Glaciar Upsala:
Nuevo Fraude de Greenpeace
Según la organización ultra
ecologista Greenpeace, el "calentamiento global" es el responsable del
retroceso del glaciar Upsala, en el Parque Nacional Los Glaciares. Analizando
los hechos científicos, se comprueba que no es nada más que otro de los
acostumbrados y patéticos fraudes pseudo científicos de Greenpeace.
por Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC-
20 de febrero, 2004
Cuando a Pepe Pollito
le cayó una bellota en la cabeza, corrió desesperado gritando "¡El
cielo se cae, el cielo se cae!". Contagia su terror a Coco
Patito y a María Pavita, quienes le acompañan a ver al Rey.
En su camino se topan con Tito Zorro,
quien les ofrece sus servicios e influencias para una audiencia con el
Rey. Todavía temblando de miedo por la inminente caída del cielo, las
tres ingenuas avechuchas acompañan Tito Zorro a su cueva - y
directamente a la olla del guiso.
Así concluye el viejo cuento para niños, cuya moraleja sería: "Pide
a los alarmistas alguna evidencia científica de sus afirmaciones
así no terminarás siendo un guiso suculento."
Este artículo pretende darle una
guía a las asustadas avechuchas que desean hacerse las preguntas claves:
"¿Dónde está la prueba científica? ¿Se
está cayendo el cielo de verdad?" Los glaciares, en especial
el Upsala, ¿realmente se derriten a causa
del calentamiento global? Y el calentamiento global, ¿dónde
está?
Sobre el calentamiento, este sitio de internet está repleto de evidencias
científicas que prueban la falsedad de las afirmaciones de que la Tierra
se está calentando de manera catastrófica. Está repleto también de evidencias
sobre la excluyente influencia que tiene la actividad solar sobre el clima
terrestre, y la casi nula capacidad del dióxido de carbono para actuar
como agente de retención de calor, papel que lo desempeña casi exclusivamente
el vapor de agua. Por eso, ahora nos limitaremos a ver el caso específico
del retroceso del Glaciar Upsala, según la absurda y fraudulenta denuncia
de Tito Zorro, alias Greenpeace.
El Fraude en los Medios
El fraude comienza
con el consabido "parte de prensa" de Greenpeace
- organización que practica religiosamente la "Ciencia
por Partes de Prensa", comida preferida de los medios de
comunicación - y que rápidamente se esparció como un reguero de pólvora
por diarios, radios, televisoras e internet. Tomado por un sitio del Gobierno
Argentino, la patética denuncia decía así:
http://www.medioambiente.gov.ar/noticias/medios/2004/m_021104_01.htm
A raíz del aumento de las temperaturas de la tierra
Un glaciar patagónico se redujo 13,4 km2 en
los últimos 7 años
Es el Upsala,
en Santa Cruz. Según Greenpeace, hay varios más que pierden hielo.
http://www.cecs.cl/esp/news/esp_news20_10_03.html
La Nación
20 de Octubre de 2003
Los Campos de Hielo se derriten
Un estudio publicado en Science indica que los mayores adelgazamientos
afectaron al Glaciar 12 de Campos de Hielo Sur y al glaciar Jorge Montt.
Según el equipo de chilenos y estadounidenses, la principal causa de la recesión
de los glaciares de la Patagonia serían los cambios en el clima,
aunque la rapidez de este proceso no puede
ser explicado sólo por el calentamiento atmosférico
ni por la disminución de las precipitaciones.
Sólo unos pocos glaciares han presentado estabilidad e incluso
tres han avanzado: el Perito Moreno, el Trinidad,
y el Pío XI. Sin embargo, de continuar
la tendencia actual, se espera una importante pérdida de masa y retroceso,
que incluso podría significar al mediano plazo la desaparición de los glaciares
más pequeños, fenómeno que ya está ocurriendo en otras partes del mundo.
Pero, de
manera concreta, ¿qué le pasa al Glaciar Upsala?
Para conocer la respuesta hay que
leer algunos de los trabajos científicos en serio,
como el que aparece en un sitio web de Japón dedicado a los glaciares, y cuyo
abstracto traducimos al Español:
http://glacier.lowtem.hokudai.ac.jp/project/patagonia/patagonia.htm
Adelgazamiento y retroceso del Glaciar Upsala, y una
estimación
de los cambios de la ablación anual en el sur de la Patagonia
(R. Naruse, P. Skvarca and Y. Takeuchi)
El Glaciar Upsala, un glaciar
de agua dulce en ruptura en el sur de la Patagonia, ha estado retirándose
desde 1978, y después de una drástica recesión de cerca de 700 metros/año
en 1994, el retroceso
parece haberse detenido en 1995.
Un gran índice de adelgazamiento de 11 m/año se obtuvo
entre 1990 y 1993, explorando y evaluando elevaciones de la superficie cerca
del término del glaciar Upsala. En 1993-1994, el adelgazamiento fue estimado
en unos 20 m/año cerca del margen lateral. Se están considerando algunas causas
posibles del comportamiento del adelgazamiento.
En el área de ablación del Glaciar Perito Moreno,
50 km al sur del Upsala, se midieron las tasas de ablación durante 110 días
en el verano 1993-94, y la temperatura del aire fue registrada diariamente
a lo largo del año 1994. Usando un método de grado-día con los datos de la
temperatura de la estación meteorológica más cercana, Calafate, se estimó
que la ablación durante los últimos 30 años fluctuó, entre 12 + 2 m/año
a 16 + 2 m/año en el espesor del hielo, con un promedio de 14 +
2 m/año. Por ello, la anomalía en la temperatura
por sí sola no
puede explicar el adelgazamiento de 11 m/año del Glaciar Upsala.
Como posible mecanismo del
adelgazamiento del hielo, se sugiere que el considerable retroceso debido
al desprendimiento de bloques de hielo [calving
= desprendimiento de témpanos] pueden haber
dado por resultado la reducción de la tensión de compresión longitudinal ejercida
por las elevaciones de rocas e islas cerca del frente del glaciar, causando
una considerable disminución en el flujo de emergencia del hielo. Así, el
hielo podría haberse adelgazado a una tasa cercana a la tasa anual de ablación.
(Annals of Glaciology, Vol. 24, 1997)
En otro estudio publicado en el mismo
sitio (Dynamic features of glaciers in Patagonia,
por R. Naruse), se repite la afirmación de que la temperatura (el calentamiento
global) no es la causante del retroceso del glaciar
Upsala entre 1978 y 1994, sino que hay causas más notorias, como
ser: "Se hicieron
mediciones de la profundidad del agua en 1994 y 1997 en el lago preglacial,
y se encontró un gran "chichón" de unos 250 metros de altura en el lecho del
lago cercano al términus del glaciar. A partir de un análisis de continuidad,
se reveló que las tensiones normales del "chichón" y las islas cercanas al términus
juegan un papel importante en la dinámica del Glaciar Upsala. Un mecanismo posible
sería una realimentación como: retroceso frontal -
reducción en la tensión de compresión longitudinal - disminución del flujo de
emergencia adelgazamiento del hielo retroceso frontal.
(2nd International Symposium on Arctic
and Antarctic Issues; Punta Arenas, Chile; November 1998) Como
se ha leído, los científicos no hicieron
la más mínima mención a la temperatura.
Glaciares y Temperaturas
Como se ha expuesto ya en otro artículo de este sitio (El
Comportamiento de los Glaciares del Mundo Contradice la Teoría del Calentamiento
Global), los glaciares de todo el mundo son muy pobres indicadores del calentamiento.
Lo más importante para tener en cuenta, es que el tiempo de respuesta de los
glaciares varía de acuerdo al tamaño de los mismos, y aún para los más pequeños,
este retardo en la respuesta a los cambios de temperatura puede
demorarse 100 años o más. Citando una parte del artículo mencionado
más arriba: "Por
ejemplo, a una capa de hielo Polar le llevaría de 10.000 a 100.000 años responder
a cualquier calentamiento global que ocurriese ahora. A
un gran glaciar de montaña le llevaría entre 1.000 y 10.000 años responder al
calentamiento actual, (el caso del Glaciar
Upsala y los grandes glaciares de la Patagonia Argentina y Chilena) mientras
que a un pequeño glaciar de montaña le llevaría entre 100 a 1.000 años responder
al cambio. Así, la explicación para el actual retroceso de algunos glaciares
es que responden al calentamiento natural que ocurrió, ya sea durante
el Período Cálido Medieval del siglo 11, o
a un período aun más cálido que
ocurrió hace 6.000 años.
La denuncia de Greenpeace responde
a un calentamiento ocurrido entre 1000 y 6000 años atrás, lo que demuestra
una cosa: Si Greenpeace tiene científicos en serio (como afirma tener), ellos
no pueden desconocer los hechos científicos comprobados
como los nombrados estudios sobre el Upsala hechos por R. Naruse, P. Skvarca
y Y. Takeuchi, por la simple razón de que son demasiado conocidos por todo
los glaciólogos. Entonces tenemos que suponer dos cosas
1.
Greenpeace no tiene científicos capacitados
para asesorarla, o
2. Los científicos que la asesoran, sabiendo de estos
estudios, son tan deshonestos como los dirigentes
de Greenpeace dime con
quien andas y te diré que clase de pícaro eres
Cualquiera de las dos posibilidades es estremecedora, porque las consecuencias
de un accionar basado en la ignorancia o en la deshonestidad
es altamente perjudicial para la población, y puede empeorar la precaria situación
económica y social de muchas naciones del mundo en involución económica sostenida
como Argentina y gran pare de América Latina.
Los Glaciares de la Patagonia Sur
Greenpeace se ha cuidado muy bien en mencionar algunas cosas que son conocidas
por los científicos expertos en el tema, como que los
grandes glaciares de la Patagonia están en crecimiento, mientras
que los medianos y pequeños se retraen o se mantienen estables. Nadie tira piedras
contra su propio tejado, ni escupe al cielo
Los diseñadores de campañas
de Greenpeace serían demasiado torpes si dijesen la verdad, aunque fuese en
alguna parte de su discurso. Nadie les creería que los glaciares se están "derritiendo",
como sostiene Greenpeace, si dijesen lo siguiente: 1) "El
glaciar Upsala ha retrocedido fuertemente desde 1978 hasta 1995, pero la temperatura
no parece tener la culpa, sino que el responsable es la
dinámica del glaciar".
2) O dijesen que "El calentamiento
global causará horribles catástrofes ambientales, pero eso es la predicción
de modelos computados que ni siquiera pueden predecir
con alguna precisión la temperatura que habrá dentro de una semana."
3) O sino, "Aunque el Glaciar
Upsala ha retrocedido bastante, el Glaciar Pio XI del lado Chileno, al otro
lado de la cordillera, está creciendo de una manera
increíble gracias a Dios!"
Con esos argumentos, diciendo
la verdad, no recaudarían ni un centavo y sabemos que
Greenpeace no está hoy en el tema
ambiental para proteger al ambiente o "salvar al
planeta" sino para recaudar dinero.
El eco-business es hoy la madre de todos los fraudes. Y Greenpeace
lo practica con muchísima habilidad.
Conclusión
Para comprender algunas cosas que es necesario tenerlas
muy claras, veamos el abstracto del estudio de M. Aniya, S. Park,
A. S. Dhakal and R. Naruse, "Variaciones de los Glaciares
Patagónicos, Sud América, usando Radarsat e imágenes del Landsat"
del mismo sitio web mencionado antes:
http://glacier.lowtem.hokudai.ac.jp/project/patagonia/patagonia.htm
Combinando imágenes Radasat
tomadas en 1997 con datos del Landsat TM de 1986, se estudió las variaciones
de los mayores glaciares del área de Campos de Hielos del sur de la Patagonia
(área, 13000 km2). Estos incluyen a los cuatro glaciares más grandes de los
campos de hielo, el Pio XI, Viedma, Upsala, y O'Higgings, y tres glaciares de
mediano a pequeños, el Ameghino, Perito Moreno, y Tyndall, donde condujimos
trabajo de campo desde 1990.
De estos, el Pío XI, el glaciar más grande Sudamérica,
mostró un avance neto,
ganando un área total de 4,38 km2. Dos imágenes de Radarsat tomadas en Enero
y Abril de 1997 revelaron un muy rápido avance del glaciar del tipo "surge"
(avance repentino). El glaciar O'Higgings, que se había retirado más de 14 km
durante 1945-86, se estabilizó entre 1986 y
1997.
Dos imágenes Radarsat tomadas en Enero y Mayo de 1997
del Glaciar Upsala, el tercero más grande de los glaciares, revelaron que el
lago preglacial estaba lleno de témpanos, indicando una actividad de desprendimiento
muy activa en un corto período de tiempo, y un retroceso a gran escala
en la mitad occidental del glaciar,
durante el cual perdió un área de 2,78 km2.
Tales retrocesos a gran escala, acompañados de taponamiento de témpanos se observaron
en 1981-82, 1990-93, y 1993-95. Otros glaciares, el Viedma, Tyndall, y Ameghino
han continuado retrocediendo con la misma tendencia que antes, perdiendo un
área de entre 0,52 a 6,48 km2. El Glaciar Perito Moreno, que
había tenido un avance neto entre 1944 y 1986, también perdió una pequeña área
en 1986-87; sin embargo, esta es probablemente una fase en la frecuente oscilación
de la posición de la embocadura observada desde 1944.
(Presentado al "Canadian Journal of Remote Sensing";
1999)
Preguntas Sin
Respuestas
Mientras que en la misma región de la Patagonia, ya sea del lado Argentino o
del Chileno, hay pequeños glaciares que se están retrayendo, existen otros glaciares
medianos que están estables, y grandes glaciares que
están en franco crecimiento. Esto parece no tener sentido para
la gente común, porque está propensa a creer que el calor tiene
que, necesariamente, derretir al hielo. Si bien eso es totalmente
cierto, lo que falta comprobar es si el calor que
se ha registrado en la región es suficiente para "derretir" el hielo. Porque
comparado con 40º C bajo cero, -5º C pueden
realmente considerarse calor sin embargo no alcanzan para
derretir al hielo.
No ha sido así. El retroceso del glaciar Upsala no se debe al derretimiento
causado por un (inexistente) calentamiento, sino a condiciones de la
dinámica de los glaciares, como nos lo explicaron los glaciólogos un poco más
arriba. El retroceso se debe al desprendimiento
de trozos de hielo del frente de los glaciares (como ocurre cada cuatro o
cinco años en el Perito Moreno), debido a la presión de avance del glaciar.
Es lo que los glaciólogos llaman "calving", o "desprendimiento de
témpanos". Sucede en la Antártida, a pesar de que se ha estado enfriando
durante más de 30 años, y donde la temperatura promedio
es de unos 40º C bajo cero. Sucede en el Perito Moreno,
sucede en el Upsala, y también sucede en el Pío XI de Chile, y
a pesar de ello, el glaciar más grande de América del Sur continúa
creciendo de una manera asombrosa.
Señores de Greenpeace: ¿Por qué el Upsala se
retrae, mientras que el Pío XI aumenta? ¿Acaso el lado Chileno se ha enfriado
y el lado Argentino se ha calentado? Entonces, el calentamiento es global ¿o
simplemente local? ¿Por qué el Upsala se retrae mientras que el Perito
Moreno, a sólo 50 km de distancia, se mantiene sin variantes? 50 kilómetros
¿hacen mucha diferencia para el calentamiento? Entonces, ¿por qué
un calentamiento en el Hemisferio Norte afecta a los glaciares en el Hemisferio
Sur? O no tiene nada que ver. ¿Hace más frío en el Perito Moreno?
¿SÍ o NO? Estoy seguro de que los "científicos"
de Greenpeace no pueden darnos una
respuesta a estas preguntas. Porque no creo que ni siquiera se atrevan a reconocer
que tienen la obligación de responder a esas preguntas.
Greenpeace está engañando al público,
y las autoridades deberían de tomar cartas en el asunto de una buena vez, y
exigir que las declaraciones y alertas - sobre las que la organización basa
sus campañas de recaudación de dinero dulce
estén fundadas sobre bases científicas sólidas
y sin discusión posible.
La actividad comercial de Greenpeace tiene que ser
controlada severamente. Argentina tiene que seguir el ejemplo
de Noruega, Canadá y los Estados Unidos,
que han quitado a Greenpeace la condición de "organización
sin fines de lucro", y "organización
caritativa" de "bien público",
obligándola a pagar impuestos sobre sus recaudaciones y actividades comerciales.
Su nueva condición de organización "comercial"
significa, además, que las donaciones que le hacen sus adherentes no
pueden ser deducidas de los impuestos.
Pero más que el aspecto impositivo, las autoridades Argentinas tienen que poner
el ojo en la actividad anti-Argentina que Greenpeace
Argentina lleva adelante, oponiéndose a todo tipo de adelanto
tecnológico y desarrollo industrial que pudiese redundar en beneficio de la
sociedad Argentina. Sus acciones están destinadas a entorpecer
y retrasar todo lo posible la industrialización y el desarrollo del país,
como el notorio caso de su oposición al tratado nuclear con Australia y el desarrollo
de la tecnología nuclear de avanzada que posee una empresa estatal Argentina.
Los dirigentes de otros países más "alertas", que se han dado cuenta del juego
de la organización abanderada de la Paranoia Verde,
han comenzado a recortarle las alas, empezando por donde más le duele: la
billetera. Es hora de que en Argentina tomemos al toro por los
cuernos y decidamos si queremos progresar y salir
adelante, o si vamos a seguir permitiendo que Greenpeace continúe
saboteando todas los intentos de llevar adelante actividades productivas para
bien del país y beneficio de sus pobladores.
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Sergio
Elguezábal, conductor del programa de cable TN Ecología
Juan
Casavelos, recitando la Letania Verde, dogma
de Greenpeace.
Los
Hechos Científicos
Juan
Casavelos, de Greenpeace, propone el absurdo de siempre. Impulsar la energía
eólica, aún sabiendo que es económicamente inviable, motivo por el cual el
gobierno de Dinamarca ha cancelado todos los subsidios
a la industria de la energía eólica, provocando la caída del
valor de las acciones de las fábricas de generadores, equipos y molinos de
viento, lo que causará una segura e inexorable
muerte de esa tecnología en Dinamarca la pionera y líder
mundial en energía eólica. Como dicen los chicos del secundario: "Ya
era
"
Por su parte, el Dr. Jorge Ravassa, del CONICET, aprovecha la oportunidad
para llevar agua a su propio molino, solicitando más dinero para las investigacio-nes
científicas de las que él obtiene el pan para la mesa familiar. Nada
malo hay en ello. Pero el dinero para la investigación debe ser usado con
precaución, para realmente saber qué está pasando y por qué, y
no para intentar "demostrar" una teoría que ya tiene sus conclusiones escritas
antes de cono-cerse los resultados de las investigaciones.
Pero
el CONICET haría bien en comprobar las decla-raciones del Dr. Ravassa, y cotejarlas
con los estudios realizados en el glaciar Upsala por otros más desta-cados
glaciólogos (ver más adelante), y considerar si el dinero ya invertido en
los estudios de Ravassa no ha sido malgastado.
Pero sobre todo, si el dinero que Ravassa sugiere invertir no
sería mejor invertirlo en otro tipo de investigación científica más útil para
el país.

El
Dr. Jorge Ravassa, investigador del CONICET apoyando la desinformación
de Greenpeace
En
realidad, Greenpeace tomó
la idea del retroceso del glaciar de un estudio que había publicado
la revista "científica" Science, y que había tenido amplia
difusión en los medios de prensa de todo el mundo. Las noticias sobre
catástrofes se venden bien.
El asunto puede
resumirse como sigue:
Sólo
bastaron dos imágenes para poner en foco las consecuencias drásticas que ya
está gatillando el calentamiento global del planeta.
Una de las fotos fue tomada en 1928 y la otra, en
enero. Al compararlas, salta a la vista la pérdida de hielo que sufrió el glaciar
Upsala, en Santa Cruz. Y en una expedición realizada el mes pasado se comprobó
que su frente retrocedió 13,4 kilómetros cuadrados entre 1997 y 2003.
El cambio fue registrado por la organización Greenpeace, que intenta
advertir que el aumento de las temperaturas promedio de la Tierra está ya transformando
paisajes como el del Upsala y el de la mayoría de los glaciares de la Argentina
y Chile. Y reclama decisiones políticas.
Fuerte
retroceso Fotos comparativas del Glaciar Upsala, en el Parque Nacional Los
Alerces. La de arriba es de 1928; la de abajo, de este año.
Foto: Museo Salesiano / Greenpeace
Juan
Casavelos, de la organización no gubernamental, dijo a Clarín: "A nivel
nacional, reclamamos que el Gobierno impulse la generación de energías renovables,
como la eólica, para reemplazar el uso de petróleo, gas y carbón, que aumentó
la emisión de dióxido de carbono". Jorge Rabassa, un investigador del
Conicet que acompañó a los ambientalistas en su campaña en la Patagonia
en enero, dijo que "hacen falta fondos para investigar con detalles
la influencia de la actividad humana en el estado de los glaciares".
A nivel internacional, Greenpeace exige que se ponga en vigencia el Protocolo
de Kyoto, acordado en 1997 y ya ratificado por 119 países (la Argentina,
entre otros), que persigue bajar las emisiones de seis gases de invernadero.
"Queremos que los Estados Unidos lo ratifiquen", acotó Casavelos
"También Rusia se niega a ratificarlo."
Más allá de los reclamos, el alerta de Greenpeace también señaló el retroceso
de los glaciares en la región de Cuyo, registrado por expertos del Conicet en
Mendoza. Recordó que el Panel de Cambio Climático de Naciones Unidas
pronosticó que los glaciares pueden desaparecer en 20 años y pondrían en riesgo
las actividades productivas.
Primero: Greenpeace
no descubrió ni registró nada. Sólo leyó un artículo
científico en Science que hablaba del tema. El retroceso del glaciar
Upsala ha sido registrado
desde hace años por los científicos del World Monitoring
Service, con sede en Suiza, cuyos científicos lo han atribuido
a causas dinámicas, no relacionadas con las temperaturas atmosféricas.
Sus partes
de prensa pretenden siempre mostrar a Greenpeace como alerta a las posibles
catástrofes ambientales, y presentar a sus miembros como heroicos Sir Galahads
en rescate de la bella doncella Lady Gaia, Madre Natura. Dan
risa... y asco.