Si una organización ecologista desea proteger la salud humana, sus prioridades deberían ser estableci-das. Las mayores amenazas provienen del tabaco, el alcohol, o el abuso de drogas. En vez de ello, a consecuencia de la publicación en 1962 del libro de Rachel Carson, Primavera Silenciosa, los principales grupos ambientalistas están preocupados por el inexistente problema de los residuos de pesticidas en los alimentos, cuando en realidad el uso de los pesticidas aumenta la provisión a bajo costo de frutas y verduras que son una garantía de mejor salud. El libro Primavera Silenciosa presenta un relato tan dramáticamente contrario a los hechos científicos, de manera tan elocuente y persuasiva, y tan perma-nentemente influyente, que su impacto negativo es difícil de sobreestimar.Durante el Siglo 20, la expectativa de vida en los Estados Unidos se ha incrementado de modo sostenido de 49 años en 1900, a 75 años en 1983. Parte de este aumento es el resultado del uso de pesticidas porque ellos destruyeron a los artrópodos vectores de enfermedades tales como la malaria. Estas enfer-medades habían mantenido el llamado "balance de la naturaleza" matando a millones de personas. En la India, R. Pal informó en 1962 que desde 1953, se habían usado más de 147 millones de libras de DDT, más pequeñas cantidades de hexacloruro de benceno y dieldrin. [1] Pal estimó que durante esos nueve años, el promedio de vida en la India se había elevado de 32 a 47 años, y que durante ese período, la malaria se había reducido de 75 millones de casos a menos de 5 millones. Al mismo tiempo, una región que había sido abandonada por sus habitantes a causa de la malaria "se había convertido en un área próspera y hermosa". Como dijo en 1959 S. W. Simmons, jefe de la rama tecnológica del Centro de Enfermedades Transmisibles del Servicio Público de Salud de los EEUU: [2]El valor total del DDT para la humanidad es inestimable. La mayor parte de la gente en el mundo ha recibido beneficios de él, ya sea de manera directa por protección contra enfermedades infecciosas y plagas de insectos, o indirectamente por una mejor nutrición, alimentos más limpios y sanos, y una incrementada resistencia a las enfermedades. El descubrimiento del DDT permanecerá para siempre como un evento histórico en el campo de la salud pública y la agricultura.El mensaje del libro Primavera Silenciosa de Carson, en su brillante primer capítulo, "Una Fábula Para el Mañana", comienza así: [2]"Había una vez una ciudad en el corazón de los Estados Unidos donde toda la vida parecía tanscurrir en armonía con su entorno. La ciudad estaba en medio de un tablero de próspe-ras granjas, con campos de grano y colinas de huertas donde en la primavera, blancas nubes vagaban encima de los verdes campos. En el otoño, robles, arces, y abedules poní-an una llamarada de color que ardía y titilaba a lo largo de un fondo de pinos. Luego los zorros ladraban en las colinas y los ciervos cruzaban los campos, escondidos a medias en la bruma de la mañana otoñal.A lo largo de los caminos, laureles, viburnos y alisos, grandes helechos y flores salvajes hacían las deli-cias del ojo del viajero a través de casi todo el año. Aún durante el invierno, los costados de los caminos eran lugares hermosos, donde innumerables pájaros venían a comer las bayas y las semillas de las hier-bas secas que emergían de la nieve. Los campos eran famosos por su abundancia y variedad de pájaros, y cuando las oleadas de migrantes se derramaban allí durante la primavera y el otoño, la gente viajaba desde grandes distancias para observarlas. Otros venían a pescar en sus arroyos donde yacían las tru-chas. Así había sido durante muchos años, cuando los primeros colonos alzaron sus casas, cavaron sus aljibes y Construyeron sus graneros.Este hermoso cuadro del pasado, "cuando toda vida parecía transcurrir en armonía con el entorno" es una ilusión. La vida es una constante lucha por la existencia contra la naturaleza. Los campos de gra-nos eran mantenidos sólo por medio del trabajo contra las malezas, la isoca, las ratas, las enfermedades de hongos y las sequías, como todo granjero sabe. Las huertas necesitaban ser rociadas para controlar la polilla pijota, la mosca de la fruta, y las plagas. Los pájaros más abundantes eran, y son, estorninos, gorriones caseros y mirlos, que se abalanzan sobre los cultivos. Los "primeros colonos" eran atacados por enfermedades. La bacteria de la tifoidea estaba a menudo en el agua de beber. Otras enfermedades mortales era comunes; uno sólo tiene que examinar las lápidas de un viejo cementerio para darse cuen-ta. En ningún lugar Carson menciona los logros científicos contra las enfermedades contagiosas.Primavera Silenciosa sigue diciendo (pp. 13-14):"Entonces, una extraña peste se arrastró sobre el área y todo comenzó a cambiar. Alguna maldi-ción se había abatido sobre la comunidad: enfermedades misteriosas barrieron con bandadas de gallinas; el ganado y las ovejas enfermaban y morían. En todas partes estaba la sombra de la muerte. Los granjeros hablaban de muchas enfermedades entre sus familias. En la ciudad, los doctores estaban cada vez más confundidos por nuevas clases de enfermedades que aparecían en sus pacientes. Hubo varias e inexplicables muertes súbitas, no sólo entre los adultos sino también en los niños, que eran atacados de súbito mientras jugaban y morían en pocas horas."Habia una extraña quietud. Los pájaros, por ejemplo, –¿adónde se habían ido? Muchos hablaban de ellos, confundidos y perturbados. Las estaciones de comida en los patios estaban desiertas. Los pocos pájaros que se veían estaban moribundos; sólo temblaban violentamente y no podían volar. Era una primavera sin voces. En las mañanas que una vez palpitaban con el canto mañanero de los petirrojos, tordos chillones, palomas, grajos, chochines y muchas otros cantos de pájaros, no tenían ahora ningún sonido; sólo el silencio se extendía sobre los campos, bosques y ciénagas.
En las granjas, las gallinas empollaban pero no nacían pollitos. Los granjeros se quejaban de que no podían criar ningún lechón – las lechigadas eran pequeñas y las crías sobrevivían sólo unos pocos días. Los manzanos estaban floreciendo, pero no había abejas volando entre sus flores, de modo que no habría polinación y no habría fruta. Los lados de los caminos, alguna vez tan atractivos, estaban ahora llenos de vegetación marrón y reseca como si el fuego hubiese pasado por allí. Los caminos también estaban desiertos, sin nada de vida. Aún los arroyos estaban ahora muertos. Los pescadores ya no los visitaban más porque todos los peces habían muerto. En las canaletas bajo los aleros y entre las tejas de los techos todavía se veían algunos parches de un polvo blanco y granular, que algunas semanas atrás había caído como nieve sobre techos y jardines, los campos y los arroyos. Ninguna brujería, ninguna acción del enemigo había silenciado el renacimiento de nueva vida en este golpeado mundo. La gente se lo había hecho a ella misma [3]
Las Elaboradas Falsedades de Carson
Las elaboradas falsedades de Carson afirman que la diseminación del polvo granular de DDT produjo un "mal" que trajo la sombra de la muerte en todos lados: muerte a los seres humanos, gallinas, ganado y ovejas, aves silvestres, abejas, peces, y aún a la vegetación a los costados de las rutas.
El hecho es que, para los seres humanos, el DDT fue un gran contribuyente a la explosión de la pobla-ción.
Las gallinas que empollan son resistentes al DDT, y la tasa de incubación de sus huevos se mantiene normal cuando las gallinas reciben 100 ppm (partes por millón) de DDT en sus dietas. El ganado y las ovejas están protegidas por el DDT de insectos portadores de enfermedades como, piojos, pulgas, garrapatas, y el ataque de la mosca azul. La vegetación "seca y marchita" en el costado de los caminos es el resultado de los herbicidas usados para matar las malezas. El DDT no es un herbicida. La cantidad de de la mayor parte de las aves silvestres aumentó durante el uso del DDT, y una especie, el mirlo de alas rojas, sufrió una explosión de población, quizás a causa de los efectos del DDT sobre la malaria de las aves. Las abejas mieleras son resistentes al DDT, pero son rápidamente aniquiladas por los insectici-das substitutos del DDT como el parathion y el carbaryl. Muchos peces son tan tolerantes al DDT, que desarrollan enormemente elevados niveles de tejidos sin efectos adversos aparentes, como en Triana, Alabama, donde el DDT en el río provenía de una fábrica del insecticida en la zona.¿Por qué esta batería de mentiras de Rachel Carson? ¿Por qué no menciona ella al control de la malaria y la consecuente salvación de 500 millones de vidas gracias al DDT, en las dos décadas anteriores a la publicación de su libro? Aquí hay algunas sugestiones:Primero, solamente una "Gran Mentira" podía afectar la reputación del DDT. Una discusión que incluye-se la mención de los beneficios del DDT no habría servido para vender al libro. Segundo es el uso del principio declarado por el Dr. Richard Rappolt, Sr. en 1969:
"Cuando usted golpea a un rey, usted tiene que matarlo"[4] Tercero, ella odiaba a la ciencia y la tecnología. Cuarto, y quizá lo más importan-te, Carson quería hacerse de un gran nombre, alarmando al público.La publicación de
"Primavera Silenciosa" fue un gran éxito. Prácticamente nadie cuestionó su vera-cidad. El Juez William Douglas lo llamó
"la crónica más importante de este siglo para la raza huma-na" ... "en cada página aumenta el horror" según dijo. Jacqueline Kennedy lo elogió desde la Casa Blanca.Más recientemente, el vicepresidente Al Gore cuenta e su libro
La Tierra en Balance, cómo su madre había impreso en su hijo la importancia de
Primavera Silenciosa de Rachel Carson. Gore escribe:
Este veneno casi invisible, que al principio había sido recibido como una bendición, se convirtió en un símbolo de la manera en que nuestra civilización pude dañar al mudno, casi sin darse de su propio poder ... El DDT puede ser ecológicamente peligroso, aún en mínimas cantidades".[5]
La actual jefa de la
Agencia de Protección del Ambiente de los Estados Unidos, (EPA), Carol Browner, dijo en un parte de prensa el 26 de abril de 1994:
"Hacen 30 años, Rachel Carson nos previno de los pelgros de los residuos de pesticidas en los alimentos. Desde entonces, nuestro uso de los pesticidas se ha duplicado".Pero son los
residuos, y no el
uso de pesticidas, lo que puede afectar al público, y de acuerdo a los estudios de la Foods and Drug Administration (FDA) desde 1985 hasta 1991, menos del 0,5 por ciento de las muestras inspeccionadas violan los límites permitidos por las leyes federales para residuos de pestici-das en los alimentos.
[6]No discutiré el resto de
Primavera Silenciosa porque esto ya ha sido hecho, página por página, y en considerable detalle por el Profesor J. Gordon Edwards en su artículo
"Las Mentiras de Rachel Carson",
(21st Century Science & Technology, Summer 1992, pp. 44-51).Después de la Segunda Geurra Mundial, los logros en control de plagas y enfermedades resultantes del uso del DDT eran tan extensos, que se escribió una gigantesca cantidad de literatura científica sobre el DDT y sus beneficios.
[7]En 1961, un año antes de la publicación de
Primavera Silenciosa, grandes áreas de Pennsylvania fueron rociadas con DDT, 1 libra por acre, para la erradicación de la polilla gitana. El Club de Aves de Scranton mantuvo un estricto control, y
ni un solo caso de envenenamiento de pájaros, atri-buible al DDT, fue reportado. Los funcionarios de la National Audubon Society estaban satisfechos porque no se había causado ningún daño a la vida avial, incluyendo pájaros empollando.
[8]Pero esta fue la última vez que alguna organización ecologista hizo una evaluación fáctica y científica del uso del DDT. Una vez que se publicó
Primavera Silenciosa la campaña contra los pesticidas se convirtió en la "vaquita lechera", y una ayuda para la recaudación de dinero de los ecologistas. Esta práctica de recaudación de fondos continúa, como lo demuestra el terror al Alar de 1990, en donde
"una modesta inversión del Natural Resources Defense Council (Consejo para la Defensa de Recursos Naturales, o NRDC) se amortizó a sí misma cientos de veces en la tremenda exposición en los medios y substanciales ingresos inmediatos para futuros trabajo sobre los pesticidas" como lo describió el publicista D. Fenton, quien había planeado la campaña en los medios del Alar.
[9]
Uno puede imaginarse los que serán
"los futuros trabajos sobre los pesticidas"
MALARIA: UNA ENFERMEDAD QUE AÚN MATA MILLONESMalaria es la enfermedad tropical más importante y un mayor obstáculo para el desarrollo económico y social sw vastas áreas del mundo hoy día. A principios de los 40, antes de que el DDT fuese usado para matar a los mosquitos anofeles que transmiten la malaria, 300 millones de personas sufrían del mal todos los años, y 3 millones morían a consecuencia de ella. Gracias al DDT, millones de vidas fueron salvadas durante los años siguientes a la Segunda Guerra Mundial, y se esperaba que la malaria fuese totalmente controlada.
La prohibición de 1972 cambió el curso de la enfermedad, y los casos de malaria comenzar a crecer nuevamente. Actualmente, más de 270 millones de personas en todo el mundo contraen la enfermedad –con 100 millones de nuevos casos cada año– y millones de dolorosas muertes, a medida de que los parásitos inyectados por la saliva de los mosquitos devoran los glóbulos rojos de las víctimas. Aquellos que no mueren, tienen ataques periódicos agudos y están debilitados crónicamente, lo que los hace presas de otras enfermedades porque el plasmodio de la malaria se hace parásito de sus hígados. De acuerdo al Centro de Control de Enfermedades, estas cifras son muy conservadoras.
¿Qué es el DDT?
DDT es la abreviatura usada para el IUPAC 1,1,1-tricloro-2,2-bis(p-cloro-fenil)etano (C14H9CI3). Es un hidrocarburo clorado, producto de la combinación de cloral y clorobenceno. Es un
insecticida de contac-to, penetrando la superficie externa del cuerpo del insecto (o cutícula), para actuar como un veneno de los nervios. Es tan efectivo para el control de la malaria debido a sus efectos residuales.El producto metabólico más importante es el DDE, nombre corto para el Dicloro-Difenil-Etano [llJPAC 1,1-dicloro-2,2- bis (p-cloro-fenyl) etileno]. El DDE es producido como DDT, y es dehidroclorado en los insectos, microorganismos, aves, peces, mamíferos, y materia orgánica muerta. El DDE es el residuo más persistente del DDT porque es relativamente inerte. La mayoría de los "experimentos en DDT" en realidad miden las cantidades de DDE, ya que el DDT tiene una vida media tan corta –de horas a días, en la mayoría de las especies. El DDT controla más de 20 severas enfermedades humanas, incluyendo a la peste bubónica, fiebre amarilla, tripanosomiasis, elefantiasis, y encefalitis. Aumenta enormemente la producción de cosechas de alimentos al matar las plagas de insectos. En los países subdesarrollados los insectos hacen perder hasta el 40 por ciento de las cosechas. En los Estados Unidos el algodón, el maní y las papas aumentaron del 60 al 119 por ciento cuando se usaba el DDT, y la producción de semilla de alfalfase incrementó en un 300 a 600 por ciento.
La Campaña de 10 Años
La campaña contra el DDT lanzada por
Primavera Silenciosa incluyó audiencias públicas. Una acusación era que el DDT
"traería muerte a los océanos". Estaba basada en una nota publicada en 1969 por uno de los fundadores del
Environmental Defense Fund (EDF),
Charles F. Wurster, en la revista
Science.
[10] Esta nota describía el agregado de mensuradas cantidades de una solución alcohólica de DDT a culturas de algas marinas en agua de mar, seguido de una estimación fotosintética de la adquisición de dióxido de carbono radioetiquetado. (
14CO
2). El agregado de DDT varió en concentraciones de hasta 500 ppb (partes por billón) en los cultivos, usando al alcohol para forzar a la solución más allá de su punto de saturación. La adquisición de
14CO
2 fue deprimida en las altas concentraciones, presuntamente a causa de la fitotoxicidad del DDT.
La solubilidad máxima del DDT es de 1,2 ppb en agua de mar, y por encima de este nivel sería precipitado y se adheriría a las algas. En los niveles de 1 a 2 ppb no se encontró, en promedio, ninguna depresión de la fotosíntesis.Es sorprendente que
Science, el semanario de la
American Association for the Advancement of Science, editora de la revista, permitiese la publicación de un experimento tan mal diseñado. Sin embargo, la publicación fue tomada por el biólogo Paul Ehrlich, que lo usó para predecir
"la muerte de los océanos" en los siguientes términos:
"El fin de los océanos vino tarde en el verano de 1979, y vino más rápido de lo que los biólogos habían esperado. Hubo señales durante más de una década, comenzando con el descubrimiento en 1968 de que el DDT frena la fotosíntesis en las plantas marinas. Se anunció en un corto estudio de la revista técnica Science, pero a los ecologistas les golpeó como el Día del Juicio Final. Ellos sabían que toda la vida marina depende de la fotosínte-sis, el proceso químico mediante el cual las plantas toman la energía del Sol y la hacen disponible a las cosas vivas. Y ellos sabían que el DDT e hidrocarburos clorados similares habían contaminado toda la faz de la Tierra, incluyendo al océano".
Las declamaciones de Ehrlich hicieron eco en U Thant, en su capacidad como cabeza de las Naciones Unidas. Se expresaron miedos de que el DDT pudiese poner fin al abastecimiento de oxígeno del mundo al terminar con la fotosíntesis en el mar, cuando en realidad hay 60,000 mols de oxígeno por cada metro cuadrado de superficie de la Tierra, comparado con 8 mols por cada metro cuadrado producido anual-mente por la fotosíntesis. Además, la saturación de los océanos con DDT requeriría 1,2 x 10
10 kilos de DDT – una cantidad equivalente a más de 9,000 años de producción de DDT en los años pre-Carson! Y, como se hizo notar más arriba,
la saturación no tendría ningún efecto sobre la fotosíntesis.
Este es un ejemplo de la "ciencia" usada en la campaña para prohibir al DDT.
Los Pájaros
En la campaña para prohibir al DDT se hizo un enorme énfasis sobre sus supuestos efectos sobre las aves. En 1955, el mismo Charles F. Wurster observó algunos petirrojos muertos en Hanover, New Hampshire, después del rociado de olmos para salvarlos de la enfermedad del Olmo Holandés.
[12]Encontró una declinación del 70
por ciento en la población residente de 12 petirrojos. No consideró que los otros 8 petirrojos podrían haber abandonado la ciudad, y en una estadística alucinada extrapoló
"la declinación del 70 por ciento" a una
mortalidad de 350 a 400 pájaros en Hanover. Este estudio lanzó la carrera de Wurster como un "experto" sobre los efectos del DDT en especies "non-target". En 1969, Wurster escribió un artículo sobre el DDT
(Bioscience, Sept. 1969, Vol. 19) que decía:
"Si los ecologistas ganan en el tema DDT, ellos adquirirán y, quizás retengan en otros asuntos ambientales, un nivel de autoridad que no habían tenido jamás. En un sentido, entonces, hay mucho más en juego que el DDT."Consideremos la biología de la población de petirrojos. Producen normalmente dos camadas anuales de de 4 o 5 crías, de manera que si el 50% de los jóvenes sobrevive hasta la adultez, y existen unos 5 millones de petirrojos en los Estados Unidos (una estimación muy baja; la bien conocida autoridad en pájaros, Roger Tory Peterson, dijo en 1963 que el petirrojo Americano es probable-mente
"el pájaro Número Uno de Norteamérica" en términos de número), habría entonces un aumento anual de 11 millones de petirrojos.
[13] Obviamente, la población debe mantenerse en equilibrio por las limitaciones naturales, tales como la pérdida de hábitat, competencia por lugares de anidación, abastecimiento de comida adecuado, conquistas territoriales, depredación, y enfer-medad. Si la población disminuye por alguna razón desusada, se mueve de regreso al equilibrio dictado por la biología poblacional.Qué fue lo que el DDT realmente provocó a los petirrojos, según el conteo real de pájaros – y no según Wurster o
Primavera Silenciosa que afirma en la página 118 que el petirrojo
"está al borde de la extinción"? Las cifras disponibles están en la siguiente Tabla, que compara el conteo de pájaros para la época pre-DDT con el conteo durante el clímax del uso del insecticida. La tabla ha sido abreviada, pero no se han omitido especies que muestren una reducción por observador. El conteo promedio total de pájaros por observador, incluyendo
todas las especies, fue 1,480 en 1941 y 5,860 en 1960. Algunas de las especies que disminuyeron, tal como los cisnes, gansos, y patos, son cazadas, y se sabe que los azulejos (o bluebirds) son susceptibles a los inviernos fríos.El aumento de las golondrinas puede contrastarse con
Primavera silenciosa, que dice en la página 111:
"Las golondrinas fueron golpeadas muy duro ... Nuestro cielo estaba cubierta de ellas hace apenas cuatro años. Ahora casi no vemos ninguna" El "silencio" en
Primavera Silenciosa habría sido quebrado por la vociferante cháchara de los mirlos, que
aumentaron 39 veces, y los estorninos, que
aumentaron 11 veces. Los estorninos pululan, 8 millones de ellos, en el Condado de Fresno, California, que usa más pesticidas que cualquier otro condado en los Estados Unidos.
CONTEO ANUAL DE NAVIDAD DE LA AUDUBON SOCIETY, 1941
(2,331 observadores), comparado con 1960, (8,928 observadores)
Fuente: 42nd Christmas Bird Count,"Audubon Magazine, 1942"; y "61st Christmas Bird Count", Audubon Field Notes 15, 1961.[9]
Mi conclusión es que casi todos los pájaros se llevan bastante bien con el DDT en sus niveles normales de uso.
Jamás hubo tal "Primavera Silenciosa"Las Audiencias de la EPA
Las audiencias duraron siete meses, durante los cuales se escucharon 125 testigos y se registraron 9,362 páginas de testimonios. El Juez Examinador de las audiencias emitió sus recomendaciones, conclusiones, y órdenes el 25 de abril de 1972. Sus conclusiones de Ley incluyen:
[14]
"El DDT no es un riesgo cancerígeno para el hombre ... El DDT no es un riesgo teratotégino ni mutagénico para el hombre ... Los usos del DDT bajo los registros involucrados aquí no tienen un efecto deletéreo sobre los peces de agua dulce, organismos estuarianos, aves silvestres, u otra vida silvestre ... Los efectos adversos por el uso del DDT sobre los ani-males benéficos, en los registros involucrados aquí, no son irrazonables en el balance con sus beneficios ... Existe una actual necesidad para el uso continuado del DDT para los usos esenciales definidos en este caso."El Juez Examinador de la EPA, Edmund Sweeney declaró:
"En mi opinión, nadie cuestiona los testimonios sobre que el DDT es hallado en varia-dos y remotos lugares. Del mismo modo, que su persistencia son al mismo tiempo una bendición y una maldición ... Para ser considerado en la determinación del desti-no de la ... inscripción ... debe haber una preponderante demostración de los usos actuales causan un irrazonable efecto adverso."
Esa demostración no ha sido hecha ... aunque no es el asunto de fondo aquí, existe amplia evidencia que indica que el DDT no es el único ofensor en la familia de los pesticidas; y que los
reemplazos necesarios tendrían, en muchos casos, efectos mucho más perjudiciales que los alegados daños causados por el DDT ...
En mi opinión, la evidencia en este proceso apoya la conclusión de que en la actuali-dad existe una necesidad para los usos esenciales del DDT; que se están haciendo esfuerzos para suministrar un reemplazo satisfactorio para el DDT; y que un progra-ma de cooperación de vigilancia puede dar por resultado una disminución de los riesgos involucrados.
Estos pronunciamientos fueron recibidos con hostilidad por el
New York Times, en un editorial del 29 de abril de 1972, titulado:
Apologista para el DDT. El "
Times" escribió:
[15]"Mr. Sweeney llegó a su tarea sin conocimiento de los pesticidas, ninguna comprensión sobre los problemas ecológicos. El Examinador de las audiencias ha emitido ahora la clase de informe que no merece llevar ningún peso con el administrador de la EPA, William Ruckelshaus [quien] no está de ninguna manera atado a la recomendación de Sweeney. Él puede, y seguramente lo hará, leer los testimonios por sí mismo."
El
New York Times describió más tarde a cinco científicos que hicieron notar que los conteos de pájaros de la Audubon Society se habían incrementado durante los años de pesado uso del DDT como
"mentiro-sos a sueldo." Tal es el vehemente prejuicio de este diario contra el DDT. La revista
Chemical News adoptó una visión más científica del asunto:
[16]