Dra. Baliunas
Sallie Baliunas
Currículum
Esperanzas del Hidrógeno
por Sallie Baliunas and Willie Soon
 Published 
 01/28/2003 
¿Pueden los Estados Unidos contar con suficientes fuentes de energía como las eólica y solar para sus necesidades de energía, y especialmente para sus transportes? Algunas voces en la política y los medios parecer creerlo así, pero la realidad no es tan clara como dicen.

El Gobernador de Nueva York, George Pataki, se unió recientemente a un creciente coro que exige un futuro renovable. “Dentro de 10 años,”, dijo Pataki en su discurso Estado del Estado, “por lo menos el 25 por ciento de la electricidad comprada en Nueva York provendrá de fuentes de energía renovables como las solares, eólicas, o celdas de hidrógeno.”

Gobernador Pataki
 TCS 

logo TechCentral

Y en un artículo especial "Estado del Estado" en la revista Atlantic Monthly, Ricardo Bayon de la New American Foundation, un respetado instituto de política pública, hace un apasionado llamado a moverse en dirección de la economía del hidrógeno, reclamando la necesidad de desprender a la economía de los EEUU y a la del mundo también, del petróleo. Y la manera de hacerlo es alentando el desarrollo comercial de una tecnología llamada la celda de combustible de hidrógeno."

A pesar de estas afirmaciones y predicciones, la ciencia de la energía renovable nos dice que existen signficantes obstáculos para concretar los sueños de estos apoyadores.

"Hubiésemos Deseado Que Esto Hubiese Resultado Diferente'

La producción de electricidad a partir de los recursos del viento no emiten dióxido de carbono, un gas de invernadero, directamente al aire. Y esos nichos de energías renovables pueden tener sentido con una demanda a pequeña escala en áreas ricas en viento y sol, y lejos de la red eléctrica convencional, o donde los generadores de electricidad movidos por combustibles fósiles emitirían polución local.


Sin embargo, en las aplicaciones a gran escala, tales como las requeridas para alimentar a las celdas de combustibles, o para suministrar electricidad a una comunidad entera, la elelctricidad eléctrica no sólo son caras, sino que son también potencialmente destructivas del ecosistema.


El viento y el Sol son gratis, pero dominarlos y generar electricidad con ellos tiene costos elevados. Ambos, el viento y el Sol, son difusos e intermitentes, haciendo que el envío de electricidad de buena calidad, disponible sobre demanda, sea más difícil que para las instalaciones de carbón, hidroeléctricas o nucleares. El Sol y el viento son también fuentes difusas de energía, de modo que requieren de vastas áreas de terreno para recoger la energía. Dada su naturaleza intermitente necesitan ser suplementadas por fuentes convencionales de energía, esperando en reserva para el momento en que el viento no sopla, o el Sol no brille.

El costoso impacto ambiental y falta de confiabilidad de las energías eólicas y solares son conocidas desde los días del frenesí de la energía solar de los años 70. Pero sus proponentes afirman que las nuevas tecnologías harían a estas fuentes más baratas y disminuirían su impacto ambiental.

Desgraciadamente, la nueva tecnología no ha ayudado mucho. Los investigadores de la Universidad Cornell recientemente han vuelto a reinstalar el hecho que, a pesar de los avances en ingeniería que hacen a las energías más atractivas de lo que eran décadas atrás - con más elevadas eficiencias de colección de los paneles fotovoltaicos, o más grandes, más aerodinámicamente eficientes hélices de las turbinas, por ejemplo - los recursos solares o eólicos permanecen siendo pobres fuentes de energía.

"Hubiésemos deseado que esto resultase diferente - realmente lo deseamos - pero es muy difícil luchar contra los hechos," dice el principal autor del estudio, Profesor D. Pimentel, de Cornell.

California, Adiós

Tan duros hechos de la ingeniería ponen a la promesa de las fuentes renovables de energía en su ade-cuada perspectiva. Como ejemplo, considere si el viento podría proporcionar energía para las celdas de combustible para el transporte. El sector se basa casi exclusivametne en los productos del petróleo. ¿No serían las celdas de hidrógeno, que emiten solamente vapor de agua durante la operación, una buena manera de reducir las importaciones de petróleo extranjero y cortar la emisión de CO2?.

Las celdas de combustible de hidrógeno funcionan a partir de elemento más común en el Universo. El Sol, por ejemplo, tiene una composición que es 90% hidrógeno. La desilusión es que no hay pozos de hidrógeno en la Tierra - el hidrógeno es tan liviano que escapa a la atracción de la gravedad del planeta.

Sin embargo, exiten dos átomos de hidrógeno en cada molécula de agua, y los océanos de la Tierra contienen gigantescas cantidades de agua.

El plan sería usarla energía de las turbinas de viento para disociar, o dividir, a los átomos de hidrógeno de los átomos de oxígeno. El hidrógeno sería enviado a, y ubicado en celdas de combustibles para impulsar vehículos. La emisión de una celda de hidrógeno en operacion es energía - y vapor de agua.

Lo primero que hay que notar es que el ingreso y el egreso del agua en el sistema significa que hay un gasto neto de energía que lo hace funcionar. Hay otros costos de energía - manufactura, envío, etc. Pero por el momento supongamos que suficientes turbinas de viento pueden construirse para tomar cuenta de los costos del sistema "océanos-a-ruedas".

A causa de que no existe tal sistema de combustible en una escala suficientemente grande para tener una estimación firme, supongamos groseramente a nivel del área más pequeña que sería ocupada por las turbinas de viento en esa situación. Vamos a suponer un sistema de generosa eficiencia (algunas celdas de hidrógeno pueden convertirlo directamente a corriente continua a una eficiencia del 40% - es decir, son bastante eficientes), y los altos costos de los vehículos de celdas de hidrógeno (estimados actualemente en $q00.000 dólares) y los de la energía eólica, serán ignorados.

A continuación, supongamos que hay disponibles óptimas ubicaciones para las turbinas de viento, ricas en recursos de viento. Por ahora, ignoremos el transporte del hidrógeno y la pérdida durante la carga de las celdas (pero recuerde que estas pérdidas aumentarán la necesidad de más recursos renovables).

Si damos por supuesto que las turbinas que cargan a las celdas de hidrógeno pudiesen reemplazar la energía de un tercio del petróleo usado para transporte, eso se traduce a aproximadamente 10% de la demanda total de energía de los Estados Unidos.

Para generar esa cantidad de energía, las turbinas de viento tendrían que ocupar un área de aproxima-damente 543.000 kilómetros cuadrados. Eso es 25% más que el tamaño de California (asumiendo que toda California fuese adecuada como asentamiento para recursos eólicos - que no lo es).

Es verdad, las turbinas tendrían que estar espaciadas de manera que viento fluya libremente a través de las hélices, dejando lugar, más allá del espacio requerido por las torres, para algún uso limitado. De modo que, en algún sentido, California no estaría completamente cubierta de molinos de viento. Pero ya no habría lugares silvestres, tampoco, debido a las líneas de alta tensión, edificios de servicio y caminos que surcan el paisaje. Además, habría desprendimientos de palas, caída de torres, atalyas destruidas, y significante matanza de aves en peligro de extinción, tal como las rapaces.

En el pasado, la tecnología ha conseguido solucionar los problemas enfrentados por la sociedad, y lo seguirá haciendo. Pero ese entusiasmo por la tecnología necesita cimentarse en la realidad científica. Y desear que la energía eólica soporte muy pronto a las modernas y pujantes economías no lo hará.


Volver a la página Calentamiento        Volver a la página Artículos

Usted es el visitante No.:



desde Enero de 2002
FastCounter by bCentral

Vea aquí otras interesantes
estadísticas de la página

¿Desde qué países nos visitan?
¿Quiénes son los visitantes?


NOTICIAS - EMAIL - CORREO RECIBIDO - EL LIBRO - ARTÍCULOS - AMAZONAS - ENGLISH VERSION - PILOT NOTES - LINKS
Traducido del sitio web de Tech Central Station