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Temperaturas Fantasmas

Por Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC

Según el IPCC, la temperatura de la Tierra está creciendo de manera peligrosa – como jamás lo hizo antes – afirmando que desde 1880, el aumento ha sido de 1,5º C, y que llegará hasta 5,8º C para el año 2100
¿Será verdad? ¿O sólo son fantasmas para asustar a los niños?

La perspectiva de que el profetizado aumento de temperatura se haga realidad es en verdad espeluznante. Pero esta profecía tiene la misma validez que la predicción del futuro mediante la lectura de la borra del café, las tripas de pollo o las cartas Tarot – porque la base científica sobre la que se sustenta simplemente no existe.

Esta hipótesis del calentamiento catastrófico ha sido científicamente rebatida tantas veces que ya hemos perdido la cuenta, y sin embargo el IPCC y su legión de adherentes vuelven a la carga, imperturbables. Nada les arredra, ni siquiera la constante exposición que se hace de sus yerros y fraudes pseudo científicos. Tal el último terrible papelón sufrido por el IPCC con su ahijado estudio de Mann et al., el infausto "Palo de Jockey" de 1998, que es la base "científica" sobre la cual este cuerpo de "serios científicos" afirmó que el siglo 20 fue el más caliente del actual milenio. McIntyre y McKitrick expusieron la falsa metodología usada por Mann y sus cómplices, demostrando que el estudio linda con el deliberado fraude científico.

Figura 1: El gráfico de Mann et al., bendecido por el IPCC como demostrativo del aumento descontrolado de la temperatura en los últimos 100 años, y prueba irrefutable de que el aumento de temperatura será catastrófico. Nótese que el área de color amarillo indica el "margen de error" que adolece la reconstrucción de las temperaturas hecha por Mann et al. Con un margen de error de tal magni-tud, el equipo de Mann podría demostrar cualquier cosa que se le antojase.


El gráfico del estudio de Mann et al., corregido por McIntyre y McKitrick, es el siguiente, donde se puede apreciar con claridad que el siglo 20 está muy, pero muy lejos de ser el más caliente del milenio:

Figura 2: El gráfico de Mann et al., corregido de acuerdo a los nuevos datos revisados por McIntyre y McKitrick en agosto de 2003. El área en amarillo con borde rojo corresponde al estudio de Mann et al., mientras que el área en celeste con borde azul es la versión con los datos reales. Se demostró que entre el año 850 y el 1400, y entre 1450 y el 1500, la tempera-tura era superior a la del siglo 20, en hasta 2º C.


Pero para que el siglo 20 haya sido el más caliente del milenio, tendrían que haberse registrado temperaturas descomunalmente elevadas en la mayor parte del mundo, por una simple y matemática razón: el asunto de los promedios. Hay algo que no "cierra" en la teoría. Las estaciones meteorológicas del mundo se pueden dividir en cuatro grandes categorías:

  1. Las que no muestran ninguna tendencia,
  2. Las que muestran una tendencia al enfriamiento, ya sea ligera o pronunciada,
  3. Las que muestran una ligera tendencia al calentamiento, bien dentro de lo que se considera un calentamiento normal producto de causas naturales, y
  4. Las que muestran una gran subida de la temperatura y que, finalmente, son las que suministran la base para la afirmación de que la Tierra se está calentado peligrosamente.

La suma de 1 + 2 + 3 nos da una aplastante mayoría en las estaciones meteorológicas de superficie, distribuidas a lo largo y ancho de la parte cubierta de tierra firme – porque en los océanos no existen estaciones y los pocos barcos que los surcan realizando mediciones de temperatura pueden despreciarse. Esto nos lleva a comprender que casi el 75% de la superficie del planeta no cuenta con registros de temperatura.

Los Registros, ¿Dónde Están?

El IPCC nos presenta siempre el mismo gráfico de temperaturas con el cual sostiene que el calentamiento es catastrófico – basado para su desgracia en el fallido estudio de Mann et al., y cuyo gráfico es el siguiente. Recuérdelo porque está viendo uno de los fraudes más grandes de la historia.


Figura 2: Gráfico del IPCC, basado en el Palo de Jockey de Mann et al.


Existe otra cuestión muy importante para demostrar la falta de ciencia seria en el IPCC: los Estados Unidos tienen la red de estaciones meteorológicas más avanzada, organizada, actualizada y perfecta del mundo. Cuenta con personal altamente capacitado y de una elevada eficiencia en su desempeño técnico. El resultado de su trabajo se puede apreciar en el siguiente gráfico de las tendencias de temperatura en ese país:



Figura 3: Temperaturas de los Estados Unidos, según el GISS (Goddard Institute of Space Studies, NASA)


A continuación se presenta el mismo gráfico del NOAA y su tendencia desde 1895 hasta 1996, donde se puede apreciar que el calentamiento ocurrido hasta la fecha ha sido de 0,1º C, lo que se considera un variación de temperatura totalmente normal y sin ninguna razón para alarmarse.



Como resulta muy visible, la tendencia al calentamiento en los Estados Unidos - una porción muy grande del planeta, que cuenta con los registros de temperatura mejor elaborados – es de apenas 0,1º C desde 1895. Pero midiendo desde el año 1880, la tendencia es de 0,3º C para esos 123 años. El año de 1880 es precisamente uno de los más fríos del siglo 19, punto ideal para comenzar una sugestiva tendencia "al calentamiento global". Como se ha demostrado ya en este mismo sitio de la web, si la escala de la tendencia tuviese su punto de partida en 1781 o alrededor de mitad del siglo 18, la tendencia para más de 230 años de historia del planeta entero apenas sería de 0,6º C, o su equivalente de 0,3º C por siglo.

Pruebas al Canto

Es enorme la cantidad de estaciones que muestran enfriamiento, o ningún cambio visible en las temperaturas de las regiones que representan. Mostraremos a continuación una serie de gráficos de temperatura y sus tendencias en tamaño reducido, y se podrá hacer clic sobre cada uno de ellos para aumentar su tamaño al total de la pantalla – para su mejor estudio. Se trata de un muestreo aleatorio realizado sobre diferentes regiones del planeta, intentando dar una imagen representativa de las temperaturas globales.

Si algún lector tiene los datos y las cifras de estaciones que demuestren un fuerte calentamiento, le rogamos que nos envíe esos datos por email, como "attachment", ya sea en archivo tipo Excell, o Word, o simplemente texto simple. Nos encargaremos de plotear sus temperaturas y presentarlas en nuestro sitio, al final de este artículo, en un agregado que llamaremos "Los lectores contribuyen", dando el crédito necesario al colaborador. Para ello, haga click aquí y deje que su programa de mail haga el resto.

Para compensar estas estaciones que no muestran cambios, o pequeños cambios, o reducción de la temperatura, el IPCC tendría que dar los datos de las estaciones que compensan por estas reducciones de temperaturas. Una vez que lo haga –si es que realmente existen esas estaciones y esos registros, podríamos comprobar que los datos sufren del conocido "efecto de calor urbano", la acumulación y aumento de la temperatura – en casi 6º C - que se registran en los grandes centros urbanos. Aunque el IPCC y sus amigos se resisten a considerar a este efecto como significativo (reconocer la importancia de este efecto destruiría su teoría, y sería como pegarse un tiro en el pie), hasta los niños de primaria saben que en el campo siempre es más fresco, y que en las ciudades se hace difícil dormir en las cálidas noche de verano, mientras que sus primos en el campo la pasan bomba.


Listado (Provisorio) de las Estaciones Analizadas y sus tendencias:
(El número entre paréntesis corresponde a su ubicación en el mapamundi)


  1. (4) Adelaide, Australia (1857-1998): – 1,0º C
  2. (5) Base Amundsen, Antártida(1951-2000): – 1º C

  3. (6) Bikaner, India (1857-1999): + 0,9º C

  4. (7) Brisbane, Australia (1950-2001): – 0,2º C

  5. (2) Calipuerto, Colombia (1960-2003): – 0,7º C
  6. (8) Chosi, Japón (1897-1995): + 0,7º C
  7. (9) Coldbay, Alaska (1942-1999): + 0,9º C -- (Sin embargo: desde 1979: – 0,6º C)
  8. (10) Concord, N.H.,EEUU; (1871-2002): – 0,15º C
  9. (11) Danmarkshavn, Groenlandia (1951-2002): + 0,25º C
  10. (12) Darbhanga, India (1876-1995): – 0,25º C
  11. (3) Debrecen, Hungría (18953-2000): – 0.2º C

  12. (13) Eastman, Ga, EEUU (1903-2000): – 1º C
  13. (14) Franz Joseph Land, Ártico (1958-1999): + 1º C
  14. (15) Hama, Siria (1952-1999): – 1.3º C
  15. (16) Horta, Azores (1902-1993): – 0,2º C
  16. (17) Reyjkyavik, Islandia (1901-2002): – 0,3º C
  17. (1) Johannesburgo, Sudáfrica (1949-2001): – 0,1º C
  18. (18) Juan Fernández, Océano Pacífico, Chile (1901-2002): – 0,25º C
  19. (19) Antananarivo, Madagascar (1889-2000): – 0,7º C
  20. (20) Marruecos, África del Norte (1924-2000): – 0,25º C
  21. (26) Luga, Isla de Malta (1853-2002): + 0,1º C
  22. (21) Nanning, China (1922-2002): – 0,2º C
  23. (22) Newkirk, Ga, EEUU (1930-1993): – 1,3º C
  24. (23) Ostrov-Vize, Rusia (1951-2000): – 0,8º C
  25. (27) Punta Arenas, Chile (1888-2001): – 0,6º C
  26. (24) Santa Rosa, La Pampa, Argentina (1941-2000): 0,0º C
  27. (28) Trelew, Patagonia (1901-2001): + 0,7º C
  28. (29) Willows, California (1878-2000): – 0,7º C
  29. (25) Valentia, Irlanda (1870-2001): + 0,2º C
  30. (30) Yukon, Canada (1942-2002): +1,0º C
  31. (31) Base Vostok, Antártida (1958-1999): – 0,5º C

  32. (32) Salehard, Siberia, (1883-2003) +0,9º C

  33. (33) Boromo, Burkina Faso, África, (1951-2001) +0,4º C

  34. (34) Willis, Islas Salomon, Pacífico Sur, (1939-2002) 0,0º C

  35. (35) Dikson, Costa Norte, Rusia,, (1917-1995) +0,2º C

  36. (36) Kirensk, Siberia, Rusia, (1892-2002) – 0,5º C

  37. (37) Tura, Rusia,, (1927-2000) +0,8º C


Este artículo tiene su continuación en un listado de 385 registros de estaciones meterológicas y sus respectivos gráficos de tendencia en la página: "Temperaturas Fantasmas 2".


Estaciones que muestran aumento de temperatura
a largo plazo, dentro de un rango natural:

(Haga click sobre el gráfico de su interés para una visión ampliada)





Sin embargo, la estación de Cold Bay, Alaska, que muestra un calentamiento moderado desde 1942 hasta 1979, a partir de esa fecha muestra un fuerte enfriamiento hasta la fecha: – 0,6º C para sólo 23 años!


Estaciones que muestran poco
o ningún aumento de temperatura:




Estaciones que muestran
fuerte descenso de temperatura:









Conclusión

La conclusión es que no hemos podido encontrar la cantidad necesaria de estaciones meteorológicas con un registro de temperaturas tan altas como para contrarrestar la gran cantidad de registros que indican fuerte enfriamiento. Tales registros con tan elevadas temperaturas son verdaderos "fantasmas" - de los que todos hablan pero que nadie ha podido ver.

Los modelos del IPCC no contemplaban fuertes enfriamientos, ya que el crecimiento lineal del CO2, hacía que los modelos pronosticaran un crecimiento sostenido y lineal de la temperatura.

La negativa del clima de la Tierra a colaborar con los costosos modelos, y los temperaturas medidas y comprobadas de la vida real, provocó que los modelistas introdujesen cambios en sus juguetes para que "predijesen" enfriamientos esporádicos, y de esa manera, mantener viva la ilusión de que hay ciencia por detrás de los modelos - aunque esa ciencia sea incapaz de explicar por qué ninguna de las predicciones anteriores ni siquiera se ha acercado a los fenómenos observados.

Según el nuevo "paradigma" del invernadero, el "calentamiento" producirá terribles olas de frío polar, como las que castigaron a Europa y al noreste de Norteamérica el mes de enero de 2004, quebrando récords de más de 100 años de establecidos. Para hacer corta a la historia: es como poner a hervir una olla de agua para fabricar cubitos de hielo... o para beber una cerveza bien helada ... métala al horno!

Sin embargo, y a pesar de lo absurdo que esto suena al sentido común de la gente, los amañados ajustes de los nuevos modelos predicen que habrá un aumento de los fríos a causa del calentamiento. No hay mucha explicación (suficientemente apoyada en las ciencias básicas de la física y la química) que nos hayan dado los "calentadores del clima" para justificar este absurdo. Sólo una apelación a sus credenciales como científicos (somos el consenso... esto no se discute... )(?) y una brutal campaña de desprestigio contra los "escépticos" del cambio catastrófico del clima, acusándolos de estar pagados por las corporaciones petroleras y otras áreas de la industria.

Paradójicamente, la corporación petrolera ENRON, hasta el día de su fraudulenta quiebra, financiaba generosamente al Pew Center of Climate Change, una de las fuertes y vociferantes organizaciones impulsoras del fallecido Protocolo de Kyoto. También financiaba al Pew Center la Sun Petroleum Co., de la familia McArthur, dueña del Pew Charitable Trust, por lo que la conexión con la industria petrolera no parece tener mucho sentido, ya que financian con toda generosidad a ambos bandos del debate. Tampoco es ninguna novedad que Maurice Strong, ex secretario de la Cumbre de Río 92 tiene inmensos intereses en compañías petroleras, y la Atlantic Richfield de Robert Anderson, acerbo ecologista y proponente de Kyoto, financian ambos las campañas de desinformación sobre el calentamiento global.

Por último, esa falta de información sobre la manera exacta en que se construyen los promedios para globalizar la temperatura, y cuáles son las estaciones que se usan y cuáles las que se dejan afuera, es un tema pendiente de verificación - y de explicaciones por parte del IPCC.

¿Y el Sentido Común?

Algo que permanece fuera del debate "calentamiento por aumento del CO2" es el sentido común; esas simples preguntas que, una vez conocidas, todo el mundo dice "¿Por qué no se me ocurrió antes?". Esas preguntas que tienen la molesta costumbre de destrozar hermosas teorías y pinchar globos de aire caliente. Simples razonamientos que exigen respuestas simples, pero concretas. Veamos.

La teoría de los GDI (gases de invernadero) afirma que el CO2 atrapa el calor de la atmósfera y no permite que escape al espacio exterior. Sin embargo, no lo cuantifica de manera directa, como ser, nos podrían decir: "La capacidad del CO2 para retener el calor de la atmósfera equivale al 30% de la capacidad total de la atmósfera para retener el calor". No. tienen que hacerlo de manera más complicada, de manera que los legos no puedan comprenderlo rápidamente. Lo hacen atribuyendo al CO2 una supuesta capacidad de "forzamiento radiativo" que equivaldría ahora a un aumento de 1,46 w/m2 comparado con la concentración de CO2 que existía hacia el año 1750, o sean 280 ppm contra las 372,33 ppm actuales. En realidad, esas cifras nada le dicen a la gente común, que ve las cosas de una manera más simple.

Porque si aceptamos la tesis de los "calentadores globales", el CO2 capta el calor y lo almacena haciendo subir la temperatura de la Tierra. Todo bien, pero, ¿por qué la temperatura baja mucho algunos años, permanece estable, sube otro poquito y baja nuevamente - a veces a niveles récord? Si nos fijamos, como ser, en las temperaturas de Reykjavik, Islandia (vea el gráfico de sus temperaturas haciendo click aquí).

En 1970 el promedio de temperatura fue 3,95º C, y subió en 1971 a 4,65º C y a 5,2º C en 1972. ¿Ese aumento sería causado por el aumento del CO2 desde 1970 a 1972? Aunque no es así, vamos a aceptarlo. Pero entonces, el descenso de temperatura en 1973 a 4,4º C y el posterior sostenido descenso hasta los 2,95º C de 1979, ¿cuál fue la causa que lo provocó? Dado que el IPCC no se cansa de repetir que el aumento de temperatura es causado artificialmente por las actividades del hombre, y que la influencia del Sol es despreciable sobre el clima (!), entonces para el IPCC y sus amigos “calentadores” no existen causas naturales para el cambio del clima.

Se desprende que de acuerdo a la teoría de los GDI, el principal y casi único gas de invernadero que provoca los cambios de clima y la subida de la temperatura es el CO2. De manera que dentro de los mecanismos de los Modelos de Circulación General no hay una explicación para el descenso de la temperatura en Islandia entre 1972 y 1979. No está contemplada esta posibilidad en el libreto del calentamiento catastrófico. La temperatura tiene que subir de manera sostenida siguiendo el aumento lineal de la concentración de CO2. El “discernible efecto humano” sobre el cambio climático lo expresa claramente. Aceptar que la temperatura pueda bajar de manera natural es reconocer que el CO2 no tiene la mentada capacidad que se le atribuye de retener el calor de la atmósfera.

Por supuesto, esto no “cierra” para nadie que tenga más de tres neuronas en buen estado de funcionamiento. Como tampoco “cierra” el tema que se trata de evitar a toda costa: mencionar las respectivas capacidad de retener calor de los diferentes “gases de invernadero”, mencionando siempre las diferentes “potencias” de los demás, comparándolas con las del CO2, diciendo, los CFC son 50 veces más potentes que el CO2 para retener el calor, o que el metano es 20 más poderoso, pero que sus ínfimas cantidades no los hacen muy importantes; el único que cuenta realmente es el CO2, de manera que "hay que cortar sus emisiones a la atmósfera". Se cuidan mucho de comparar las capacidades de esos gases con la del vapor de agua, porque si lo hiciesen, la teoría catastrófica se les va al tacho de la basura.

No son cifras del IPCC, por supuesto, ya que jamás darían las cifras reales al público, pero del 100% de la capacidad de retención de calor que tiene la atmósfera, el 95% corresponde al vapor de agua, el 3,5% al CO2 y el 1,5% restante se distribuye entre los demás gases, Argón, metano, óxidos de nitrógeno, CFC, etc. Analizando estas cantidades, nos preguntamos cómo es posible que la duplicación de la concentración del CO2, con sólo un 3,5% de capacidad de retener calor, pueda hacer que la temperatura ascienda de manera sostenida hasta 5,8º C más que hoy para el año 2100.

El sentido común, el más escaso de los sentidos en estos días, nos advierte que si el "efecto invernadero natural" de la Tierra equivale a 35º C, el 3,5% de ese efecto atribuido al CO22 equivalen a 1,225º C, por lo que, a "ojo de buen cubero", una duplicación del CO2 atraería aparejada un aumento de 2,45º C, algo que no había ocurrido durante el Período Cálido Medieval, o Pequeño Óptimo Climático entre los años 800 y 1300, que vieron una temperatura de 2º C más alta que ahora - pero sin que el CO2 hubiese aumentado para nada. Y luego una violenta caída de la temperatura en la Pequeña Edad de Hielo de 1400 a 1716 sin que los niveles de CO2 se hubiesen movido en ningún sentido. ¿Cuál es el misterio?

No hay misterio. Simplemente, el CO2 no tiene la capacidad de almacenar calor que le han dado los "calentadores", y no tiene una relación de causa-efecto con la subida de la temperatura, sino una de "efecto-causa": las temperaturas de la Tierra subieron antes de que lo hicieran los niveles de CO2 en la atmósfera. El aumento del CO2 viene retrasado con respecto al de la temperatura entre 400 y 800 años.

En este mismo sitio ya se publicó el artículo sobre los trabajos de Sherwood Idso (click aquí) en la década de los 80 que demostraba que la duplicación del CO2, de 330 a 660 ppm sólo podría provocar un ascenso de temperatura de apenas 0,25º C a 0,4º C – trabajo que no ha podido ser discutido, ni rebatido ni refutado. Sólo ha permanecido cuidadosamente ignorado por los medios de prensa y sus comunicados alarmistas.

Por supuesto, existen cientos de preguntas más que el sentido común nos sugiere hacer, sobre cientos de aspectos que “no cierran” en la teoría del calentamiento global, pero resultan innecesarias cuando se puede comprobar la enorme cantidad de estaciones meteorológicas de todo el mundo que están mostrando tendencias al enfriamiento – como las que se han mostrado más arriba. Aunque los “modelistas” están trabajando a ritmo forzado para producir nuevos modelos que muestran que el calentamiento está provocando un enfriamiento generalizado, el sentido común se niega a seguir aceptando tanta desfachatez. ¿Es que ya se ha perdido totalmente el sentido del ridículo?



Este artículo fue el producto de un intercambio de ideas entre Eduardo Ferreyra y John Daly, el climatólogo de Australia – fallecido súbitamente el 28 de enero de 2004 – creador de Still Waiting for Greenhouse, uno de los más extraordinarios sitios de internet, dedi-cado a exponer el fraude del calentamiento global, al que Daly llamaba "la industria del invernadero". Una visita a su sitio en la web, actualmente bajo la dirección de su hija Rachel Daly y algunos amigos de John, le proporcionará una inmensa cantidad de datos científicos e información de un valor inestimable.

Sirva este artículo como postrer tributo a la memoria de John Daly, calificado por el Dr. Theodor Landscheidt como el Sherlock Holmes de la climatología, uno de los mayores iconoclastas y "matador de dragones" de la ciencia climática que hayamos tenido la fortuna de conocer y gozar de su amistad. Fue John quien primero comenzó a exponer los errores del Palo de Hockey, lucha que terminó con la exposición del fraude y el comienzo de la destrucción final del mito del Apocalíptico calentamiento global.

Descansa en paz, John, seguiremos firmes en la lucha que comenzaste, por el camino que nos señalaste: sentido común, verdades científicas, hechos comprobados.

Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC
Fundación Argentina de Ecología Científica


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