MITO No. 7: 'La Humanidad está causando que las regiones
polares se calienten rápidamente, con desusadas tasas de
descongelamiento del hielo.'
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climate change
LA VERDAD DE
ENVIROTRUTH:
El hielo del Ártico responde
primariamente a los cambiantes patrones del viento, adelgazándose en
algunas regiones mientras que se amontona en otras sin un
descongelamiento general. P. Winsor, de la Universidad de Göteborg,
en Suecia, usó detalladas mediciones para terminar un informe
publicado al año pasado, "... no existe
una tendencia hacia el adelgazamiento de la cubierta de hielo
durante los años 90s. La información del Polo Norte muestra un
ligero incremento del espesor promedio del hielo, mientras que el
Mar de Beaufort muestra una ligera disminución, ninguna de las
cuales es significativa."
Fuente: Dr. Boris Winterhalter, Investigador
Científico Senior y Coordinador para la investigación geológica
marina nacional e internacional en el Geological Survey de
Finlandia.
Es revelador que las mediciones reales
muestran condiciones en las regiones Árticas que son muy distintas
de los que las teorías del calentamiento predicen. Por ejemplo,
Groenlandia se calentó considerablemente durante los años 20 y 30,
mucho antes de la acumulación de gases de invernadero. Desde
entonces, las temperaturas de las estaciones costeras de Groenlandia
están disminuyendo a la tasa de 0,2 a 0,3°C por década (de acuerdo a
Dr. Petr Chylek, profesor de física y ciencias
atmosféricas en la Universidad Dalhoue de Nova Scotia, las
temperaturas veraniegas en la cubierta de hielo de Groenlandia han
estado también disminuyendo - en este caso a una tasa de 2°C por
década desde los años 80a!) Entonces, ¿dónde está el amplificado
calentamiento del Ártico? Todo lo que vemos es un corrimiento en el
clima regional; una parte del Ártico se está calentando y la otra se
está enfriando. También es importante recordar que hace 1000 años
las condiciones eran tan calientes que los vikingos navegaban en las
aguas del Ártico que ahora son un bloque de hielo sólido
permanente.
El profesor Fred Michel, un especialista en regiones
Árticas del Departamento de Ciencias de la Tierra en la Universidad
Carleton, Ottawa, explica que los problemas que experimentan los
nativos en el norte no se debe a ningún cambio antinatural del
clima. En su lugar, ellos están experimen-tando ahora más
dificultades que en las previas generaciones porque han evolucionado
de ser tribus nómadas de cazadores, una que se movía a media de que
el clima cambiaba, a una sociedad que se mantiene ahora en un lugar,
con edificios fijos altamente susceptibles a problemas estructurales
debido al ciclo normal de congelamiento/descongelamiento, y a las
variaciones naturales del clima.
El Dr. Michel también hace
notar, "... los glaciares se han retirado pero esto no es
desusado en una perspectiva histórica global." Explica que
los cambios que los nativos han observado en el flujo de los arroyos
por lo general son el resultado normal de las variaciones diarias de
la temperatura - lo que era un arroyo tranquilo por la mañana puede
transformarse, en un día soleado, en un impasable torrente valle
abajo para mitad de la tarde. A mediados de la noche el flujo
comienza a menguar y para la noche, el arroyo es nuevamente
atravesable. El Dr. Michaels concluye diciendo, "Las cosas
están cambiando, pero el hombre podría no ser la
causa."
La gigantesca capa de hielo occidental de la
Antártida, que contiene suficiente agua para elevar el nivel de los
océanos en unos 6 metros, no se está descongelando. Al contrario,
está creciendo y la Antártida se está haciedo más
fría. Un nuevo estudio hecho por investigadores del
Instituto de Tecnología de California en el Jet Propulsion
Laboratory en Santa Cruz, publicado en la respe-tada revista
Science, encontraron que las capas de hielo de la
Antártida se están expandiendo a razón de unas 26,8 mil millones de
toneladas por año.
Otro estudio, publicado en una reciente
edición de la revista Nature, descubrió que las
tempera-turas del aire medidas en los desérticos valles polares de
la Antártida en realidad habían disminuido en casi 0,4°C desde 1986
a 1999. El principal autor del estudio, el limnólogo Peter
Doran, un experto en estudio de agua dulce de la Universidad de
Illinois en Chicago, concluye, "Inciamos este proyecto con la
idea de que el calentamiento global nos iba a golpear en cualquier
momento, y nos quedamos esperando por la llegada de veranos
calientes, y jamás vinieron. Simplemente comenzó a hacerse más y más
frío, y esa es toda la historia."