europea y los países que ya habían ratificado Kioto y que han estado ejerciendo una presión sin precedentes sobre Rusia para que ratificase el protocolo. Por ello es que era tan importante para nosotros acordar un encuentro verdadero y una verdadera discusión de problemas reales con la participación de científicos extranjeros que tienen visiones diferentes....'   Concerniente a las suposiciones básicas de Kioto, Illarionov comentó:
  'Básicamente, ninguna de las afirmaciones hechas en el Protocolo de Kioto y la teoría 'científica' sobre la que se basa el protocolo tienen origen en datos reales. No estamos viendo ninguna alta frecuencia de eventos y situaciones de emergencia. No hubo nin-gún aumento en la cantidad de inundaciones, como tampoco hubo un aumento en la cantidad de sequías. Podemos ver que la velocidad del viento en las tormentas de algu-nas áreas está decreciendo, al contrario de las declaraciones hechas por gente que apoyan al Protocolo de Kioto. No estamos viendo una mayor incidencia de enfermeda-des contagiosas, y si existe algún crecimiento, no tiene nada que ver con el clima. Si hay alguna suba insignificante de la temperatura no es debido a factores antropogéni-cos sino a factores naturales relacionados con el planeta y la actividad solar. No hay evidencia alguna que confirme una relación entre el nivel del dióxido de carbono y los cambios de temperatura. Si existe tal relación, se trata de una naturaleza inversa. En otras palabras, no es el dióxido de carbono quien influencia la temperatura de la Tierra, sino exactamente lo opuesto: la fluctuación de la temperatura es causada por la activi-dad solar, que influencia la concentración de dióxido de carbono.'  
Después de haberse quejado del comportamiento de la delegación Británica, encabezada por Sir David King, quien trató - sin éxito - de impedir a ciertos científicos 'indeseables' hablar en la conferencia, Illarionov criticó las bases ideológicas y filosóficas sobre la que se asienta el Protocolo de Kioto: 'Esa base ideológica puede ser yuxtapuesta y comparada con la ideología totalitaria, de odio al hombre, que tuvimos la mala suerte de sufrir durante el siglo 20, tales como el Nacional Socialismo, el Marxismo, la Eugenesia, el Lysenkoísmo, etc. Todos los méto-dos para distorsionar la información que existe en el mundo han sido usadas para pro-bar la clamada validez de estas teorías. Desinformación, falsificación, fabricación, mitología, propaganda. Porque lo que se ofrece no puede ser calificado de ninguna otra manera sino como mito, sinsentido, dislate y absurdidad.' La referencia de Illarionov al Lysenkoísmo fue particularmente punzante. ¿Quién podría haber imagina-do hace unos 15 años que un Ruso acusaría a Occidente de Lysenkoísmo - y tener razón? El Lysenkoísmo se referiere a un episodio en la ciencia Rusa involucrando a un paisano no científico, criador de plantas llamado Trofim Denisovich Lysenko (1898-1976). Lysenko se elevó a la dominación en una conferencia de 1948 en Rusia donde pronunció un encendido discurso denunciando al pensa-miento Mendeliano como 'reaccionario y decadente' y declaró que esos pensadores eran 'enemigos del pueblo Soviético'. Bajo la influencia de Lysenko, la ciencia - en especial la biología - no fue guiada por las teorías más probables, respaldada por experimentos adecuadamente controlados, sino por la ideología deseada. La ciencia se practicó al servicio del Estado, o más precisamente, al servicio de la ideología. Los presultados eran predecibles: el sostenido deterioro de la biología Soviética. Fue debido a los esfuerzos de Lysenko que muchos científicos de valía, especialmente en el campo de la genética, fueron enviados a Gulags o simplemente desaparecieron de la URSS. Los métodos de Lysenko no fueron condenados por la comunidad científica Soviética sino hasta 1965, más de una década después de la muerte de Stalin.
 
Al final de la conferencia de prensa se le pidió a Illarionov que respondiese a una simple pregunta: '¿Por qué no sigue usted las palabras de su jefe, el presidente Putin, quien dijo muy clara-mente: "Nostros estamos a favor del Protocolo de Kyoto"?' Su respuesta fue: 'Me voy a permi-tir recordarle las palabras pronunciadas por el Presidente Putin. El presiente Putin jamás dijo que él apoyaba al Protocolo de Kioto. El Presidente Putin dijo el 24 de mayo de 2004 que él apoyaba al proceso de Kioto. De manera que lo siento, pero usted no puede decir que yo no apoyo las palabras del Presidente Putin en este asunto.'
 
Sin embargo, Illarionov reconoció asimismo que no se podría desechar totalmente el que Rusia ratifi-cara el Protocolo de Kioto, a causa de la acción de la "quintacolumna" en Rusia, que está a favor de Kioto. pero añadió: "si tal decisión se toma, le propinaría ... un severo golpe a Rusia, Japón, la Unión Europea, y al Canadá, los países y regiones que se precipitaron a asumir tales obli-gaciones [de Kioto]'
 
Dudas Crecientes
 
El IPCC afirma que las actividades humanas son las responsables de casi todo el calentamiento regis-trado durante las últimas dos centurias. Una imagen ampliamente circulada que ilustra de manera dramárica esas tendencias de la temperaura se asemeja a un palo de hockey con tres partes bien nítidas: un mango plano que se extiende desde el año 1000 DC hasta el 1900, una "hoja" que se lanza hacia arriba desde el 1900 hasta el 2002, y un rango de incertidumbre en las estimaciones de tempe-ratura que envuelve al mango como una 'vaina'.

Fue Michael Mann de la Universidad de Virginia, y Phil Jones de la Universidad de East Anglia quienes actualizaron la influyente reconstrucción de las temperaturas atmosféricas globales y hemisféricas usadas en la Tercera Evaluación del Cambio Climático del IPCC. Sin embargo, cinco grupos de inves-tigadores independientes han descubierto problemas con esta reconstrucción, cuestionando los tres componentes del 'Palo de Hockey'. Sobre la base de esta investigación, David Legates, director del Centro de Investigación del Clima de la Universidad de Delaware, y un prominente escéptico del cli-ma, concluye: "La investigación de Mann es claramente mentirosa, y no está de acuerdo con la abrumadora evidencia de amplio calentamiento y enfriamiento global durante los dos milenios previos."
 
Sin embargo, algunos escépticos del clima creen que David Legates ha sido quizás un poco duro en su veredicto. La discusión todavía sigue. Pero es muy probable que esté en su etapa final. Y es también muy probable que se demuestre que el Palo de Hockey está equivocado.
 
Pero la discusión sobre el Palo de Hockey es sólo un ejemplo de las crecientes dudas que existen sobre el paradigma del calentamiento causado por el hombre. En Alemania, Sami Solanki, el director del renombrado Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, en Göttingen, reciente-mente declaró: 'El Sol ha estado en su punto más alto durante los pasados 60 años y puede estar ahora afectando las temperaturas globales.' La mplicancia de esta declaración es que el rol del Sol ha sido subestimado - hasta ahora. En la Gran Bretaña, David Bellamy, un conocido conservacionista Británico y presentador de la TV fue más allá todavía. Declaró crudamente:  'El calentamiento global - por lo menos la moderna versión de pesadilla - es un mito. Estoy seguro de ello y también lo está un creciente número de científicos. Pero lo que es realmente preocupante es que los políticos y hacedores de políticas del mundo no lo están. En su lugar, ellos tienen una inconmovible fe en lo que, desgraciadamente, se ha convertido en uno de los credos centrales del moviemiento ecologista: los humanos queman combustibles fósiles, que liberan crecientes niveles de dióxido de carbono - el principal de los llamados gases de invernadero - a la atmósfera, causando que ésta se caliente. Ellos dicen que es calentamiento global. Yo digo que son pavadas.' ¿Cómo es que tantos honorables y renombrados científicos han puesto su fe durante tanto tiempo en el paradigma del calentamiento global humano? ¿Fueron víctimas de no haberlo advertido? ¿Pésimo juicio? ¿Prejuicio? ¿Visión túnel? ¿Disonancia cognitiva? ¿Auto engaño? ¿Es el calentamiento global antropogénico realmente el más grande de los engaños que se haya perpetrado jamás?
 
El desenlace es inminente. En el muy cercano futuro sabremos cuáles de los anteriores signos de interrogación podríamos eliminar. Como el inspector Morse acostumbraba decirle a su asociado: "Nos estuvo mirando a la cara todo el tiempo, Lewis! Y nosotros nos nos dimos cuenta!"



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